11 habitantes y una sola calle: así es el único pueblo del Parque Nacional de Monfragüe
Las aguas de los ríos Tajo y Tiétar bañan un maravilloso paisaje en el corazón de la provincia de Cáceres. Su valor es tal, que se le otorgó el título de Parque Natural en el año 1979, convirtiéndose así en el primer espacio protegido de Extremadura. También ha sido reconocido como Parque Nacional, Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) y Reserva de la Biosfera de la Unesco.
Los secretos del Parque Nacional de Monfragüe
Las 18 396 hectáreas que abarca el Parque Nacional de Monfragüe custodian montañas, bosques, dehesas, roquedos, embalses y, por supuesto, ríos. Además, alberga pequeñas joyas de creación humana como puentes, una ermita, un castillo y un único pueblo, el cual descubriremos a continuación.
Su columna vertebral es el Tajo, que se abre paso como una serpiente entre montañas y laderas esculpidas en roca. Hay que destacar el bosque y el matorral mediterráneo, entre los mejor conservados del mundo, aunque la rica vegetación del Parque Nacional de Monfragüe acoge otras especies como los alcornoques, las encinas y los quejigos.
Además, este maravilloso espacio natural es un auténtico santuario de aves. En él se pueden observar, por ejemplo, buitres negros, búhos reales y cigüeñas negras. No obstante, la protagonista de muchas miradas es el águila imperial, que surca los cielos con sus poderosas alas sobre este territorio inverosímil. En definitiva, es fácil comprender por qué el Parque Nacional de Monfragüe es todo un paraíso para las personas aficionadas a la ornitología.
Otros habitantes de Monfragüe que nos podemos encontrar en las numerosas rutas que lo atraviesan son los ciervos, los gatos monteses, las nutrias y los zorros, así como una amplia variedad de reptiles y anfibios. Desde los miradores que ofrecen panorámicas espectaculares del entorno, hasta las cuevas escondidas donde se han hallado huellas de la prehistoria, el Parque Nacional de Monfragüe está repleto de enigmas que vale la pena resolver.
El único pueblo del Parque Nacional de Monfragüe
Uno de los rincones más interesantes de la zona es Villarreal de San Carlos, el único pueblo que se ubica en el interior del Parque Nacional de Monfragüe. Según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), en 2023 solamente contaba con 11 personas censadas, aunque hay fuentes que indican que el número de habitantes que residen de forma habitual en el pueblo es 6.
Qué ver en Villarreal de San Carlos
Para trazar los orígenes de Villarreal de San Carlos, localidad que depende del municipio de Serradilla, tendremos que remontarnos al siglo XVIII. Precisamente en aquella época se fundó por orden de Carlos III, con la intención de establecer un punto de vigilancia entre el Puente del Cardenal y el Puerto de la Serrana y prevenir así posibles asaltos a quienes transitaban el camino entre Trujillo y Plasencia.
Entre los atractivos de Villarreal de San Carlos, un diminuto pueblo con casas de piedra que se puede recorrer en muy poco tiempo, merecen especial mención el Centro de Visitantes y la Ermita de la Virgen del Socorro. También constituye un importante lugar de encuentro de actividades relacionadas con el avistamiento de aves, como la Feria Internacional de Turismo Ornitológico (FIO).
Asimismo, no se puede obviar que uno de los mayores alicientes para visitar Villarreal de San Carlos es su soberbio paisaje. El pueblo presume de estar envuelto en una naturaleza llena de esplendor, sobrevolada por todo tipo de aves y acariciada por las bondades de cada estación. No en vano se considera la puerta de entrada al Parque Nacional de Monfragüe y el punto de partida perfecto para disfrutar de rutas y excursiones inolvidables.

