A 1350 metros sobre el nivel del mar y con 17 habitantes: esta es la aldea más alta de Galicia
La localidad está situada dentro del municipio Viana do Bolo, que destaca por su dilatada trascendencia histórica y por sus atractivos escenarios.
La localidad está situada dentro del municipio Viana do Bolo, que destaca por su dilatada trascendencia histórica y por sus atractivos escenarios.
Largos valles verdes y numerosos ríos de agua cristalina enmarcan los paisajes naturales del segundo pueblo más extenso de la provincia de Ourense, Viana do Bolo. Un municipio que, además, incluye entre sus límites geográficos la aldea más alta de Galicia.
Viana do Bolo, la historia de un amplio municipio
La consolidación de los primeros municipios a comienzos del siglo XIX dio como resultado la creación de cuatro poblaciones en la zona: Grixoa, Rubiais, Solveira, y una independiente Viana do Bolo. Sin embargo, en 1836, todos los territorios administrativos se integraron en uno solo, una configuración que perdura hasta la actualidad y que se resolvió usando a la propia Viana do Bolo como único espacio geográfico.
Marcada por un pasado que se manifiesta en los recuerdos construidos a lo largo del tiempo, esta demarcación aúna multitud de monumentos de otras épocas. Además de edificaciones de estilo barroco, numerosas iglesias románicas y el insólito hallazgo de un doble arco de herradura (dada la poca presencia árabe que hubo en el norte de España), en el municipio figura también una torre del homenaje.
Este reducto, perteneciente a un antiguo castillo construido en la Edad Media, es la única estructura que se conserva de aquella fortificación. De base cuadrada, la torre del homenaje se alza hacia el cielo con un total de 32,7 metros. Se calcula que fue levantada en torno al año 800. Tras ser derribada, el territorio quedó abandonado y, años más tarde, Fernando II ordenó su reconstrucción y la repoblación de la zona. En el siglo XIX, fue testigo de las severas guerras carlistas, quedando su historia finalmente reflejada con el reconocimiento que recibió en 1949 al ser declarada Monumento Histórico-Artístico.
Paisajes de postal
La grandeza de Viana do Bolo no se reduce únicamente a las construcciones de los lugares urbanizados. Una de las maravillas que pueden apreciarse en el espacio que ocupa es el Cañón del Bibei. Con 40 kilómetros de largo y hasta 500 metros de desnivel, este accidente geográfico, atravesado por el río Bibei, incluye algunos de los bosques de ribera más antiguos del país.
Asimismo, el fulgor de la naturaleza, prácticamente virgen, puede disfrutarse a través de diferentes rutas de senderismo dispuestas a lo largo del vasto territorio. Los sotos de robles, alisos, coníferas, abedules y castaños centenarios son el refugio de una profusa biodiversidad, entre cuyas especies se encuentra el lobo ibérico, actualmente en peligro de extinción.
Abarcando una superficie de 271,51 km², Viana do Bolo (o Viana del Bollo en español) está formada por hasta 35 parroquias, una de las cuales, además, ostenta el récord de ser la aldea de Galicia situada a mayor altitud, a 1350 metros sobre el nivel del mar.
Santa María Cepedelo, la localidad gallega más alta
Con un total de diez hombres y siete mujeres, en la localidad de Santa María Cepedelo se conocen todos. A pesar de pertenecer al municipio orensano de Viana do Bolo, lo cierto es que esta parroquia se encuentra a 17 kilómetros de distancia del pueblo al que está adscrito.
El frío, el viento, las nevadas y el déficit en las comunicaciones presentan algunas dificultades para la vida diaria, por lo que no es de extrañar la baja densidad de población que presenta. Con el calor del verano y la llegada de las fiestas populares en agosto, aumentan las visitas desde las zonas aledañas. Se trata de los eventos celebrados en honor a Nuestra Señora de la Asunción, pensados para reivindicar el legado de la aldea y animar el tránsito del turismo a través de la organización de distintas actividades como concursos, juegos y jornadas gastronómicas.
Lindando con la provincia de Zamora, Santa María Cepedelo surge como una región en la que el medio rural, la historia del pueblo y la elevada altitud a la que se encuentra hacen resplandecer su disimulada ubicación.


