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Casi 3000 hectáreas y más de 200 cuevas: el parque natural con increíbles paisajes kársticos que se esconde en Bizkaia

Entre las infinitas maravillas que alberga el territorio vasco, hay un parque natural de una gran riqueza geológica que suele pasar desapercibido.
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Imagen: Shutterstock
Entre las infinitas maravillas que alberga el territorio vasco, hay un parque natural de una gran riqueza geológica que suele pasar desapercibido.

El Parque Natural de Armañón ocupa una extensión de 2985 hectáreas de terreno situado sobre la franja más occidental de Bizkaia, en plena comarca de Las Encartaciones.

El territorio de Armañón se encuentra protegido legalmente por decreto del Gobierno de España desde el año 2006. Este espacio queda enmarcado por los desfiladeros de los ríos Carranza y Agüera.

Desenterrando los secretos del Parque Natural de Armañón

El Parque Natural de Armañón está formado por un macizo de cumbres de alturas no superiores a los 1000 metros como las de los picos Carranza o Los Jorrios, que con 854 y 837 metros respectivamente marcan el límite vertical del parque.

Parque Natural de Armañón
Parque Natural de Armañón. | Ebaki, Wikimedia

La roca que lo compone es fundamentalmente caliza, por los que todo el terreno está salpicado de lapiaces, torcas, dolinas y otras llamativas formaciones kársticas creadas por efecto de la erosión.

Destacan las más de 200 cuevas y simas subterráneas que hay en el Parque Natural de Armañón. Entre ellas sobresalen algunas como la Cueva de Pozalagua, famosa por sus estalactitas excéntricas, que no crecen necesariamente en sentido vertical; o la Cueva de la Torca del Carlista, una de las más extensas de toda España en su categoría. El Parque Natural de Armañón es, además, un buen ejemplo de cómo la actividad humana puede coexistir con la naturaleza de forma sostenible y controlada.

Maravillas naturales y rincones que no te puedes perder en Armañón

Las zonas más elevadas del Parque Natural de Armañón están pobladas por extensiones de pasto y plantas arbustivas, mientras en sus laderas se extienden bosques de haya, roble o encina. Sobresalen entre el conjunto el Encinar de Sopeña o el Hayedo de Balgerri.

Entre la fauna de Armañón cabe destacar la presencia de grandes comunidades de murciélagos, algunas de ellas pertenecientes a especies protegidas.

El Parque Natural de Armañón cuenta con varias rutas señalizadas que permiten al visitante recorrerlo con facilidad, visitando, de paso, algunos de sus atractivos culturales como los monumentos megalíticos del Valle de Carranza o el casco urbano de sus municipios. Por ejemplo, es muy interesante la antigua plaza aduanera de Balmaseda.

Desde Bilbao, el acceso al Parque Natural de Armañón se puede hacer a través de la carretera BI – 636 en dirección a Balmaseda, en cuyas proximidades conviene tomar otras vías secundarias que se dirigen al terreno protegido.