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Abrazado por montañas: el diminuto pueblo de piedra con vistas a los Picos de Europa que pocos conocen

Recorrer las serpenteantes carreteras de montaña proporciona sorpresas inesperadas en el camino, como cuando se llega a este desconocido pueblo cántabro.
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Recorrer las serpenteantes carreteras de montaña proporciona sorpresas inesperadas en el camino, como cuando se llega a este desconocido pueblo cántabro.

Los Picos de Europa, a caballo entre tres comunidades autónomas, son mucho más que el primer parque nacional que se declaró en España, hace más de 100 años. En realidad, los Picos de Europa son un territorio muy amplio donde se dan cita auténticos tesoros naturales, paisajes únicos y pueblos merecedores de ser reconocidos.

Los ejemplos son abundantes, desde el Monasterio de Santo Toribio de Liébana en Cantabria hasta las vistas de la Vega de Llos en León, pasando por el atractivo pueblo de Cangas de Onís en el Principado de Asturias. En este caso, centramos la atención en el pequeño pueblo de Cicera y su vecino Desfiladero de La Hermida.

Cicera, un caserío entre montañas

Casas de piedra en Cicera. | Simon Burchell, Wikimedia
Casas de piedra en Cicera. | Simon Burchell, Wikimedia

El perfil montañoso de Peña Sagra se integra en el conjunto de los Picos de Europa y sirve de impresionante fondo paisajístico para Cicera. Una localidad que no suele aparecer en las listas de los pueblos más bonitos de montaña, pero que es capaz de sorprender a todos los que la alcanzan por su autenticidad.

Al llegar, llama la atención una modesta parroquia de estilo montañés. Y no muy lejos del núcleo se puede visitar la ermita de Santa Catalina, antesala perfecta para descubrir el mayor atractivo de la zona: el Desfiladero de La Hermida

La maravilla del Desfiladero de La Hermida

Mirador de Santa Catalina, en los Picos de Europa. | Dreamstime
Mirador de Santa Catalina, en los Picos de Europa. | Dreamstime

Cantabria guarda tesoros naturales de belleza admirable y muchos de ellos se ubican en los Picos de Europa, como es el caso del Desfiladero de La Hermida. Una profunda garganta natural con zonas que alcanzan los 600 metros de profundidad. Se trata de un verdadero espectáculo de la naturaleza que se prolonga durante más de 20 kilómetros, lo que le hace ser el desfiladero más largo de España y con una de las rutas más vertiginosas del país.

A lo largo de semejante extensión es obligado hacer diversas paradas para disfrutar del paraje al máximo. Una de ellas es el mirador de Santa Catalina, pero también sorprenden algunos pueblos en la ruta como Bejes. Y, por si fuera poco, en una tierra de balnearios como es Cantabria, también aquí hay uno: el balneario de La Hermida.

Ir de pueblos por los Picos de Europa

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Vista panorámica de Cicera. | Simon Burchell, Wikimedia

El Parque Nacional de los Picos de Europa es un territorio para calzarse las botas y hacer senderismo entre montañas. Pero también es una excusa fabulosa para conocer algunos de los pueblos más bonitos de Cantabria, del Principado de Asturias y de la provincia de León.

Cicera es una buena muestra de ello, pero no muy lejos hay que aprovechar el viaje para descubrir Potes y Camaleño. Mientras que, si se recorre la zona asturiana de los Picos de Europa, tampoco faltan pueblos de interés como Bulnes y el concejo de Cabrales. Ya en territorio leonés, conviene no perderse Oseja de Sajambre ni Caín de Valdeón, punto de referencia para emprender la famosa Ruta del Cares.

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