A orillas de un embalse: el pueblo pirenaico que tiene 1272 metros de altitud y una tirolina con vistas increíbles
Con menos de 80 habitantes, este pequeño pueblo de la comarca del Alto Gállego combina la idílica tranquilidad de la montaña oscense con una experiencia única para los amantes de las emociones fuertes. Situado a 1272 metros de altitud junto al embalse de Búbal, constituye un balcón natural al impresionante Valle del Tena y un punto de partida ideal para explorar algunos de los rincones más interesantes del Pirineo aragonés.
Pura esencia pirenaica entre la calma y la aventura
Un breve paseo por Hoz de Jaca permite al visitante imbuirse de la autenticidad de los pueblos pirenaicos. Su encantadora iglesia parroquial barroca y el pintoresco edificio del ayuntamiento, ambos del siglo XVII, las casas tradicionales con tejados de pizarra, cuidados patios y escudos en las fachadas o el puente empedrado que da entrada al pueblo son solo un aperitivo antes de lanzarse a explorar el entorno de este precioso rincón de Huesca.
Asomarse al embalse o sobrevolarlo
Sin duda, uno de los principales atractivos de Hoz de Jaca es el Mirador del Muro sobre el embalse de Búbal, una suerte de jaula suspendida en una pared vertical que ofrece una impresionante vista panorámica del pantano y los frondosos bosques del Valle del Tena a su alrededor. Una vez superado este reto al vértigo, los más osados podrán sobrevolar el embalse en la tirolina doble más alta de España, con un recorrido de 950 metros de pura adrenalina que les permitirá conectar de forma única con el tesoro natural que se extiende bajo sus pies.
Caminos y pueblos de un valle espectacular
Además de recorrer el pueblo y disfrutar de las vistas y las aventuras que ofrece, Hoz de Jaca también es una excelente base de operaciones para algunas de las excursiones más atractivas del Pirineo oscense, como la Ermita de San Pedro, los ibones de Asnos y Sabocos o el Pueyo de Jaca. Una de las rutas más destacadas es el camino hasta la Ermita de Santa Elena, una construcción barroca de orígenes legendarios a mitad de camino entre Hoz de Jaca y la vecina localidad de Biescas.
El todavía desconocido Valle del Tena cuenta con un sinfín de atractivos destinos con los que completar la visita, como el Ibón de Piedrafita, rodeado de montañas y bosques, o la localidad de Panticosa, con su histórico balneario y las vertiginosas pasarelas sobre el río Caldarés. También están los típicos pueblos pirenaicos como Sallent de Gállego o Tramacastilla de Tena, donde relajarse, contemplar el paisaje y disfrutar de la inabarcable belleza del Pirineo aragonés.
Sigue nuestro canal de WhatsApp para descubrir lo más fascinante de España 😍🎉
