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Cruzada por un río y rodeada de montañas: la increíble villa que esconde más de 20 palacios en Bizkaia

Además de una sorprendente arquitectura palaciega, esta villa situada en un verde valle del País Vasco alberga una importante necrópolis medieval.
La bella arquitectura de Elorrio
Además de una sorprendente arquitectura palaciega, esta villa situada en un verde valle del País Vasco alberga una importante necrópolis medieval.

Bajo la sombra del monte Udalaitz y haciendo frontera con Gipuzkoa y Araba, se encuentra la villa de Elorrio. Posee uno de los cascos históricos más completos y mejor conservados de Bizkaia.

El valle en que se encuentra enclavada la villa es ideal para hacer senderismo. Existen numerosos itinerarios que recorren su entorno rural. Cerca están los parques naturales Urkiola y Gorbea.

Historia de Elorrio, villa de palacios y escudos heráldicos

Aquello que ver en Elorrio está ligado a su historia. El territorio sobre el que se asienta Elorrio debió de estar ocupado por 21 pequeños aldeas que rodeaban el valle, situadas a media ladera de las colinas. Estas aldeas eran totalmente autosuficientes. Contaban con una organización socio-económica básica y disponían de sus propios templos y enterramientos. El conjunto de la necrópolis de Argiñeta es un claro ejemplo.

Necrópolis de Argiñeta
Necrópolis de Argiñeta. | Dreamstime

A día de hoy, Elorrio está rodeado por 17 barrios rurales, descendientes de las antiguas aldeas. Han sido habitados ininterrumpidamente desde hace más de 1500 años. Guardan un rico y abundante patrimonio rural (lavaderos, caseríos, hórreos, fuentes, molinos, ermitas…).

La historia de Elorrio comienza con su fundación en el año 1356 en terrenos de la anteiglesia de San Agustín de Etxebarria, unos dos kilómetros al oeste de la nueva villa. Fue el conde don Tello, señor de Bizkaia, quien le otorgó una carta puebla inspirada en el Fuero de Logroño.

Desde el principio, la función de la nueva población fue puramente defensiva. Esto se debe a las Guerras de Bandos. Urgía la construcción de nuevos núcleos amurallados en la frontera con Gipuzkoa para proteger este valle de los robos y ataques a los pobladores de caseríos y anteiglesias menores.

No obstante, la población sufrió duramente las consecuencias de dichos conflictos, especialmente en el año 1468. Es la fecha de la conocida Batalla de Elorrio que enfrentó a los Ibarra y los Marzana, partidarios del bando oñacino y gamboíno respectivamente. Pese a que la muralla quedó muy afectada por la artillería, los atacantes resultaron derrotados, muriendo en combate varios hijos del famoso banderizo e historiador Lope García de Salazar.

En 1480 hubo un incendio que devoró las edificaciones de madera, construyéndose en piedra a partir de entonces. Sin embargo, también se cree que las plantas bajas se comenzaron a construir con este material para dar más altura a los hogares de la villa a raíz del crecimiento demográfico.

El final de las Guerras de Bandos, en tiempos de los Reyes Católicos, permitió que la población se asentara fuera de su muralla. De esta manera, se formaron varios arrabales en los siglos siguientes, así como una nueva iglesia.

Elorrio fue entonces amasando fortuna y forjando su reputación de núcleo de primer orden gracias a la presencia de artesanos y comerciantes. Fueron desde los primeros pañeros y lanceros hasta los grandes mercaderes de hierro.

La riqueza, propiciada por el contacto con las Américas, permitió a las familias de ferrones, comerciantes y armeros construir numerosos palacios. En ellos colocaron sus blasones familiares, unas edificaciones que han aportado su sello característico a la villa. Esta pujanza posibilitó que en 1630 absorbiera la anteiglesia de San Agustín de Etxebarria, de la que el núcleo había sido desgajado siglos antes.

Durante el siglo XIX, la población se sumó a la moda de los balnearios. Por lo tanto, se abrieron dos centros de aguas termales y medicinales, los Baños Viejos y Baños de Belerin. Esto atrajo una nueva oleada de visitantes. En muchos casos, llegaron a establecer Elorrio como su lugar de vacaciones de verano.

