El puente romano "maldito" de Cataluña: tiene 2000 años y lo construyó el diablo
Es uno de los puentes más singulares de Cataluña. Sus piedras esconden una historia milenaria muy real, aunque la leyenda atribuya su construcción al demonio.
Es uno de los puentes más singulares de Cataluña. Sus piedras esconden una historia milenaria muy real, aunque la leyenda atribuya su construcción al demonio.
El imaginario popular ha convertido al Maligno en un fabuloso arquitecto. No es extraño encontrar en muchos lugares de España leyendas que narran el origen demoniaco de infraestructuras, algunas tan poderosas como el mismísimo acueducto de Segovia. En otros casos se trata de obras algo más modestas, pero con un encanto especial.
Un puente infernal en el Baix Llobregat
Una de esas construcciones demoniacas salva el río Llobregat entre Martorell y Castellbisbal, en la provincia de Barcelona. Su silueta puntiaguda se resiste a pasar desapercibida entre la maraña de carreteras y vías ferroviarias que la rodean. Parece alzarse hacia el cielo, pero su nombre, Pont del Diable, ya avisa de que su origen no es precisamente divino.
La leyenda del Pont del Diable
Cuenta la leyenda que vivía en estas tierras una anciana que cada día debía cruzar el río para coger agua de una fuente. Una mañana se topó con el diablo, que le propuso un trato irresistible: construir un puente magnífico a cambio del alma del primero que lo cruzase.
La anciana aceptó y el resultado fue visto y no visto: a la mañana siguiente el demonio esperaba al otro lado del puente a que la anciana lo cruzara. Pero la mujer demostró aquello de que se sabe más por viejo que por diablo. En su mandil llevaba un gato negro al que espantó para que saliera corriendo y fuera el primero en atravesar el puente.
Más allá de la leyenda: un puente con 2000 años de historia
No tiene origen sobrenatural, pero sí una historia llena de episodios singulares. El Pont del Diable, en realidad, se construyó a principios del siglo I. Es recuerdo pétreo de la calzada romana más larga de la Hispania romana, la Vía Augusta, que discurría desde los Pirineos hasta Cádiz.
De aquel puente original queda poco, solo la base, los estribos y un arco triunfal en uno de sus extremos. El río se lo llevó y hubo que reconstruirlo en los siglos XII y XIII, ya con arcos ojivales de aspecto gótico. Se restauró en el XVIII, pero en 1939 el Ejército Popular Republicano lo voló en su retirada. Es la reconstrucción de 1963 la que hoy se puede atravesar.
Otros rincones de Martorell que merecen una visita
Martorell tiene otros encantos, más allá del Pont del Diable. Por ejemplo, muy cerca de él se encuentra la Fuente de l’Eudo, la misma a la que debía ir la anciana de la leyenda a coger agua.
Todavía quedará hacer un viaje a la Edad Media en el Castillo de Rosanes y la iglesia románica de San Genís de Rocafort, descubrir el rosario de casas singulares del siglo XIX y principios del siglo XX que salpican su casco antiguo y adentrarse en el refugio antiaéreo de la Guerra Civil.

