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Con un puente medieval sobre el río Pisuerga: el desconocido pueblo de piedra atravesado por un canal en Palencia

Este bonito pueblo de Palencia guarda tesoros románicos y está rodeado de un entorno natural único.
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Este bonito pueblo de Palencia guarda tesoros románicos y está rodeado de un entorno natural único.

En su viaje a través de la Montaña Palentina, el río Pisuerga dibuja paisajes de enorme belleza y acaricia pueblos diminutos de alma medieval. En uno de ellos aún resuenan los pasos de antiguos peregrinos de camino a Santiago de Compostela y el sonido de un molino movido por el agua.

Salinas de Pisuerga, piedra y agua

Ermita románica de Santa María de Quintanahernando.
Ermita románica de Santa María de Quintanahernando. | Dreamstime

Salinas de Pisuerga late desde hace siglos al ritmo que marca el río. Un vetusto puente de nueve arcos da la bienvenida a un pueblo discreto y de encantos modestos, pero envuelto en la seductora calma que solo poseen las localidades que han luchado por conservar su esencia.

Junto a ese puente se eleva hacia el cielo la iglesia de San Pelayo, con su recia torre y una exquisita portada medieval. Ambos, puente e iglesia, recuerdan que Salinas de Pisuerga fue lugar de paso en una de las rutas jacobeas más importantes de la Edad Media: el Camino Olvidado, que intenta recuperar su viejo protagonismo.

Un lugar donde el tiempo se detiene

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Antiguo molino sobre el canal que surca el pueblo. | Valdavia, Wikimedia

Salinas de Pisuerga es camino, pero es también refugio. Los paseos junto al río y al canal que alimentaba el viejo molino, sus casas de piedra o joyas como la ermita románica de Santa María de Quintanahernando componen un escenario donde las prisas carecen de sentido.

Ese escenario se prolonga mucho más allá de los límites del pueblo. Se funde con un paisaje de suaves colinas que dan paso a imponentes crestas rocosas, que esconde valles de cuento y acoge bosques que seducen hasta el punto de querer perderse en ellos.

La Montaña Palentina: naturaleza y espiritualidad

Salinas de Pisuerga es un mirador privilegiado de la Montaña Palentina, y tiene un lugar especial para asomarse a ella. Es un enorme columpio que permite volar con el cuerpo, con los sentidos y con la imaginación. Subirse a él es una buena forma de comenzar a idear planes para descubrir la magia de este parque natural, desde seguir alguna de sus rutas senderistas hasta ascender a cumbres como el portentoso Pico Curavacas o relajarse con el sonido de los ríos que lo atraviesan.

Esos ríos son los que nutren pequeños paraísos acuáticos en forma de embalses. Los de Aguilar de Campoo y Cervera están a solo unos kilómetros de Salinas de Pisuerga y se convierten en una alternativa irresistible para disfrutar de planes más relajados o de un buen chapuzón cuando el calor aprieta.

Románico en estado puro

Vista de Salinas de Pisuerga desde el río.
Vista de Salinas de Pisuerga desde el río. | Dreamstime

Hay otros tesoros en esa Montaña Palentina, pero envueltos en un aura de misticismo. Aguilar de Campoo es capital del románico en el norte de Palencia, aunque cada pueblo de la comarca tiene su propia joya en forma de iglesias, colegiatas o ermitas como la de Salinas de Pisuerga. 

Naturaleza, arte e historia se confunden así en un territorio de vida pausada y espíritu auténtico. En su mismo corazón, Salinas de Pisuerga, sobria y modesta, no se vanagloria de su belleza, pero quien la descubre la guarda para siempre en su memoria.

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