Los mejores pueblos de España para amantes de la historia
Si algo une a los pueblos históricos que vamos a ver, es la inmersión que nos brindan en el pasado de nuestro país. Escenarios privilegiados por diferentes razones, cada uno de ellos tiene algo especial que contar a los aficionados a la historia.
6 pueblos españoles donde vivir una escapada histórica
Trujillo (Cáceres)
La hermosa Trujillo está ligada para siempre al nombre de algunos de los protagonistas de la exploración y conquista de América. Los Pizarro, Orellana, Loayza y varios más escribieron el nombre de su localidad natal en la historia de España y de América.
El impresionante castillo, la plaza renacentista y los numerosos palacios hacen de Trujillo, además, un conjunto monumental de primer orden, un lugar donde la historia se viste de gala.
Covarrubias (Burgos)
Covarrubias no solo es la cuna de Castilla, sino uno de los pueblos más bonitos de España. El impresionante torreón de Fernán González, la muralla o la iglesia de San Cosme y San Damián (donde reposa una princesa vikinga) nos transportan a una época legendaria.
En este fascinante pueblo histórico nos llegan ecos de la infanta Urraca que, cuenta la leyenda, se encuentra emparedada en la torre, así como la animación popular que se respira en la bonita arquitectura vernácula, llena de casas con entramados de madera.
Besalú (Girona)
Con su famoso puente medieval y uno de los conjuntos más fotogénicos de la península, Besalú parece detenido en algún momento del Medievo. En su momento, la localidad fue un destacado centro político y cultural, del que quedan también buenos ejemplos de arquitectura románica y un interesante barrio judío.
Olite (Navarra)
Con el impresionante castillo-palacio medieval como joya más destacada, Olite nos traslada a la época en que fue sede real de los reyes de Navarra. Las calles empedradas y el ambiente entero de la localidad lo convierten en un lugar inspirador, impregnado de la magia de la historia.
Más allá del Palacio Real, no hay que perderse las dos iglesias, el convento de San Francisco o la torre del Chapitel, todo un icono local.
Medinaceli (Soria)
Medinaceli no solo cuenta con el único arco romano de tres vanos, sino que su admirable historia abarca desde los tiempos celtíberos hasta la época en que Castilla y Aragón se disputaban estas tierras. Sin olvidar, por supuesto, la importancia que tuvo durante su época andalusí.
Hoy, Medinaceli nos mira desde lo alto de su colina, y sigue siendo uno de los mejores pueblos de España para comprender nuestra historia. Además, la esmerada conservación de su núcleo histórico, con una plaza mayor extraordinaria, convierte la visita en una delicia.
Peñíscola (Castellón)
Peñíscola está unida para siempre al destino del antipapa Benedicto XIII, protagonista de las turbulencias históricas que supusieron el Cisma de Occidente. El castillo del Papa Luna nos recuerda aquellos tiempos, en contraste con un encantador entorno mediterráneo que une historia y paisaje como pocos.

