fbpx

Ruta por el Madrid de los Austrias: un paseo por la villa de los siglos XVI y XVII

Un recorrido por palacios, conventos y plazas que conservan el legado de los Austrias en el corazón de Madrid.

Palacio Real de Madrid. | Shutterstock

Un recorrido por palacios, conventos y plazas que conservan el legado de los Austrias en el corazón de Madrid.

Cuando Felipe II trasladó de manera permanente la corte a Madrid en 1561, la antigua villa comenzó a transformarse en el centro político de la monarquía. El aumento de la población, la llegada de funcionarios y nobles y la construcción de conventos, palacios y edificios administrativos cambiaron para siempre el aspecto de la ciudad.

El llamado Madrid de los Austrias conserva buena parte de aquella trama de calles estrechas, plazas irregulares, fachadas de ladrillo y edificios levantados durante los siglos XVI y XVII. Esta ruta permite recorrer algunos de sus lugares más representativos, desde las Descalzas Reales hasta la antigua calle de Toledo.

Monasterio de las Descalzas Reales

La ruta puede comenzar en la plaza de las Descalzas, a pocos minutos de la Puerta del Sol. En ella se encuentra uno de los conjuntos religiosos más estrechamente relacionados con la familia de los Austrias.

Monasterio de las Descalzas Reales. | Shutterstock
Monasterio de las Descalzas Reales. | Shutterstock

El monasterio fue construido entre 1559 y 1564 sobre un antiguo palacio en el que habían residido Carlos I e Isabel de Portugal. Su fundadora fue su hija Juana de Austria, nacida en este mismo edificio en 1535.

Aunque su fachada es relativamente sobria, el interior conserva pinturas, esculturas, relicarios y una importante colección de tapices. La visita se realiza con guía, por lo que conviene reservar con antelación.

Monasterio de la Encarnación

Desde las Descalzas se puede continuar por las calles de San Martín y Arenal hacia la plaza de Ópera. El Teatro Real, aunque forma parte del paisaje monumental de la zona, fue inaugurado en 1850 y no pertenece al periodo de los Austrias.

Monasterio de la Encarnación, Madrid. | Dreamstime
Monasterio de la Encarnación, Madrid. | Dreamstime

La siguiente parada histórica es el Real Monasterio de la Encarnación, fundado en 1611 por Felipe III y su esposa, Margarita de Austria-Estiria. La reina quiso levantar un convento próximo al Alcázar siguiendo el ejemplo de las Descalzas Reales. El edificio llegó a estar comunicado con la residencia real mediante un pasadizo.

Su fachada, de piedra y ladrillo, se convirtió en uno de los modelos más influyentes de la arquitectura religiosa madrileña del siglo XVII.

Palacio Real y antiguo Alcázar de Madrid

La ruta continúa hacia la plaza de Oriente y el Palacio Real. El edificio que se contempla actualmente no fue construido por los Austrias, sino por los Borbones durante el siglo XVIII.

Palacio Real de Madrid. | Shutterstock
Palacio Real de Madrid. | Shutterstock

Su importancia para este recorrido se debe al lugar que ocupa. Allí se encontraba el antiguo Alcázar de Madrid, residencia de los monarcas desde que Felipe II estableció la corte en la ciudad.

El Alcázar fue ampliado y transformado durante los reinados de Felipe III, Felipe IV y Carlos II, pero quedó destruido por un incendio en la Nochebuena de 1734. Sobre sus restos se levantó el actual Palacio Real.

Por tanto, el palacio debe entenderse como heredero del desaparecido Alcázar y no como una construcción de los Austrias.

Palacio de Uceda y Plaza de la Villa

Desde el Palacio Real, la calle Mayor conduce hacia el antiguo centro administrativo de la villa. Antes de alcanzar la Plaza de la Villa aparece el Palacio del duque de Uceda, también conocido como Palacio de los Consejos.

Palacio de Uceda, también conocido como Palacio de los Consejos. | Carlos Delgado, Wikimedia
Palacio del duque de Uceda, también conocido como Palacio de los Consejos. | Carlos Delgado, Wikimedia

Fue construido entre 1613 y 1625 por encargo del primer duque de Uceda, valido de Felipe III. Su aspecto de fortaleza trataba de recordar al cercano Alcázar y constituye uno de los escasos ejemplos conservados de arquitectura nobiliaria madrileña del siglo XVII. Actualmente alberga dependencias del Consejo de Estado y del Ejército.

A pocos pasos se encuentra la Plaza de la Villa, uno de los conjuntos monumentales mejor conservados del centro histórico. En ella conviven edificios de tres periodos diferentes: la Casa y Torre de los Lujanes, del siglo XV; la Casa de Cisneros, palacio plateresco del siglo XVI; y la Casa de la Villa, edificio barroco del siglo XVII que fue durante siglos sede del Ayuntamiento. La plaza también conserva el trazado de algunas de las calles más antiguas de Madrid, como las del Codo, Cordón y Madrid.

