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El monasterio románico de Huesca que conserva una magnífica portada: declarado Bien de Interés Cultural

Fue declarado Bien de Interés Cultural en abril de 2002 por el Gobierno de Aragón y tiene sobre sus muros nueve siglos de historia.
El Monasterio de Santa María de Sijena, en Huesca. | Dreamstime
Fue declarado Bien de Interés Cultural en abril de 2002 por el Gobierno de Aragón y tiene sobre sus muros nueve siglos de historia.

En la llanura de Huesca, en medio del paisaje semiárido de los Monegros, se alza un monumento que, sin buscar protagonismo, es uno de los más importantes del románico aragonés: el Monasterio de Santa María de Sijena.

Fundado en el siglo XII por deseo de la reina doña Sancha de Castilla, el monasterio no tiene grandes alturas ni detalles espectaculares. Pese a ello, desprende una gran fuerza gracias a sus muros de piedra y su preciosa portada, que cautiva de inmediato.

El Monasterio de Santa María de Sijena, una joya escondida en Huesca

Situado cerca del río Alcanadre, este monasterio ubicado en Villanueva de Sijena no es solamente un edificio religioso. En realidad, fue centro de poder, lugar de retiro, panteón real y símbolo espiritual de la Corona de Aragón. Puede que este dato sea un tanto desconocido, pero lo cierto es que todo ello sigue latente cuando se cruza su umbral. Además, catalogado como Bien de Interés Cultural desde abril de 2002, es también uno de los más bellos monasterios de Aragón.

La sorprendente portada del monasterio. | Dreamstime
La sorprendente portada del monasterio. | Dreamstime

La portada del Monasterio de Santa María de Sijena es probablemente el elemento más valioso y expresivo de este monumento austero en apariencia. Con 14 arquivoltas de medio punto, es hoy en día todo un símbolo del patrimonio cultural de la famosa comarca de los Monegros. 

A pesar de su visible desgaste, esta portada de estilo románico de transición conserva una solemnidad que impone respeto. No destaca por poseer grandes elementos decorativos, pero la calidad de su escultura es digna de admirar. 

Su origen ligado a reinas y al poder

El Monasterio de Santa María de Sijena, en Huesca. | Dreamstime
El Monasterio de Santa María de Sijena, en Huesca. | Dreamstime

El monasterio románico que protagoniza estas líneas fue construido en el año 1188 por petición de la esposa del rey Alfonso II el Casto. Durante muchos años, dio cobijo a numerosas reinas y princesas, además de a las hijas de familias nobles del reino de Aragón. 

Asimismo, el Monasterio de Santa María de Sijena sirvió de depósito del tesoro real y se utilizó como panteón para enterrar a reyes, reinas e infantas del reino. Entre ellos, la reina doña Sancha y el monarca Pedro II, el único rey de la Corona de Aragón enterrado en esta comunidad autónoma.

Por todos es sabido que el agua es un elemento primordial en la vida de reyes y reinas. Refuerza la sensación de aislamiento y, quizá por ello, este templo religioso se levantó en las proximidades del río Alcanadre. Sea como sea, que esté tan cerca hace que el paisaje alrededor de este monasterio construido en mitad de una zona desértica sea mucho más bonito. Así, la visita puede terminar con un recorrido por la naturaleza y se torna mucho más completa. 

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