En el año 1907 los balnearios cerraron, pero la villa continuó siendo un importante foco de atracción turística para familias adineradas, especialmente de la aristocracia y nobleza bilbaína.

Tras la Guerra Civil Española, la actividad local se reorientó hacia la industrialización, adoptando un modelo cooperativista de índole más guipuzcoano que vizcaíno. Aún así, la riqueza patrimonial de Elorrio continúa atrayendo cada año a una gran cantidad de visitantes que buscan perderse por su casco antiguo. Está repleto de auténticas joyas patrimoniales civiles y religiosas.

Qué ver en Elorrio, una de las villas de Bizkaia más fascinantes

La bella arquitectura de Elorrio
La bella arquitectura de Elorrio. | Shutterstock

Elorrio es una villa próxima a Durango, en el valle del Duranguesado. Está atravesada por el río Zumelegi y por infinidad de arroyos y rodeada, como su vecina, por montañas.

Su casco histórico, muy bien conservado, concentra una interesantísima y muy numerosa arquitectura palaciega por la que fue declarado Conjunto Monumental Histórico Artístico en 1964. Tanto es así, que fue el primer municipio en recibir este reconocimiento en toda Bizkaia.

El corazón de la villa es la plaza Herriko Plaza. Aquí se encuentran el ayuntamiento, la parroquia de la villa y un frontón abierto. Este núcleo urbano se convierte cada primer domingo de octubre en escenario protagonista de la fiesta local de los Errebombillos. Es decir, conmemora la batalla de Lepanto.

Uno de sus monumentos estrella es la Basílica de la Purísima Concepción, declarada Bien de Interés Cultural. La iglesia, de planta de salón, fue construida en estilos gótico (1464 y 1530) y renacentista (1530 y 1620). Sin embargo, su torre es muy posterior, de 1672. En su interior llama sobre todo la atención la bóveda de crucería a la manera gótica, una de las más complejas y elásticas de toda la arquitectura vasca.

El retablo mayor del siglo XVIII es una obra de Churriguera rematada por Diego Martinez de Arce. La ejecutó Silvestre Soria. Además, es uno de los más dorados que posee en toda la provincia.

Fue financiado con los legados procedentes de los comerciantes elorrianos que enviaban oro desde Sevilla para concluir la obra. El mausoleo está dedicado a San Valentín de Berrio-Otxoa, patrono de Bizkaia, el más famoso de los hijos de la villa.

Enfrente de la basílica está el ayuntamiento. Se trata de un sobrio edificio clasicista de finales del siglo XVII. Posee el típico portalón de las casas consistoriales. Unas curiosas inscripciones, tomadas de la Biblia, recorren los muros de su fachada: «En la casa del que jura / no falta desventura» y «De toda palabra ociosa / darás cuenta rigurosa».

Los asombrosos palacios de Elorrio

Adosado a su flanco este se halla el Palacio Urkizu, del año 1620. Se trata de una infraestructura de estilo clasicista. También es una de las numerosas mansiones nobiliarias de sillería que pueblan la villa.

Existen numerosos palacios y casas solariegas que ver en Elorrio. Están construidos en piedra de sillería bien labrada y decorados en sus fachadas con hasta 69 escudos heráldicos. Dichos escudos hablan de los linajes de sus propietarios. En las calles adyacentes a la plaza hay, por ejemplo, una veintena de palacios renacentistas y barrocos. Se construyeron en la etapa de mayor esplendor económico (siglos XVI al XVIII) y son de propiedad particular.

Destacan por ejemplo el de Urkizu (1677), barroco, con una inscripción en latín (cuya traducción sería: «Solo la Virtud produce honor / Solo el trabajo produce virtud»), que denota el carácter culto del edificio y del linaje. El de Zearsolo se compone de dos estructuras de distinta época, una clasicista de 1650 y otra con la fachada principal más moderna y un amplio jardín.

Hay que mencionar los de Iturri (finales del XVII), actual sede de la Casa de Cultura, y Larreategi, destruido parcialmente por las bombas de la aviación en 1937 y reedificado en los años setenta en estilo neorrenacentista. El palacio renacentista de Arabio, a los pies de la basílica, cuenta con una hermosa galería noble.

