Enclavada entre 2 ríos en los Pirineos: la preciosa villa navarra con un puente a la Edad Media
Los Pirineos de Navarra deben descubrirse con calma. No solo porque las carreteras no permiten circular a toda velocidad, sino porque hay que ir con tranquilidad para disfrutar de los bellos paisajes montañosos y de los pueblos que aguardan tras cada curva. Uno de esos lugares imperdibles es Burgui.
Burgui es una localidad cargada de historia y de tradiciones que se sumergen en la noche de los tiempos. A este pueblo no le faltan leyendas de brujas, de esas que todavía se cuentan en los valles pirenaicos. Y, por si fuera poco, los senderos del entorno y la naturaleza que rodea el lugar lo convierten en un destino fabuloso para una escapada.
Descubriendo Burgui, un rincón único del Pirineo navarro
El caserío de Burgui representa la entrada al Valle de Roncal. Uno de los valles más bonitos de Navarra, gracias a su entorno natural y a la belleza de pueblos como Isaba, Uztarroz o el propio Roncal. Todo ello por no mencionar la rica gastronomía de la zona, en la que destaca su afamado queso.
Burgui está a unos 80 kilómetros de Pamplona. Es decir, más o menos a una hora y cuarto de camino. Un trayecto muy corto teniendo en cuenta que es un viaje no solo en el espacio, sino también en el tiempo. Porque Burgui, con su aspecto medieval, propone un paseo por la historia.
A orillas del río Esca
El río Esca es uno de los más importantes que articulan el Valle de Roncal, y una de sus estampas más icónicas es el puente histórico de Burgui. Aunque se le conoce como puente romano, en realidad es medieval. De cualquier modo, no importa de qué época sea, pues se trata de un esplendoroso puente de piedra con una longitud de casi 60 metros.
Pero no es la única infraestructura hidráulica de interés en Burgui. Muy cerca está la presa de las almadías, un lugar para calmar las aguas del río, donde los almadieros transportaban grandes troncos. Una tradición de la que aquí se sienten muy orgullosos: de hecho, hasta celebran anualmente el Día de la Almadía.
Burgui y sus tradiciones
Las almadías, es decir, el transporte de madera por el río, es la tradición más emblemática del Roncal. Aunque es cierto que este tipo de transporte fluvial también se hacía antaño por el Tajo hasta Aranjuez, o desde Aínsa, en la provincia de Huesca, hasta el Ebro. Era una forma de aprovechar los bosques de montaña y vender la madera en otros lugares de España.
No obstante, en Burgui hay más labores tradicionales de las que la población local se enorgullece. De hecho, una actividad obligada es recorrer la senda de los oficios, que empieza en el puente sobre el Esca y se prolonga durante 4 kilómetros.
Se trata de un itinerario circular equipado con recreaciones sobre faenas ancestrales como la lavandería, los panaderos o la elaboración de carbón y de cal. En definitiva, un viaje por la historia en uno de los pueblos más bonitos de los Pirineos.