Plaza Mayor y Arco de Cuchilleros

La Plaza Mayor es la gran obra urbana del Madrid de los Austrias. Se levantó sobre la antigua plaza del Arrabal, un espacio comercial situado fuera del primitivo recinto medieval.

Plaza Mayor de Madrid. | Shutterstock
Plaza Mayor de Madrid. | Shutterstock

En 1617, durante el reinado de Felipe III, Juan Gómez de Mora recibió el encargo de ordenar y uniformar la plaza. El nuevo recinto se convirtió en escenario de mercados, fiestas, ceremonias, corridas de toros, proclamaciones y otros acontecimientos públicos.

La imagen actual es, sin embargo, el resultado de varias reconstrucciones. Después del incendio de 1790, Juan de Villanueva redujo la altura de los edificios, cerró las esquinas y creó los grandes arcos de acceso. Entre ellos destaca el Arco de Cuchilleros, que salva el fuerte desnivel existente entre la plaza y la calle del mismo nombre.

Muy cerca se encuentra el Mercado de San Miguel. Es una parada gastronómica interesante, pero no un monumento de los Austrias, ya que fue inaugurado como mercado de abastos en 1916.

Puerta Cerrada

Tras bajar por el Arco de Cuchilleros y recorrer la Cava de San Miguel se llega a la plaza de Puerta Cerrada.

Plaza Puerta Cerrada, Madrid. | Shutterstock
Plaza Puerta Cerrada, Madrid. | Shutterstock

En este punto se encontraba una de las entradas de la muralla cristiana de Madrid. La puerta, originaria del siglo XII, tenía un recorrido acodado y permaneció tapiada durante un tiempo debido a la inseguridad de la zona. Finalmente fue demolida en 1569.

La cruz de piedra que preside actualmente la plaza fue instalada hacia 1783. La fuente próxima es todavía posterior, pues data de mediados del siglo XIX. Por ello, ninguno de estos elementos debe presentarse como una construcción de los Austrias, aunque el lugar sí permite explicar la evolución de la antigua villa amurallada.

Real Colegiata de San Isidro

La ruta puede terminar en la calle de Toledo, ante la Real Colegiata de San Isidro, uno de los edificios religiosos más representativos del Madrid barroco.

Colegiata de San Isidro, Madrid. | Fernando, Wikimedia
Colegiata de San Isidro, Madrid. | Fernando, Wikimedia

El templo fue proyectado hacia 1620 por el jesuita Pedro Sánchez, siguiendo el modelo de la iglesia del Gesù de Roma. Las obras comenzaron en 1622 y se prolongaron hasta 1664. En el altar mayor se conservan los restos de san Isidro y de santa María de la Cabeza.

La colegiata fue catedral provisional de Madrid entre 1885 y 1992, hasta la consagración de la Almudena. Aunque el edificio sufrió graves daños durante el incendio de 1936 y tuvo que ser restaurado, mantiene la estructura característica de la arquitectura jesuítica del siglo XVII.

Un recorrido por diferentes épocas

El Madrid de los Austrias no es un conjunto urbano detenido en el siglo XVII. En sus calles conviven restos medievales, edificios levantados durante la dinastía de los Habsburgo y construcciones posteriores que transformaron profundamente la zona.

El valor de esta ruta reside precisamente en observar esas capas históricas: el emplazamiento del antiguo Alcázar bajo el Palacio Real, la trama medieval de la Plaza de la Villa, la monumentalidad de la Plaza Mayor y los conventos vinculados a la familia real.

Información práctica

El recorrido puede realizarse a pie en unas dos o tres horas, aunque conviene reservar más tiempo si se desea visitar el interior de los monumentos.

ChatGPT Image 17 jul 2026, 11_49_51

El Palacio Real abre habitualmente de lunes a sábado de 10:00 a 18:00 entre octubre y marzo y hasta las 19:00 entre abril y septiembre. Los domingos cierra a las 16:00. El último acceso se realiza una hora antes del cierre y pueden producirse modificaciones por actos oficiales.

Las Descalzas Reales y el Monasterio de la Encarnación se visitan mediante recorridos guiados. Abren habitualmente de martes a sábado de 10:00 a 14:00 y de 16:00 a 18:30, y los domingos y festivos de 10:00 a 15:00. Cierran los lunes.

Los horarios pueden variar por celebraciones religiosas, actos institucionales o trabajos de conservación, por lo que conviene consultarlos antes de realizar la ruta.

Sigue nuestro canal de WhatsApp para descubrir lo más fascinante de España 😍🎉