fbpx

Enclavadas entre 2 parques naturales: las espectaculares lagunas de agua turquesa en la Serranía de Cuenca

Este paraje acoge tres importantes lagunas, y juntas suponen una de las grandes sorpresas en el hermoso paisaje de Cuenca.
shutterstock_2294449253
Imagen: Shutterstock
Este paraje acoge tres importantes lagunas, y juntas suponen una de las grandes sorpresas en el hermoso paisaje de Cuenca.

Este enclave de la Serranía de Cuenca es un imprescindible para los amantes de la naturaleza. Su belleza y su valor natural fascinan a los excursionistas. Y, por si fuera poco, el acceso hasta este lugar es realmente sencillo, así que las Lagunas del Tobar son fantásticas para una escapada familiar.

Para llegar es necesario alcanzar el bello pueblo de Beteta, y desde ahí seguir hacia la localidad de El Tobar. Una vez ahí aparece un camino de tierra bien señalizado y, en poco tiempo, se verá un parking, donde por fin se desciende del vehículo y se inicia un paseo precioso entre bosques, roquedos y, por supuesto, las lagunas.

Las 3 Lagunas del Tobar, entre 2 parques naturales

Aguas de la Laguna Grande.
Aguas de la Laguna Grande. | Shutterstock

Las Lagunas del Tobar son de origen kárstico, pero poseen una peculiaridad única, en especial la Laguna Grande. En ella se da el fenómeno de la meromixis. Esto significa que, en su interior, conviven el agua dulce y el agua salada: la primera se asienta en la parte superior, mientras que la segunda ocupa la capa inferior, procedente de filtraciones subterráneas con alta concentración en cloruro sódico.

Además, el conjunto de la Laguna Grande, la Pequeña y la Ciega es un paraíso para los amantes de la fotografía. Del mismo modo, estas lagunas de Cuenca maravillan a los ornitólogos gracias a la infinidad de aves que encuentran aquí su refugio. Sin olvidar la presencia de una flora tan singular como el nenúfar blanco, que cubre las orillas en los meses de buen tiempo.

El Parque Natural del Alto Tajo

Laguna de Taravilla, en el Parque Natural del Alto Tajo.
Laguna de Taravilla, en el Parque Natural del Alto Tajo. | Shutterstock

No hay que extrañarse del valor ecológico de las Lagunas del Tobar. Al fin y al cabo, el municipio de Beteta, donde se ubican, se encuentra a caballo entre dos espacios naturales protegidos de Castilla-La Mancha. Son el Parque Natural del Alto Tajo y el de la Serranía de Cuenca.

En el caso del Alto Tajo, obviamente el protagonista es el río más largo de la península. Aquí, el Tajo está en fase de nacimiento y crecimiento y, por lo tanto, es un cauce salvaje creador de cascadas y rodeado de roquedos. Es un río bravo que antaño usaron los gancheros para transportar madera hasta otros lugares de España, como el monumental Real Sitio de Aranjuez.

El Parque Natural de la Serranía de Cuenca

shutterstock_749853124
Cascada del Molino de la Chorrera, en Tragacete. | Shutterstock

El otro espacio protegido que se descubre desde las Lagunas del Tobar es el Parque Natural de la Serranía de Cuenca. Lo más recomendable es llevar buenas botas de montaña para acercarse caminando hasta sus rincones más emblemáticos, como la cascada de Tragacete o la Ciudad Encantada, en Valdecabras.

Además, también se puede visitar la Laguna de Uña, formada por las aguas del Júcar. Al igual que el Tajo o el río Cuervo, también el Júcar nace en estas montañas. Y, desde aquí, el río emprende un largo camino hasta el mar. En este caso, hasta el Mediterráneo, ya que el Júcar desemboca junto a la lejana localidad valenciana de Cullera.

Sigue nuestro canal de WhatsApp para descubrir lo más fascinante de España 😍🎉