Por su parte, los tres edificios de la familia Arespakotxaga forman un espectacular triángulo palaciego al oeste de la villa. Primero, el de Arespakotxaga-Azkarraga (ca. 1660), rodeado de un amplio jardín. Segundo,  el de Arespakotxaga-Andueza, barroco de 1659. Tercero, el Palacio de Arespakotxaga (1620), dotado de una fachada postclasicista y una interesante loggia trasera.

En ésta última se conserva, además, uno de los dos únicos portales que perviven de las antiguas murallas de la villa, el Portal del Campo. Se encuentra adosado a la esquina de San Pío X.

De estructura almenada con ingreso en arco apuntado, sobre esta entrada luce un escudo de los Reyes Católicos. Fue construido en 1490 y reconstruido en el siglo XX. El otro portal, situado al final de la calle Elbira Iñurrieta, es conocido como el Portal del Río.

Cruzando el río se conservan también varios palacios barrocos. Por ejemplo, el de Esteibar-Arauna (ca. 1750), levantado sobre el solar en el que hasta 1653 se hacían las reuniones para las pruebas de hidalguía o el de AldapeBeitia (1693).

Elorrio más allá de sus palacios

Otra de las singularidades de Elorrio es que en las calles de la villa se pueden encontrar hasta nueve cruces de término o cruceros, todas de piedra del siglo XVI, siendo la localidad de Bizkaia que más cantidad de ellos conserva.

Estas cruces están distribuidas entre las salidas de la villa hacia los barrios y municipios colindantes. Servían para delimitar el término del núcleo urbano. En ellas se aplicaba el fuero propio de la localidad. También se señalaban los límites que no podían cruzar los forasteros y vecinos en caso de cuarentena.

De entre ellas podemos destacar, por su interés artístico, la de Kurutziaga (1522). Se trata de un ejemplo del gótico tardío con una gran riqueza decorativa e iconográfica. Así, concentra en su capitel el mayor número de imágenes de todos los cruceros de la villa.

En la calle Elizburu se halla el Monasterio de Santa Ana, de 1692. Se encuentra construido a expensas del Ayuntamiento y de los vecinos de la localidad. El convento estaba integrado por la iglesia, la residencia, la casa de los capellanes y una pequeña construcción empleada para impartir clases de gramática y latín.

En el templo se conserva el sarcófago de San Valentín de Berrio-Otxoa con las cadenas que lo sujetaron durante su martirio. Sus restos descansan en una urna de plata situada en la parte alta del altar de la basílica. La casa del capellán aloja en la actualidad el Museo de Berrio-Otxoa.

Descubrir los alrededores de Elorrio

Hacia el oeste, a unos dos kilómetros por la carretera de Bilbao, está la Iglesia de San Agustín de Etxebarria. Se trata de una de las primeras iglesias del Duranguesado. Formaba parte de un conjunto conventual. Este templo es una construcción del siglo XI reformado en los siglos XIV y XVIII. Lo más destacable es su excelente retablo de estilo plateresco y los fragmentos de pinturas murales del siglo XI conservados en uno de sus muros.

Existen un gran número de ermitas que ver en Elorrio. En algunas de ellas se encontraron numerosas lápidas de sepulturas altomedievales como la de San Adrián, en el barrio de Zenita. A su alrededor acoge la necrópolis de Argiñeta.

Argiñeta es el conjunto funerario medieval más importante del País Vasco. Lo es tanto por el número de elementos como por su remota cronología (siglos VII-IX). Cuenta con 21 sarcófagos monolíticos y 5 estelas discoidales del siglo XI, aunque su ordenación no es la original. Dos de los sarcófagos muestran en sus tapas las inscripciones cristianas más antiguas de Bizkaia. Una de ellas está fechada en el año 883.

En recientes excavaciones arqueológicas se han encontrado más de 150 sepulturas en fosa excavadas en roca. También se han hallado los restos de una aldea con construcciones de madera. Fragmentos de cerámica de época romana (terra sigillata) o un recipiente de vidrio datado en el siglo VI hallados en Argiñeta sugieren que el entorno pudo estar ya habitado en los primeros siglos de nuestra era.

Datos prácticos para visitar Elorrio

Coordenadas

43° 8′ 0″ N, 2° 32′ 0″ W

Distancias

Bilbao 44 km, San Sebastián-Donostia 79 km, Madrid 400 km.

Altitud

185 m

Habitantes

7266 (2024)

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