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Enclavado sobre la roca y con un castillo medieval: el pueblo blanco andaluz que esconde una cueva prehistórica

Esta localidad, ubicada en la provincia de Córdoba, posee una amalgama de vestigios históricos de muy diferentes épocas, desde la Prehistoria hasta el Renacimiento.
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Esta localidad, ubicada en la provincia de Córdoba, posee una amalgama de vestigios históricos de muy diferentes épocas, desde la Prehistoria hasta el Renacimiento.

En pleno parque natural de las Sierras Subbéticas, sobre un espectacular peñasco, se erige esta blanca población fortificada. Muy cerca se halla la famosa oquedad que ha sido llamada «la Catedral del Neolítico», la Cueva de los Muerciélagos. Decubre la historia y lo mejor que ver en Zuheros.

La visita al casco histórico del pueblo, parando en sus dos museos, puede llevar una mañana. Así, la tarde queda para lo más importante: su célebre Cueva de los Murciélagos. La opción más próxima para expandir la escapada queda en el norte, en Baena. Otra alternativa es acceder al parque natural de las Sierras Subbéticas y la fortaleza de Carcabuey. De igual modo, no debe descartarse ir a Cabra o Lucena, así como a la capital provincial, la mítica Córdoba. Por su situación, la localidad es excelente para diversas actividades de turismo activo.

Un paraje de excepción con una herencia ancestral

Zuheros
Vista de Zuheros. | Dreamstime

Entender el pasado local es vital para disfrutar de Zuheros. Así, la zona fue ocupada por neandertales hace unos 40 000 años. Los homo sapiens les tomaron el relevo durante el Paleolítico Superior. Sin embargo, los vestigios de mayor riqueza proceden del Neolítico (4400 - 3150 a. C.). Entre ellos sobresale el célebre «Vaso de Zuheros», que se muestra en el Museo Arqueológico de Córdoba.

Mucho más tarde, en el 712, el linaje musulmán de los Banu Himsi edificó en los roquedales del territorio de Zuheros. El geógrafo e historiador andalusí Omar Al-Udri, en el Libro de los Caminos y de los Reinos, menciona a la localidad con el nombre de Sujaira.

Hacia finales del siglo IX, los muladíes edificaron la fortaleza de Sujaira y se unieron a la guerrilla liderada por Omar Ben Hafsún. Durante varias décadas, combatió con éxito al emirato de Córdoba. Su caudillo Musa Ben Yazid, en el 921, entregó el castillo a las tropas del emirato de Córdoba, siendo obligados a demolerlo. Nueve años más tarde se le llamó «Lugar de los Banu Himsi». Por entonces, la localidad pasó de ser parte de la Cora de Granada a la de Priego. Finalmente, en el siglo XII los almohades reconstruyeron tanto el castillo como las murallas.

En mayo de 1241, los habitantes de Zuheros pactaron con Fernando III el Santo, entregando la localidad a cambio de poder permanecer allí con ciertos derechos. El monarca donó la villa a su segunda mujer, la reina doña Juana de Danmartín. Al regresar esta a Francia, cedió el territorio a su hijo pequeño, el Infante Luís de Castilla. Por aquel entonces, la mezquita pasó a ser una iglesia dedicada a Santa María. Los musulmanes fueron obligados a vivir desde entonces fuera del recinto fuerte, donde edificarían otra mezquita. Así se conformó el arrabal extramuros, actual calle Nueva y alrededores.

Hacia 1284, al morir Alfonso X, su hijo menor, el Infante Juan de Castilla, recibió Zuheros como parte de su herencia. Sin embargo, cuando conspiró contra su hermano Sancho IV, este ordenó al Concejo de Córdoba la toma de Zuheros como represalia. Al año siguiente, Juan se exilió en Marruecos, apoyando a los benimerines en el asedio de Tarifa, defendida por Guzmán el Bueno. Debido a ello pasó a la historia como «El de Tarifa».

Durante 1441, Juan II entregó el Señorío de Zuheros a Pedro Fernández de Córdoba, señor de Aguilar. Esta familia realizará varia fundaciones eclesiásticas y edificará su palacio. Más tarde, en 1868 se descubrió la importancia de la Cueva de los Murciélagos. Sin embargo, no sería musealizada y abierta al público hasta 1991. En 2003, la villa fue declarada Conjunto Histórico Artístico.

Qué ver en Zuheros, un pintoresco pueblo blanco encaramado a la roca

Zuheros
Vista de Zuheros. | Dreamstime

Lo que ver en Zuheros se centra en la adaptación al espectacular medio natural de los elementos humanos. El casco urbano es un auténtico laberinto de pendientes, escaleras, y calles estrechas, donde el conjunto de casas blancas se apiña en el peñasco. El castillo local es del siglo X, aunque la mayor parte de su aspecto actual es renacentista. Esto es así por la reforma palaciega que, en el siglo XVI, realizó el arquitecto Hernán Ruiz III por encargo de Juan Fernández de Córdoba. La fortaleza conserva la Torre del Homenaje y el Aljibe de época árabe.

En el centro del pueblo se encuentra la Iglesia de Nuestra Señora de los Remedios (ss. XVI y XVIII), edificio que se apoya en la parte exterior de la muralla árabe. Su torre fue levantada en 1795, aprovechando el alminar de la nueva mezquita que debieron edificar los mudéjares locales allá por 1241. Por aquel entonces, tuvieron que mudarse a nuevas casas fuera de la muralla. Destaca el retablo mayor barroco y las imágenes.

Uno de los mayores atractivos que ver en Zuheros es el paisaje circundante. Para disfrutarlo, es conveniente visitar tranquilamente sus miradores, entre los que se encuentran el de la calle Horno, el mirador de la Villa y, en el cruce con la calle Nueva, el mirador de las Escominillas.

Muchos de los vestigios hallados en los yacimientos del contorno están expuestos en Museo Histórico y Arqueológico de Zuheros, ubicado en la plaza de la Paz. Para quienes no conozcan las formas de vida rurales de la sierra, puede interesarles visitar el Museo de Costumbres y Artes Populares. Tal espacio queda acogido por el edificio llamado Casa Grande.

A unos 4 kilómetros se halla la imponente Cueva de los Murciélagos. Sus dos kilómetros de longitud conjugan espectaculares formaciones kársticas con un destacado yacimiento arqueológico. Ha sido denominada «la Catedral del Neolítico» por la riqueza de sus materiales. Brilla especialmente el «Vaso de Zuheros» y varias pinturas rupestres.

La ocupación de la Cueva de los Murciélagos se extendió hasta el periodo romano. Para recorrer los ochocientos metros de longitud habilitados, se deben de bajar unos setecientos escalones. En desnivel absoluto, se llega hasta los ochenta metros de profundidad. Conviene consultar previamente los horarios de apertura pero, en todo caso, la cueva se trata de un imprescindible que ver en Zuheros.

Las antiguas líneas ferroviarias del Tren del Aceite sirven como camino para senderistas y ciclistas. Estas forman parte de la Vía Verde, que recorre el interior de la Subbética.

Datos prácticos para visitar Zuheros

Coordenadas

41° 27′ 54″ N, 2° 51′ 40″ W

Distancias

Córdoba 74 km, Sevilla 179 km, Madrid 396 km.

Aparcamiento

Estacionamiento habilitado junto al Museo de Artes y Costumbres Populares y otro junto al río Bailón.

Altitud

656 m.

Habitantes

608 (2024)

También puedes leer este artículo en inglés.

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