El pueblo con estrella Michelin más pequeño del mundo: tiene menos de 40 habitantes (y está en España)
Este bonito pueblo situado a las puertas del Pirineo aragonés se ha convertido en el más pequeño del mundo en contar con un restaurante con estrella Michelin.
Este bonito pueblo situado a las puertas del Pirineo aragonés se ha convertido en el más pequeño del mundo en contar con un restaurante con estrella Michelin.
En España, el turismo gastronómico está en auge. Cada vez son más los viajeros que buscan entrar en contacto con la cultura local a través de experiencias culinarias tan variadas como exclusivas. Una excelente opción es reservar un menú degustación en un restaurante con estrella Michelin que se encuentre en un enclave atractivo para pasar el fin de semana; una oferta turística basada en la inmersión cultural que permite recorrer todos los rincones del país, desde Hondarribia al Puerto de Santa María.
El pueblo de Sardas, de menos de 40 habitantes, se ha unido a esta lista. Por consiguiente, es el más pequeño del mundo en conseguir la estrella.
De paseo por Sardas
Situado en la comarca del Alto Gállego, en Huesca, Sardas ofrece un sorprendente catálogo de atractivos culturales. Al pasear por sus callejuelas se pueden admirar los encantos de su arquitectura. Destaca su pintoresco lavadero medieval, al que se accede por un fantástico pórtico de dos arcos de piedra. En su interior, se conservan en perfecto estado la pila de lavado y el hogar donde se calentaba el agua.
Visita obligada es también la hermosa iglesia de Santa María, un edificio románico del siglo XII donde aún se puede admirar el ábside semicircular característico del medievo. Especialmente cautivadora es la antigua herrería del pueblo, situada en el interior una borda restaurada. En ella, se conservan las herramientas de trabajo del herrero, fuelles y yunques, que apuntalan este viaje en el tiempo.
La Era de los Nogales
El contraste se hace virtud cuando el visitante llega caminando entre calles de piedra a la carpa acristalada que alberga la joya gastronómica de la región: La Era de los Nogales. Las vistas de su impresionante comedor se grabarán para siempre en un rincón destacado de la memoria.
De la mano del chef Toño Rodríguez, los comensales recorren las calles de su infancia y la tradición aragonesa con un menú de platos clásicos y conmovedores recuerdos. Toda una experiencia que, sin embargo, no pesa demasiado al bolsillo, pues se trata del menú de estrella Michelin más barato de España. Mención especial merece la explosión de sabores de sus divertidos postres.
Senderos para alimentar el alma
Tras contentar el paladar, los alrededores de Sardas ofrecen un sinfín de oportunidades para amantes de la historia y el senderismo. Destaca la obligada ruta de las iglesias del Serrablo, que permite visitar las edificaciones románicas mejor conservadas de los pueblos montañosos del entorno del río Gállego.
Las personas aficionadas al senderismo deberán reservar un día para el maravilloso Valle de Tena, con multitud de senderos que recorren pueblos y embalses rodeados de alta montaña. Numerosas sorpresas salpican el valle, desde cascadas hasta construcciones megalíticas; un buen cierre para un fin de semana perfecto.
