Cruzado por un río en los Valles Pasiegos: el pueblo con pinturas rupestres que son Patrimonio de la Humanidad
Si seguimos el río más famoso de Cantabria, el Pas, en el norte del valle de Toranzo, llegaremos a un pueblo de lo más especial. Precisamente el río o, más concretamente, el puente que lo cruza, es el emblema de este pueblo cántabro que, sin embargo, ha alcanzado fama por su arte. Un arte con decenas de miles de años.
Puente Viesgo, una de las cunas del arte europeo
Si hablamos de arte prehistórico, la fama es casi toda para la cueva de Altamira, también en Cantabria, hogar de esos bisontes rojizos y otros tantos animales antiquísimos que alguien pintó con temprana maestría.
Pero Puente Viesgo alberga otros ejemplos soberbios de ese mismo arte ancestral, que forman parte de la misma declaración como Patrimonio de la Humanidad de la Unesco.
La montaña mágica que custodia un tesoro artístico
De las montañas que se alzan en el municipio de Puente Viesgo, ninguna desprende tanta fascinación como el monte Castillo. Su forma de cono perfecto recuerda a algún volcán de otro mundo. Sin embargo, para encontrar su bien más preciado hay que adentrarse en las cavidades de su falda.
Las cuevas del monte Castillo son cuatro y en ellas se esconden algunas de las muestras más asombrosas del arte rupestre. Caballos, bisontes, ciervos, a veces en color ocre, otras en negro, forman un espectacular museo que da fe de la enorme riqueza de esta zona en tiempos remotos. Cada gruta es una sala llena de personalidad.
El conjunto de cuevas, de las cuales dos son visitables, reúne vestigios de nuestra especie que abarcan 150 000 años, y cuya importancia es de alcance mundial. Basta observar los enigmáticos símbolos que acompañan algunas de estas pinturas para sentir la magia poderosa de este lugar.
Los otros encantos de Puente Viesgo
Aunque la enorme relevancia de sus pinturas paleolíticas atrae cada año a multitud de personas interesadas, lo cierto es que los atractivos del municipio no se limitan a ellas. El pueblo tiene un balneario desde hace siglos y las aguas medicinales de su manantial son también un buen motivo para acercarse a él.
Un simple paseo por Puente Viesgo permite descubrir también interesantes ejemplos de arquitectura local, desde la iglesia y el ayuntamiento, ubicado este en el fotogénico palacio de Fuentespila, a las airosas casas nobles del siglo XVII, que forman el conjunto monumental de Aes.
Ya sea por su arte prehistórico, su hermosa fisonomía o los frondosos hayedos que lo envuelven, Puente Viesgo es uno de esos pueblos que tienen algo que ofrecer a todo el mundo.

