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Bañado por el Atlántico: el pueblo pesquero que limita con un parque natural con una duna móvil de más de un kilómetro

La Rías Baixas son un territorio para recorrer con calma. Solo así se descubren los muchos tesoros que oculta este intrincado paisaje de la costa gallega.
El pueblo pesquero de Corrubedo.
La Rías Baixas son un territorio para recorrer con calma. Solo así se descubren los muchos tesoros que oculta este intrincado paisaje de la costa gallega.

Se suele pensar que las Rías Baixas de Galicia pertenecen a la provincia de Pontevedra. Sin embargo, el área más norteña de las rías es territorio coruñés. Y ahí precisamente se encuentra el pueblo costero de Corrubedo, en el cabo que separa las rías de Arousa y de Muros-Noia, la más septentrional de esta parte de la costa gallega.

Corrubedo, una gema asomada al Atlántico

Faro de Corrubedo.
Faro de Corrubedo, en A Coruña. | Dreamstime

Aquí se levanta un faro que sirve de guía a los navegantes. Además de su valor geográfico, este pueblo pesquero de A Coruña también merece un pequeño paseo para descubrir su sencilla iglesia parroquial del siglo XIX, dedicada a Santa María. De hecho, la denominación oficial de la localidad es Santa María de Corrubedo.

El patrimonio de la localidad va más allá de la iglesia y el faro de Corrubedo, que desde mediados del siglo XIX facilita la navegación por este tramo de las Rías Baixas. Y es que este rincón gallego alberga vestigios que se remontan a la Prehistoria y a los misterios de tiempos megalíticos. Todo eso se respira ante el cercano dolmen de Axeitos, conocido popularmente como 'Pedra do Mouro' y al cual se le estima una antigüedad de 6000 años.

Un poco más lejos, fuera del municipio de Ribeira al que pertenece el pueblo de Corrubedo, se halla otra joya arqueológica que plasma la cultura gallega más ancestral. Se trata del castro celta de Baroña, situado en una elevación sobre la ría de Muros-Noia, que ofrece una bella panorámica de las Rías Baixas.

Corrubedo y sus dunas

Las asombrosas dunas de Corrubedo.
Las asombrosas dunas de Corrubedo. | Shutterstock

Este núcleo a orillas del Atlántico muestra un fenómeno natural que en otros lugares ha desaparecido por la urbanización masiva de la costa. Sin embargo, recorriendo el Parque Natural de las Dunas de Corrubedo se descubre una gran colina de arena o duna con 20 metros de altura y un kilómetro de largo que va cambiando su posición arrastrada por la fuerza del viento.

Eso hace que el paisaje de playas y lagunas de sus alrededores se modifique de forma constante. De algún modo, recuerda a la duna de la Playa de Bolonia junto a Baelo Claudia, la cual también se ubica en la costa atlántica e igualmente es vecina de interesantes restos arqueológicos.

Corrubedo es un destino que revela lo que ofrece la costa gallega. Es un lugar donde, por supuesto, se disfruta de una gastronomía privilegiada. También se conoce la cultura e historia de esta región en el noroeste de la península. Y, además, resume muchos de los atractivos naturales gallegos, comenzando por las diversas playas que rodean a la famosa duna.

El pueblo pesquero de Corrubedo.
El pueblo pesquero de Corrubedo. | Shutterstock

Es un territorio a explorar con ojos ávidos de aventuras. Al igual que ocurre en las emblemáticas islas gallegas, también aquí la naturaleza se conserva en un estado extraordinariamente puro. Para comprobarlo, lo mejor es adentrarse por los caminos del parque natural, disfrutar de la riqueza botánica que los rodea y detenerse a escuchar los cientos de aves que han elegido este hábitat de mar y lagunas para vivir.

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