3 ríos y 2 castillos: el pueblo en el mayor espacio protegido de España (que es Reserva de la Biosfera)
Esta antigua plaza fronteriza domina una campiña de olivares desde la sierra. Asimismo, es la cabecera de uno de los parques naturales más extensos de Europa, el mayor de España. Innumerables hornacinas y dos castillos protegen una villa que es hogar de uno de los últimos ermitaños de España.
Historia de un pueblo en el corazón de un parque natural único
Cazorla se encuentra en el Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas, en un enclave privilegiado al este de Jaén. Su término está cruzado por los ríos Cerezuelo, Guadalentín y Guadalquivir, así como una extensa red de arroyos.
Los primeros asentamientos humanos locales, como el poblado de la cultura del Bronce (1500 a. C.), se sitúan en la Loma del Bellotón. Fue un lugar de paso utilizado por los pastores en sus trashumancias. La zona estuvo también poblada por los íberos entre los siglos V y II a. C.
Los romanos se establecieron en el lugar hacia el siglo II a. C. Estos descubrieron su plata, denominándola por ello Mons argentarius («monte de plata»). Para proteger la riqueza de la llamada Carcesa o Carcacena, estableciendo en sus inmediaciones un importante campamento. Hay vestigios arqueológicos del periodo dentro del casco urbano del pueblo.
Con la llegada de los musulmanes el topónimo pasó a ser Madinat Quastura. Durante siglos sus tierras fueron escenario de acciones defensivas de los nazaríes. Fruto de ello se erigió el Castillo de las Cinco Esquinas.
En 1231 se firmó un tratado en Salamanca. Mediante el mismo Fernando III encomendó al arzobispado de Toledo la reconquista de extensos territorios con los que se formaría el Adelantamiento de Cazorla. Tal zona comprendía un vasto territorio entre Sorihuela del Guadalimar, Úbeda, las sierras de Cazorla y Segura y el propio Reino de Granada. Este enorme señorío jurisdiccional sería clave en la recuperación de Granada dos siglos después.
En 1534, el Emperador Carlos I le concedió el Adelantamiento de Cazorla a su Secretario, Francisco de los Cobos. A raíz de ello se iniciaron unos pleitos que finalizarían con la devolución íntegra del territorio al arzobispado en 1606. Además, se compensó económicamente a Los Cobos. Ya en el siglo XVI, llegó a tener una población de unos diez mil habitantes, decayendo a partir de entonces.
El Adelantamiento de Cazorla perteneció a la Mitra de Toledo hasta 1811. Fue entonces cuando las Cortes de Cádiz abolieron el señorío. Dos años después, todavía en guerra contra los franceses, las Cortes le concedieron a Cazorla el título de Ciudad como premio al patriotismo de la población.
Durante la primera Guerra Carlista fue asediada en 1838 por los legitimistas de Isidro Ruíz, El Monjero. Por otra parte, en la última que libraron los defensores de Don Carlos, sus habitantes se resistieron a las partidas carlistas de la zona,. Gracias a ello el ayuntamiento recibió el título de Excelentísimo por parte de Alfonso XII.
Qué ver en Cazorla: encanto andaluz entre montañas y castillos
El recorrido por lo que ver en Cazorla se inicia en el Castillo de la Yedra, a los pies del cerro de Salvatierra. Edificado por los musulmanes hacia el siglo XI, fue abandonada en el XIII.
En sus sótanos se sitúa la Leyenda de la Tragantía. Se cuenta que el alcaide moro encerró allí a su hija para luego tratar de rescatarla. Sin embargo, nunca volvió. De esta forma la joven se transformó en un ser mitad lagarto que cada noche de San Juan sale a cantar un lamento sobre su triste destino.
Los cristianos reformaron el Castillo de la Yedra. Por ello luce un aspecto gótico puramente militar. En uno de los laterales de la Torre del Homenaje crece la planta trepadora que da nombre al castillo. Allí se halla el Museo de Artes y Costumbres Populares del Alto Guadalquivir.
Continuando con lo que ver en Cazorla se llega a las Ruinas de Santa María, una obra renacentista del siglo XVI. Su estado se debe a la grave inundación del año 1694 y el incendio provocado por los franceses durante la Guerra de la Independencia. Conservan la belleza de su gran bóveda, la capilla de la Sacristía y la escalera de caracol.
Cerca queda la Fuente de las Cadenas. De estilo renacentista, se construyó hacia 1605 en honor a Felipe II. Cuenta con tres caños y la adornan sillares en forma de cadena.
Un detalle emblemático de la localidad son sus hornacinas. Se trata de minúsculas capillas ubicadas a la entrada de las casas. Se creía que protegían numerosos males, como tormentas y asaltos militares. Según el santo que presidía cada vivienda se podía saber la profesión de sus habitantes. La más conocida es la gran Hornacina del Cristo del Valle, que incluso celebra una fiesta cada dos de mayo.
El Ayuntamiento de Cazorla está ubicado en un edificio de mampostería y ladrillo otrora convento de la Orden de la Merced (siglo XVII). Por otro lado, en la iglesia se ubica el Teatro de la Merced. Muy cerca se erige la Iglesia de San José, del siglo XVII. Destaca su Capilla del Rosario y seis copias de lienzos de El Greco, obra de Rafael del Real.
En la plaza de la Constitución se ubica la Casa-palacio de las Cadenas, del siglo XIX. Recibe tal nombre por las gruesas cadenas que adornan las columnas que rodean la construcción. Tiene una vistosa fachada y bellos ventanales. Intramuros hay un jardín de más de una hectárea de extensión.
Por su parte, la Iglesia de San Francisco, del siglo XVI, es otro templo que ver en Cazorla. En su altar mayor cuelga el venerado Cristo del Consuelo, obra de Mariano de Madrazo. También hace gala de una colección de imágenes de Alfonso Grosso y Juan Miguel Sánchez, distribuidas a lo largo del templo.
Equilibrada y de gran belleza resulta la Iglesia del Carmen, del siglo XVII. Edificada por la Compañía de Jesús, al ser esta expulsada en 1761 pasó a ser propiedad de las Carmelitas Descalzas. Está construida en piedra viva caliza de Cazorla. En su interior destacan el coro y las dos galerías.
En las afueras de la localidad, coronando el cerro de Salvatierra, se alza el Castillo de las Cinco Esquinas o de Salvatierra. La planta pentagonal de la torre y algunos restos de la muralla es lo que queda de esta fortaleza complementaria al castillo de la Yedra.
Monte arriba, por el camino de San Isicio, a tres kilómetros de Cazorla, se llega hasta el Monasterio del desierto de Montesión, construido en 1625. Es hogar de la Virgen homónima y es objeto de una romería cada septiembre. Tan peculiar lugar lleva siglos albergando a ermitaños. Viajeros de todos los lugares del mundo se desplazan hasta aquí para conocer a Fray Antonio. El hombre sigue al cuidado del lugar, viviendo en voto de pobreza. Con esto termina nuestro recorrido por Cazorla, uno de los pueblos más bonitos de Andalucía.
Datos prácticos para visitar Cazorla
Coordenadas
37° 43′ 22″ N, 3° 57′ 57″ W
Distancias
Jaén 101 km, Madrid 356 km
Aparcamiento
Está; permitido aparcar en las diferentes calles pero son recomendables dos estacionamientos gratuitos en el casco antiguo: El Solarillo, junto a la Plaza de Santa María, y en el Puente de la Villa. Parking de pago junto a la Plaza del Mercado.
Altitud
826 m
Habitantes
7012 (2024)


