Declarados Monumento Natural: la laguna dentro de un cráter junto a un impresionante macizo volcánico
La comarca del Campo de Calatrava, en la provincia de Ciudad Real, contiene una de las principales áreas volcánicas de España. En ella se encuentran más de 200 accidentes de origen volcánico que dan forma a un complejo espacio de gran interés desde el punto de vista geológico y natural.
El Maar de Hoya de Cervera y el Macizo Volcánico de Calatrava, ambos declarados Monumento Natural en 1999, son dos de los mejores ejemplos de la riqueza de este lugar.
Un paseo por dos de los mayores atractivos de Campo de Calatrava
Un maar es una laguna formada en el cráter de un volcán de baja altura originada a raíz de una erupción freático-magmática. Cuando el magma en ascenso hacia la superficie entra en contacto con masas de agua existentes bajo la corteza, se produce este fenómeno que da como resultado la aparición de este tipo de lagunas.
El Maar de Hoya de Cervera es una de las principales masas de agua de origen volcánico existentes en la Región Volcánica de Calatrava. Cuenta con una profundidad máxima de 140 metros y su diámetro es de aproximadamente un kilómetro de extensión.
Muy próximo a la Hoya de Cervera se encuentra el Macizo Volcánico de Calatrava. Con una extensión de 3550 hectáreas, constituye la unidad más extensa y uniforme de todo el complejo volcánico del Campo de Calatrava.
Destaca por la gran diversidad y calidad de sus formaciones geológicas, entre las que todavía pueden apreciarse restos de antiguas coladas de lava. Algunos de los elementos naturales que contiene son los volcanes de La Conejera, de Setecientos y de La Encina; el cráter de Carboneras; o los maares de Navalacierva, Acebuche, de Los Lomillos o de Hoya Negra.
La vegetación del entorno está compuesta por masas de matorral mediterráneo acompañado de especies como la encina, la coscoja, el enebro o el junco en las zonas húmedas. Existen comunidades más o menos extensas de aves como el aguilucho lagunero o el águila real que anidan en zonas rupícolas de estos suelos volcánicos.
Ambos espacios se encuentran muy cerca de localidades como Almagro o Aldea del Rey. Desde esta última es fácil acceder por carretera.