Entre 2 ríos en plena Garrotxa: así es el pueblo medieval más fascinante de Girona
Está situada en el prepirineo gerundense y emplazada estratégicamente sobre un pequeño cerro a cuyos pies confluyen dos ríos. Se trata de una bella villa medieval célebre por su mercado y por la feria que viene celebrando desde hace más de un milenio.
Historia de un pueblo que transporta a la Edad Media
La historia de Besalú es, cuanto menos, interesante. Por lo tanto, nada como conocerla para enriquecer todo lo que hay que ver en Besalú. Poco se sabe de su más remoto pasado, pero el solar debió estar habitado, al menos, desde el siglo VI a. C. Se considera que la ocuparon los romanos pues numerosos caminos convergen en este punto casi fronterizo. Los vestigios de la Villa Romana de Can Ring son del siglo I a. C.La ocupación musulmana de Besalú fue corta, pues ocuparon la zona hacia el año 715. Los francos la tomaron después de que la población cristiana de Girona les entregara aquella ciudad en el año 785. Por entonces el lugar dependió para su defensa del conde de Girona. Su nombre era Bisuldunum en referencia a los cauces de los ríos Fluvià y Capellades, entre los que se sitúa. Desde el año 800 se van instalando judíos en la localidad.
En el siglo IX Wifredo el Velloso, conde de Barcelona, también es titular del condado de Besalú. En un momento dado, nombra conde de Besalú, con carácter vitalicio, a su hermano Radulf. A su muerte recuperó el título. En el año 920 el conde Miró “El Joven” incorpora el condado de Besalú al condado de la Cerdaña.
Las siguientes décadas se produjeron combates entre nobles por el control del condado, permaneciendo sometido al de la Cerdaña. En 969 se instala una ceca que comienza a acuñar una moneda propia para el condado.
En el año 994 el caballero Bernat Tallaferro hereda de su padre el condado de Besalú, convirtiéndose en el primer conde plenamente independiente. Durante el año 1016 el conde Bernat viaja a Roma consiguiendo que el papa Benedicto VIII otorgase a Besalú el privilegio de ser sede episcopal. Así, incluía los monasterios de Ripoll, Sant Joan de les Abadesses y Camprodon, entre otros. También la autorización para construir una catedral.
Al año siguiente Wifredo, hijo de Bernat, sería nombrado primer obispo de Besalú, manteniéndose en el cargo hasta el 1020 (en que se abolió esta sede episcopal). En el año 1027 se comienza a celebrar un mercado que ha continuado hasta la actualidad.
En el año 1111 el conde Bernat III de Besalú muere sin descendencia. De acuerdo a un pacto previo, Barcelona absorbe el condado. En 1351 el rey Pedro IV de Aragón (que también era conde de Barcelona) crea el título de Príncipe de Girona para su heredero. De esta manera, incorpora al principado el condado de Besalú.Por otra parte, el terremoto de 1428 causó graves desperfectos en la villa. En el año 1676, el mariscal Schonberg del el ejército francés hace una incursión por el Empordá, tomando Besalú.
Durante la Guerra de Sucesión, Besalú se incorporó a la rebelión contra el rey Felipe V. La conquistaron en 1711. A resultas de la derrota, en 1716 se aplican los Decretos de Nueva Planta suprimiendo todas las veguerías (entidades administrativas) pasando a depender Besalú del corregidor de Girona.
En el marco de la Guerra de la Independencia, en 1809 los franceses toman Besalú, celebrándose periódicos combates en su entorno hasta 1811. Durante las guerra carlistas, Besalú fue una población de fuerte implantación carlista, siendo ocupada por estos en diversas ocasiones.
Entre finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX los hacendados locales de ideología tradicionalista predominan en la alcaldía de Besalú, siendo elegidos diputados.
Qué ver en Besalú, uno de los pueblos más bonitos de Cataluña
Del complejo benedictino solamente ha llegado el templo, donde se conservan las reliquias de los patronos de la localidad. Los patronos son San Primo y San Feliciano. Esto determinó la inclusión en su proyecto arquitectónico de una girola, propia de los templos de peregrinación.
A raíz de las violencias anticlericales de 1835, la comunidad abandonó el templo, que cayó en la ruina. El presbiterio y el deambulatorio que lo envuelve con hermosas columnas es lo más interesante de esta iglesia románica de tres naves.
Vinculado al monasterio, y tras este, se encuentra el antiguo Hospital de Sant Julià, del siglo XII. Se dedicaba a albergar a los peregrinos y los pobres de solemnidad. Además, estaba dotado de una sobresaliente iglesia medieval. Destaca por su monumental portada románica.
La Colegiata de Santa María tiene su origen en una sencilla capillita que estaba en el recinto de la desaparecida fortaleza la Alta Edad Media. Entre 1017 y 1020 fue sede provisional de la efímera diócesis de Besalú, cambiando la advocación de Sant Genís y Sant Miquel por la de Santa María. Desde el siglo XII, con la llegada de una comunidad de agustinos, se afrontaron obras de envergadura.Sin embargo, en el siglo XVI perdió la categoría de catedral y pasó a ser colegiata. Tras su ruina en el siglo XVIII solo se conserva en el lugar la capilla mayor y parte de la nave transversal. Muchos de sus elementos están hoy en el Museo Nacional de Arte de Catalunya.
La Iglesia de Sant Vicenç, del siglo XIII, se alza sobre otra del siglo X y exhibe aún sus orígenes románicos. Su frente incluye un imponente rosetón y un ventanal gótico. Sobresale también su cuerpo de campanas del siglo XVIII.
Además, Besalú fue también un importante enclave para los hebreos en Cataluña. Por ejemplo, lo podemos comprobar recorriendo las calles de su barrio judío, como la actual Llibertat. Los restos arqueológicos de su Micvé (s. XII) son un edificio subterráneo de baños rituales para purificar el cuerpo.
De la contigua Sinagoga del siglo XIII permanecen el patio y parte de la sala de oraciones. También hay restos del antiguo portal.
De imprescindible visita en Besalú es la Casa Cornellá (s. XII). Es una extraordinaria residencia privada que sorprende por su magnífico patio y por la imponente galería que recorre toda la parte superior.
La Cúria Real es un noble edificio de Besalú. Se edificó entre los siglos XIII y XIV y fue la residencia de Bernat Cavaller. Este ejerció de procurador del monarca en el lugar. El edificio mantiene intacto el ambiente gótico de sus espectaculares arcos ojivales y las cubiertas originales con característicos artesonados.
Las imagen más emblemática de Besalú nos la ofrece su Puente Viejo, construido entre los siglos XI y XIV. La infraestructura salva una distancia de más de cien metros sobre el cauce del río Fluvià con elegantes arcadas góticas. En el tramo central se conserva una torre en la que se cobraba al viajero el llamado pontazgo, como peaje para cruzarlo. Fue dinamitado en 1939, por lo que debió de ser ser reconstruido. En el entorno de Besalú existen varios templos medievales de interés como el de Santa Eulalia en Crespià, dotado de una espectacular cabecera absidiada.
Datos prácticos para visitar Besalú
Coordenadas
42º 12’ 9”N, 2º 42’ 0” E
Distancias
Girona 32 km, Barcelona 134 km, Madrid 674 km.
Altitud
141 m
Habitantes
2583 (2024)


