Entre sierras y olivares: el pequeño pueblo andaluz con cascadas y una de las villas romanas mejor conservadas de España
La provincia de Córdoba se descubre con calma y haciendo kilómetros. Solo así se alcanzan poblaciones tan sorprendentes como Almedinilla, una localidad, la más oriental de la provincia, que resulta atractiva sean cuales sean los intereses del viajero.
Quien busque patrimonio, en Almedinilla disfrutará con sus yacimientos arqueológicos. Aquellos que gusten del buen comer, gozarán con sus productos tradicionales, en especial con el aceite amparado bajo la Denominación de Origen Priego de Córdoba. Y los que amen salir a la naturaleza, hallarán un buen número de rutas senderistas por estos paisajes serranos.
Un paseo por Almedinilla
Para llegar hasta Almedinilla desde Córdoba capital hay que realizar un viaje de casi hora y media por carretera. Curiosamente, esta población se encuentra más próxima a otras capitales andaluzas como Jaén o Granada. De manera que, tras el desplazamiento, merece la pena aprovechar la escapada para dar un paseo por el núcleo histórico.
Sus calles, más allá de monumentos como la Torre del Reloj o la preciosa fuente que domina la Plaza de los Cuatro Caños, están llenas de encanto. Y, tras el callejeo, es recomendable acercarse al mirador de la peña del Pingorote, ideal para observar el casco urbano encalado y rodeado por el verdor de los olivares y el Parque Natural de las Sierras Subbéticas.
Los yacimientos arqueológicos de Almedinilla
La estratégica geografía de Almedinilla y su riqueza natural provocan que el lugar haya estado habitado desde tiempos lejanos. Y eso queda acreditado gracias a los dos importantes yacimientos arqueológicos del municipio: el Poblado del Cerro de la Cruz y la Villa Romana El Ruedo.
En el caso del Cerro de la Cruz, es uno de los pocos poblados de la Baja Época Ibérica excavados en Andalucía, y cuyos restos nos trasladan a los siglos III y II a. C. Por su parte, el segundo es una de las villas romanas más interesantes de España y sus bellos mosaicos se emparentan, por ejemplo, con los hallados en La Olmeda, en la provincia de Palencia.
Caminar entre olivos
Almedinilla es un cruce de caminos. A un paso quedan localidades como Priego de Córdoba, Alcalá la Real o Montefrío. Pero entre todas esas poblaciones hay un paisaje de sierra y olivares por el que es un placer caminar, donde además aguardan verdaderas sorpresas.
Una buena muestra es el camino que discurre junto al río Caicena por las estribaciones de la Sierra de Albayate, y que en tres cuartos de hora alcanza la preciosa cascada del Salto del Caballo. Algo más cerca del centro de la localidad queda otra de las cascadas que este río ofrece, la de El Zurreón. Y, para terminar, otra ruta atractiva es la llamada Arroyo Granada que acerca a varias aldeas del municipio y llega hasta Venta Valero, fabuloso mirador sobre este hermoso rincón de Andalucía.
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