El puente romano más largo del mundo (que sigue en pie): mide casi 800 metros y es Patrimonio de la Humanidad
Mérida es la capital de Extremadura, pero más allá de su consideración administrativa, lo destacable de esta ciudad es su catalogación como Patrimonio de la Humanidad. Sin duda, un galardón más que merecido, ya que atesora una riqueza monumental excepcional, en la que destaca el puente romano más largo del mundo.
En realidad, el patrimonio de época romana es casi inabarcable en Mérida. Posee vestigios arqueológicos en forma de teatro, anfiteatro, templos, casas palaciegas, etc. Y, quizás, el mejor modo de adentrarse en ese paseo por la historia es cruzando el puente romano que desde hace más de 2000 años une ambas orillas del río Guadiana.
¿Por qué es el puente romano más largo del mundo?
Aquí van unos cuantos datos sobre el Puente Romano de Mérida que dan idea de su envergadura. Se trata de un puente que se prolonga durante casi 800 metros, para lo cual necesita apoyarse en 60 arcos. Los datos son evidentes y plasman de forma contundente que es el puente romano más largo del mundo, al menos de cuantos quedan en pie.
Algo casi milagroso, ya que hay que tener en cuenta que el puente emeritense se construyó a finales del siglo I antes de Cristo. Por entonces, se levantó como infraestructura clave para la ciudad. Y, gracias a él, y a la Vía de la Plata, Mérida quedaba unida con otras urbes romanas como Toletum o Caesaraugusta, la actual Zaragoza, a orillas del Ebro.
Otros importantes puentes romanos en España
La calidad de la arquitectura imperial de Roma es indudable. En España, para ellos la antigua Hispania, podemos ver cómo permanecen en pie tantos siglos después muchas de sus grandes obras. Y no solo eso, sino que algunas han seguido en uso durante centurias. Sobre todo, aquellas relacionadas con la ingeniería y las infraestructuras.
Podemos encontrar ejemplos a lo largo de toda la geografía española. Uno famoso es el Acueducto de Segovia, pero hay otros de menos renombre igualmente increíbles, como la presa romana de Almonacid de la Cuba. Y, en cuanto a puentes, basta recordar los puentes romanos de Córdoba o Alcántara, este último sobre las aguas del río Tajo. Por cierto, si el de Mérida es el puente romano más largo, el de Alcántara es el más alto.
Más maravillas de la Emerita Augusta
Emerita Augusta era el nombre de la actual Mérida. Un topónimo que homenajea al emperador que la fundó allá por el siglo I antes de Cristo: Octavio Augusto. Y, desde sus inicios, se planteó como una urbe de importancia capital. Los monumentos de esa época que han llegado hasta nuestros días lo atestiguan y hacen justo que se conozca a esta ciudad de la provincia de Badajoz como la 'pequeña Roma'.
Quienes aman la arqueología estarán de enhorabuena si visitan Mérida, porque allí les aguardan auténticos tesoros. Uno de ellos es el Museo de Arte Romano, que mezcla lo antiguo con la arquitectura contemporánea de Rafael Moneo.
Y otros son el Templo de Diana, el anfiteatro y el teatro, que todavía se utiliza como escenario. También están los restos de un circo, de un acueducto, del foro o de unas termas. Y, por supuesto, está el puente romano más largo del mundo aún en pie.

