fbpx

A 1000 metros de altitud y cercado por murallas: así es el pueblo medieval de Aragón que enamoró a Pío Baroja

El carácter fronterizo de esta localidad del Maestrazgo turolense ha dejado una huella notable en su historia y su arquitectura.
dreamstime_xxl_279159728 (1)
Imagen: Dreamstime
El carácter fronterizo de esta localidad del Maestrazgo turolense ha dejado una huella notable en su historia y su arquitectura.

La belleza de este pueblo de Teruel motivó que el escritor Pío Baroja pasase una temporada allí escribiendo La venta de Mirambel. Un conjunto sencillo pero muy interesante en el que perderse y, de paso, visitar el Parque Cultural del Maestrazgo.

Una historia de fronteras

Los mejores hitos que ver en Mirambel se disfrutan más conociendo su historia. En su territorio se extiende el yacimiento íbero de El Castellar. Sin embargo, los primeros documentos que hacen mención de la localidad datan de mucho después, del siglo XII. 

Fue entonces cuando Jaime I asignó el control local a un caballero francés, posiblemente tras que este la conquistara a los árabes. Quedan muy pocos vestigios de la muralla musulmana.

La plaza fuerte tenía un alto valor estratégico, al ser fronteriza con el Reino de Valencia. Esto se debe a que en ella se cobraban impuestos a las mercancías en tránsito. En 1243 los templarios que la custodiaban le otorgaron una carta puebla para fomentar su población. Al disolverse esta Orden del Temple, Mirambel pasó al dominio de los caballeros hospitalarios.

Durante la Guerra de la Independencia y las Guerras Carlistas fue escenario de combates. Debido a ello su patrimonio artístico sufrió graves pérdidas. Por ejemplo, durante 1837, las tropas liberales que tomaron Mirambel incendiaron la iglesia de Santa Margarita. El monumento resultó prácticamente destruido.

Qué ver en Mirambel, uno de los pueblos más bonitos de Aragón

Una calle con encanto en Mirambel
Una calle con encanto en Mirambel. | Dreamstime

Lo principal que ver en Mirambel es el magnífico conjunto del casco histórico. Cabe mencionar que su restauración recibió la medalla de oro de Europa Nostra. El recorrido arranca en las murallas templarias. Para ello, hay que acceder al pueblo por el portal de la zona norte.

La entrada se produce por el Portal de las Monjas, reconocible por su decoración de celosías de yeso. A su vez forma parte del convento de las monjas agustinas. Dicho edificio sirve desde 1980 como oficina de turismo y Centro de Interpretación de la Arquitectura del Maestrazgo.

Anexa se alza la Iglesia de Santa Catalina. Merece la pena detenerse a admirar su altar mayor y sus retablos.

El principal templo que ver en Mirambel es la Iglesia Parroquial de Santa Margarita. Se erigió tras la reconquista, en el siglo XII, y se reformó en 1308. La construcción antigua se demolió en 1680 y se sustituyó por el actual. Asimismo, gran parte de su patrimonio se perdió en el incendio de 1837. La restauración siguió el estilo barroco.

La Casa Consistorial tardó en edificarse siete décadas. Posee tres plantas y una vistosa fachada. Dentro contiene una antigua cárcel, restos de un edificio gótico anterior. Muy amplio es su salón de plenos, donde se celebran eventos teatrales.

Poco se puede ver del castillo musulmán, anterior al siglo XII. Hacia el XIX se transformó en una vivienda que eliminó muchos de sus anteriores rasgos. Además, otras dos fachadas más interesantes que ver en Mirambel son las de los palacios de Aliaga y Castellot.

Datos prácticos para visitar Mirambel

Coordenadas

40° 35′ 12″ N 0° 20′ 33″ O

Distancias

Teruel 103 km, Zaragoza 173 km, Valencia 186 km, Madrid 390 km

Altitud

993 m

Habitantes

107 (2024)