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14 km de costa dominados por un castillo: el municipio de la Comunidad Valenciana que esconde una cueva pirata

Más allá de sus extensos arenales de agua cristalina, esta localidad costera guarda interesantes atractivos como una fortaleza árabe y una cueva transformada en museo de la piratería.
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Más allá de sus extensos arenales de agua cristalina, esta localidad costera guarda interesantes atractivos como una fortaleza árabe y una cueva transformada en museo de la piratería.

A los catorce kilómetros de playas de Cullera hay que añadirle los milenios de historia de quienes se asentaron en el tramo final del río Júcar, bajo la épica Montaña de las Zorras. Además de su castillo y antiguos monumentos, cuenta con un bonito puerto fluvial pesquero y deportivo.

Hay bastante que hacer en Cullera más allá de sus inacabables playas. Es imprescindible visitar el barrio del Pozo, el castillo musulmán, el interesante santuario de la Virgen del Castillo (con fantásticas vistas) y, además, sus museos.

Otra recomendación que ver en Cullera, si se viaja en familia, es el parque acuático de Cullera. Si se dispone de más tiempo, muy cerca está El Palmar, un lugar donde los amantes de la naturaleza podrán, además, aprovechar para visitar el Parque Natural de la Albufera. También se puede aprovechar para disfrutar del resto de atractivos que ofrece la provincia de Valencia

Historia de Cullera, atalaya milenaria junto al Mediterráneo

Cullera
Entorno urbano de Cullera. | Shutterstock

Los principales puntos de interés que ver en Cullera están ligados a su historia. El poblamiento más antiguo está en su célebre Montaña de las Zorras, atalaya y refugio desde tiempos prehistóricos, como es el caso del Abrigo Lambert, llamado así recordando a su descubridor, que guarda increíbles pinturas rupestres. En él se conservan varias figuras, de color rojizo y forma esquemática, que representan hombres y animales, y que han sido declaradas por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad. A su lado se halla el poblado Les Olivaretes, de la Edad del Bronce.

La ciudad ha sido identificada como la Sicana del siglo V a. C., a la que hacen referencia textos clásicos. Los romanos la llamarían Sucroy Portum Sucrone (Xúquer es el nombre valenciano del río Júcar). Dejaron allí diversos vestigios (bajo el actual Barrio de la Rápita), destacando los de una fábrica de salazones (en la actual calle Agustín Olivert).

Los árabes edificaron la localidad de Qulayra a los pies de la fortaleza de Hisn Collirant, ampliando el pequeño núcleo que se encontraron. En el siglo X, por orden del Califato de Córdoba, se fortifica la montaña sobre la población. Así, se edifica una albacara (castillo «de refugio», no residencial por la imposibilidad de surtirlo o almacenar agua) con varios cinturones de murallas.

A través del río Júcar, llegaban abundantes mercancías para ser embarcadas en navíos y exportadas. Así, Cullera se convirtió en una población muy próspera, que sería parte de la Taifa de Valencia entre los años 1010 y 1239.

En el Cantar de mio Cid se la denomina Gujera. Fue una de las poblaciones islámicas que le pagaron tributo al efímero rey de Valencia a finales del siglo XI. Después de asediarla infructuosamente en el año 1235, en 1238 el rey Jaime I llega a un pacto con Zeyyan, rey de la taifa valenciana. De esta manera, se la entrega mediante un pacto para salvaguardar los derechos de la población musulmana.

Desde su puerto partirían hacia África Zeyyan y sus leales. En 1247 se produce una rebelión general de los moriscos que se quedaron, que asaltan el castillo. Tras ser sofocada, y por motivos de seguridad (pues eran mucho más numerosos que los cristianos), los moriscos son trasladados fuera de los muros de la villa, al nuevo Barrio de la Vila.

Hacia 1364, durante la Guerra de los Dos Pedros, el castillo de Cullera fue tomado por los caballeros castellanos del rey Pedro I. Los corsarios berberiscos del célebre almirante Turgut Reis (Dragut) la saquean e incendian el 25 de mayo de 1550. Devolverían una parte de los cautivos a cambio de un rescate entregado en la cala del Cabo Blanco (donde ahora hay una cueva museo).

