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A orillas del Mediterráneo: la bonita localidad de Girona con playas vírgenes y una fortaleza medieval con vistas al mar

Este bonito municipio de la Costa Brava combina extensos arenales de aguas turquesa con vestigios de su importante pasado medieval.
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Este bonito municipio de la Costa Brava combina extensos arenales de aguas turquesa con vestigios de su importante pasado medieval.

Situada en plena Costa Brava, Begur está dominada aún por su disputada fortaleza medieval. Se encuentra rodeada de un espectacular conjunto de arenales a los que se asoman las singulares casas que erigieron los indianos. El tiempo dedicado a esta pequeña localidad costera depende completamente del interés del viajero por disfrutar de sus admirables playas. Muy cerca tenemos localidades que también pueden ser exploradas como Palafruguell o Pals, además de la capital provincial, Girona.

Begur, atalaya costera del Mediterráneo

Begur
Vista aérea de Begur. | Shutterstock

Para conocer qué ver en Begur, leer sobre su historia puede ser de gran ayuda. Esta localidad de la costa gerundense estuvo poblada desde la lejana prehistoria, luego la ocuparon íberos y romanos, quienes la llamaron Esclanyà.

Se desarrollaría su núcleo urbano en el siglo XI, amurallándose por iniciativa del caballero Arnust de Begur. El señorío sería desempeñado sucesivamente por Udalard Gausfred y Amat Elderic, entre otros, en nombre del conde de Barcelona.

El 2 de noviembre de 1360, Gilabert de Cruïlles le compra varios castillos al rey aragonés Pedro IV, pues necesitaba financiar su guerra contra Castilla. Entre estos castillos se encontraban el de Begur y el de Peratallada.

A mediados de la centuria siguiente, la población padece las consecuencias de la guerra de la remensa. Al ser un señorío nobiliario, estaba en contra de las reformas que trataba de impulsar el rey Juan II de Aragón. En 1468, llegan las tropas francesas del duque de Lorena, que toman el castillo de Begur en nombre del rey. Durante el siglo XVI, Begur es amenazada por la continua presencia de piratas en la costa.

En 1604, el señor del lugar, el barón Carles de Vilademany i de Cruïlles, vende los derechos señoriales sobre el pueblo y el castillo a sus habitantes. Los mismos pasan a ser libres. En 1694, Begur fue una de las poblaciones catalanas que fue tomada durante la incursión que hizo por Girona el ejército francés comandado por el duque de Noailles. Se encontraban sin tropas que lo defendieran.

Durante la guerra de la Independencia, en 1810, se producen combates entre los catalanes y las tropas napoleónicas, que destruyen parcialmente el castillo. En el siglo XIX, se estrechan los lazos con Cuba, destino predilecto de muchos de los naturales de Begur que deben de emigrar por falta de oportunidades. Los emigrados que retornan enriquecidos cambian la fisonomía del pueblo, erigiendo las llamadas «casas de indianos» por su moderna y exótica fisonomía y el despliegue de recursos empleados.

Qué ver en Begur, localidad con casas de indianos y extensos arenales

Begur
Cala Sa Tuna, en Begur. | Shutterstock

La privilegiada atalaya en que se encuentran los restos del Castell de Begur es un buen punto de partida para ver el conjunto de esta acogedora localidad de la Costa Brava, fundado en el siglo XI. Se trata de un buen punto desde el que comenzar la visita a lo que ver en Begur.

Sus defensas medievales en el convulso siglo XVI se reforzaron con torres. Por ejemplo, las de Can Pella i Forgas, de hermosa forma cilíndrica, y Hermanac de Can Pi, más tarde integrada en una vivienda, Sant Ramón y Can Marqués. Su línea de murallas resultó muy dañada en 1810 en el marco de la guerra de la Independencia, derruyéndose parte de su emblemática Torre Maestra.

La iglesia parroquial de Sant Pere (del siglo XVI, después reformada) custodia la imagen del titular y la de la patrona de la ciudad, Santa Reparada. Por lo tanto, es un templo imprescindible que ver en Begur. En el exterior, llama la atención un bancal corrido conocido como Es Pedrís Llarg, desde siempre centro de confluencia de los vecinos de la localidad. También goza de mucha devoción en el pueblo la ermita de Sant Ramón (ss. XVII y XX) asaltada al inicio de la guerra civil.

Begur adquirió su forma urbana actual a partir de la repatriación de capital indiano a finales del siglo XIX, comprobable por el gran número de casas de singular silueta. Entre estas sobresalen varias infraestructuras, que se detallan a continuación.

Can Petu, promovida por un emigrado a Puerto Rico, y Can Pi, que aún mantiene su pequeña parcela de cultivo. También destacan Can Sora, en cuyo porche son muy llamativas sus decoraciones pintadas, y Can Caner Bataller y Can Josep Forment, ambas construidas consiguiendo un aspecto clasicista. Por su parte, Casa Ferrer Bataller, que tiene un estilo más cercano al modernismo, es también llamativa. Tampoco podía faltar un centro recreativo donde reunir a los entonces nuevos ricos de Begur: el Casino Cultural (1870).

Por último, la población cuenta entre sus principales atractivos con los arenales de su término municipal. De esta manera, destacan la Playa del Racó, Playa Sa Riera, Playa Aiguafreda y Playa Sa Tuna.

Datos prácticos para visitar Begur

Coordenadas

41º 57’ 15” N, 3º 12’ 32” E

Distancias

Girona 51 km, Barcelona 136 km, Madrid 733 km.

Altitud

200 m

Habitantes

4 245 (2024)

También puedes leer este artículo en francés.

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