La Real Fábrica de Tapices de Madrid: 300 años tejiendo obras de arte
La llegada de los Borbones al trono español impulsó nuevas manufacturas reales dedicadas a producir objetos de lujo para la Corona. Entre ellas nació, hace más de 300 años, la Real Fábrica de Tapices de Santa Bárbara. La Paz de Utrecht y el nuevo contexto político dificultaron la tradicional llegada de tapices flamencos, lo que impulsó la creación de una manufactura propia en España. Eso motivó que Felipe V, el primer Borbón en la corona española, decidiera producir esos preciados tapices en Madrid. Corría el año 1721.
LA ÉPOCA DE GOYA Y EL ESPLENDOR
La Real Fábrica tomó el nombre de su primera ubicación, la Puerta de Santa Bárbara, en la actual plaza de Alonso Martínez. La inicial influencia de Flandes pronto miró hacia modelos italianos, que incluyeron temas mitológicos, costumbristas y hasta una serie dedicada a Don Quijote.
Con Carlos III, el rey ilustrado por excelencia, la Real Fábrica alcanzó uno de sus periodos de mayor esplendor. Es la época en que llegan talentos como el de un joven Francisco de Goya, que creó varios de los cartones que después se convertirían en magníficas tapicerías, expuestas en las más distinguidas estancias de la época.
UNA NUEVA VIDA EN LA CALLE FUENTERRABÍA
El crecimiento de Madrid a finales del siglo XIX hizo que la Real Fábrica de Tapices se trasladara a un nuevo emplazamiento en Retiro. José Segundo de Lema, Arquitecto Mayor de Palacio, hizo un fantástico edificio neomudéjar, que llegaría a declararse Bien de Interés Cultural por la Comunidad de Madrid.
Sin embargo, no todo ha sido fácil en la historia de la Real Fábrica. La dura competencia hizo que llegara a perder su título, aunque lo recuperase en 1982. En época más reciente sobrevoló incluso el fantasma de la quiebra, que se evitó con un cambio en la gestión y la llegada de grandes encargos exclusivos.
UNA VISITA A LA MECA DEL PATRIMONIO ARTESANAL INMATERIAL
Hoy, la Real Fábrica de Tapices sigue siendo uno de los lugares más singulares de la capital para contemplar oficios históricos aún vivos. Telares, restauración, tintes naturales y saber hacer artesanal conviven en un espacio que es un tesoro del turismo cultural en Madrid.
Visitar la Real Fábrica de Tapices permite conocer espacios tan especiales como el jardín histórico, donde se muestran las plantas que permitían elaborar tintes. Además, ver de cerca la restauración de los tapices que adornan palacios y residencias reales es una experiencia que ayuda a comprender mejor toda nuestra cultura.
Sigue nuestro canal de WhatsApp para descubrir lo más fascinante de España 😍🎉