La localidad quedó prácticamente desierta en las siguientes décadas. Por entonces, se edifica la torre de Santa Ana, se refuerza el castillo amurallándose la villa y se edifican torres–vigía como la Marenyet (1577). Con la seguridad, llegan nuevos pobladores que desarrollan el cultivo del arroz y el comercio. Los grandes beneficios obtenidos permitieron edificar importantes templos y mansiones solariegas.

Durante la mayor parte del siglo XIX, Cullera estuvo militarizada, pues durante las guerras de la independencia y carlistas tuvo importantes guarniciones. Frente a los carlistas, se edificó un fuerte en la cima de la Montaña de las Zorras.

En 1864 se produce la «riada gorda», que causó graves desperfectos nunca vistos en la historia de Cullera, incluida la Torre de Marenyet. En 1891 se derriba la albacara y se comienza a construir el Santuario de Nuestra Señora del Castillo, que finaliza en 1897. El 19 de septiembre de 1911 se producen los llamados «sucesos de Cullera», una reacción de violencia popular de gran salvajismo que se hizo famosa en toda Europa.

Qué ver en Cullera, patrimonio cultural y natural a un paso de la costa

Cullera
Vista del Castillo de Cullera. | Shutterstock

La montaña de Cullera o Montaña de las Zorras ha marcado la trayectoria del lugar desde tiempos prehistóricos. Así lo han entendido sus habitantes que, en ella, han pintado en gigantescas letras blancas el nombre de la ciudad, al estilo de Hollywood.

Lo que primero hay que ver en Cullera se encuentra en la plaza Patio de la Iglesia, la originalmente gótica iglesia de los Santos Juanes, reedificada posteriormente en estilo neoclásico.

Después de eso, desde el histórico barrio del Pozo se puede acceder por un camino y escalinata en zigzag hasta la cima donde se encuentran varios espacios de interés que ver en Cullera. Hablamos del castillo musulmán, el Santuario de la Virgen del Castillo (1897) y las ruinas del fuerte de las guerras carlistas. El conjunto de la fortaleza está declarado Bien de Interés Cultural y en la capilla gótica del castillo está emplazado el Museo Municipal de Historia y Arqueología.

En el camino, encontramos a la derecha la torre de Santa Ana, también denominada torre de la Reina Mora. La ermita del arcángel San Rafael se encuentra en su interior. Otra opción para subir, para quienes estén menos en forma, es dirigirse a la avenida 25 de abril para ascender por carretera. Las vistas son excelentes y hay que recomendar vivamente la visita.

En la vertiente noroeste de la montaña se encuentra el Abrigo Lambert. Aquí, se encuentran varias pinturas rupestres con figuras de color rojizo representando hombres y animales.

Continuamos descendiendo a la playa de San Antonio y hacia el norte en dirección al Faro de Cullera. Hay que pasar las playas de Racó, Cap Blanc y Los Olivos. De esta manera, se llega a la Cueva-Museo del pirata Dragut. Este fue un héroe nacional turco que arrasó la población en 1525. En ese lugar cobró un elevado rescate a las familias de los rehenes que pudieron pagarle. Allí hay un pequeño museo de la piratería.

En el núcleo central del pueblo, en la Casa de la Enseñanza de la calle Cervantes, se ubica el Museo Fallero. Aquí se guardan los ninots indultados cada año, un espacio realmente interesante que ver en Cullera.

En las afueras del pueblo (carretera del Saler), merece la visita la ermita de los Santos de la Piedra, que aloja el Museo del Arroz, producto brindó prosperidad a la localidad desde hace siglos.

Hacia el sur, al otro lado del río Júcar, se encuentra la torre de Maranyet, construida en 1577 para alertar de posibles desembarcos piratas. De noche se encendía una hoguera y de día se enviaban palomas mensajeras. A raíz de la «riada gorda» de 1864, la torre resultó muy afectada. Fue trasladada desde su emplazamiento inicial, en la ribera derecha de la desembocadura del río, hasta su lugar actual.

Siguiendo la avenida se accede a la laguna natural denominada L’Estany, de gran valor ecológico, donde se practica la pesca. El Parque Acuático de Cullera, Aquópolis, es un buen recurso para los jóvenes o aquellos que viajan en familia durante el verano. 

Datos prácticos para visitar Cullera

Coordenadas

39° 34′ 2″ N, 1° 12′ 24″ W

Distancias

Valencia 39 km, Madrid 389 km

Altitud

2 m

Habitantes

24 181 (2024)

También puedes leer este artículo en inglés y en francés.

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