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No todo son encierros: los rituales más auténticos de San Fermín

dreamstime, cabezudos san fermin

Fiesta, toros y pañuelos rojos al cuello. ¿A qué sabes a lo que nos referimos? Así es como muchas personas resumirían los Sanfermines. Sin embargo, la fiesta de Pamplona es mucho más que borrachera y mozos corriendo por las calles perseguidos por toros. Los pamplonicas de toda la vida saben de lo que hablamos.

Entre el 6 y el 14 de julio, la capital navarra se transforma por completo con un programa que en 2026 reúne más de 500 actos. A los grandes clásicos de siempre se suman propuestas familiares, actividades en los barrios y novedades como el Txupinazo Txiki, pensado para que los más pequeños también tengan su propio momento de protagonismo. Pero, más allá del chupinazo, los encierros y los fuegos artificiales, hay tradiciones y costumbres que explican mucho mejor qué son de verdad los Sanfermines.

Muchas de estas actividades son diurnas, familiares y profundamente pamplonesas. Reúnen a niños, mayores, cuadrillas, visitantes curiosos y vecinos que llevan toda la vida repitiendo los mismos rituales. Que no te engañen: si no te suena lo que vamos a contarte a continuación, quizá todavía no conoces los verdaderos Sanfermines.

Las Dianas

Desde el 7 y hasta el 14 de julio, la jornada sanferminera comienza muy temprano con la música de las Dianas. A las 6:45 horas, la banda municipal La Pamplonesa y grupos de gaiteros recorren las calles del Casco Viejo interpretando esas melodías que anuncian que Pamplona ya está despierta antes incluso del encierro.

Pañuelos rojos en San Fermín. | Shutterstock
Pañuelos rojos en San Fermín. | Shutterstock

Es uno de esos momentos que no siempre aparecen en la postal más tópica de la fiesta, pero que forman parte de su pulso más auténtico. Las calles todavía conservan la huella de la noche, algunos se preparan para correr y otros simplemente salen al encuentro de la música. En San Fermín, el día empieza antes de que amanezca del todo.

Desayuno en la churrería de La Mañueta

Después del encierro, no hay nada que entre mejor que unos churros con chocolate. Para muchos, la costumbre manda ir a desayunar a la churrería La Mañueta, una institución de Pamplona que se inició en 1872 y que conserva todavía ese aire de negocio familiar transmitido de generación en generación.

Durante San Fermín, La Mañueta abre del 7 al 14 de julio, de 6:00 a 11:00. Es el horario perfecto para quienes vienen del encierro, para quienes madrugan por tradición o para quienes quieren empezar el día con uno de los desayunos más pamploneses. Eso sí: conviene armarse de paciencia, porque las colas suelen ser largas. La espera, en este caso, también forma parte del ritual.

Baile de la Alpargata

Otro lugar al que muchos pamploneses acuden tras el encierro para vivir los verdaderos Sanfermines es el Nuevo Casino Principal. Allí se celebra el Baile de la Alpargata, una tradición nacida alrededor de los desayunos con chocolate y churros que, poco a poco, empezaron a acompañarse de música hasta convertirse en uno de los actos más castizos de la mañana sanferminera.

En 2026, el Baile de la Alpargata tiene lugar del 7 al 14 de julio, de 8:30 a 9:45 horas, en el Nuevo Casino Principal, con entrada mediante invitación. Puedes sentarte a desayunar, pero lo difícil es no acabar dejándote llevar por la música. En este baile popular y elegante a la vez, terminan moviendo los pies hasta quienes solo iban a mirar.

Gigantes y Cabezudos

Después de recobrar fuerzas con un desayuno contundente, llega uno de los momentos más esperados por los niños: la Comparsa de Gigantes y Cabezudos. En San Fermín 2026, los gigantes salen por primera vez el 6 de julio a las 17:00 horas desde la Estación de Autobuses. Del 7 al 14 de julio, la Comparsa recorre las calles cada mañana a partir de las 9:30 horas, con itinerarios diferentes según el día.

Gigantes y cabezudos en San Ferín, Pamplona. | Shutterstock
Gigantes y cabezudos en San Fermín, Pamplona. | Shutterstock

Los actuales gigantes, que miden entre 3,85 y 3,90 metros, representan a reyes y reinas de Europa, Asia, América y África. A su lado avanzan cabezudos, kilikis y zaldikos, figuras inseparables de la fiesta pamplonesa. Mientras los gigantes bailan al son de gaitas y txistus, los más pequeños tientan a los kilikis, que responden persiguiéndolos con sus vergas de espuma.

En 2026, además, la Comparsa participa en el Txupinazo Txiki del 10 de julio, una de las novedades infantiles del programa. Ese día, Pamplona recuerda que San Fermín no es solo cosa de adultos, sino también una fiesta que se aprende desde niño.

Procesión de San Fermín

Aunque el 6 de julio se da el pistoletazo de salida a las fiestas con el chupinazo, el 7 de julio es el día grande de San Fermín. A las 10:00 horas se celebra la Procesión y Misa de San Fermín, uno de los actos más solemnes y multitudinarios de la fiesta.

La imagen del santo recorre las calles del Casco Viejo acompañada por la Comparsa de Gigantes y Cabezudos, clarineros, timbaleros, maceros, txistularis, gaiteros, la Corporación Municipal, el Cabildo, la escolta y la banda municipal La Pamplonesa. Es una cita en la que se mezclan devoción, tradición, música y emoción colectiva.

Función de la Octava

El 14 de julio, cuando las fiestas encaran ya su último día, Pamplona celebra la Octava de San Fermín. A las 10:45 horas, la Corporación Municipal sale desde la plaza Consistorial hacia la parroquia de San Lorenzo para asistir a esta función religiosa en honor al santo.

La comitiva acude vestida de gala y acompañada por la Comparsa de Gigantes y Cabezudos, La Pamplonesa y el resto del cortejo corporativo. Después, la Corporación regresa a la Casa Consistorial, donde los dantzaris de Duguna y la Comparsa vuelven a bailar en honor a la ciudad. Es uno de esos actos que recuerdan que San Fermín tiene también un fondo ceremonial, pausado y profundamente arraigado.

Ofrenda floral Infantil a San Fermín

El 10 de julio, Día Infantil de las fiestas, los niños tienen una cita muy especial con San Fermín. A las 11:00 horas se celebra la Ofrenda Infantil a San Fermín en el Rincón de la Aduana, junto a la iglesia de San Lorenzo. Allí, los más pequeños honran al santo con flores, en un acto familiar y emotivo que reúne a niños, padres, abuelos y cuadrillas.

En 2026, este día suma además una novedad destacada: el Txupinazo Txiki. Se celebra el 10 de julio a las 12:00 en la plaza Consistorial y está pensado como un pequeño gran momento para la infancia dentro del programa oficial. Porque los Sanfermines también se viven a la altura de los niños.

El Apartado

El Apartado es una tradición taurina que consiste en sortear los toros de la corrida de la tarde entre los matadores y separarlos después en chiqueros individuales. Se hacen tres lotes, dos toros por torero, intentando equilibrar las cualidades y defectos de los animales. Los lotes se introducen en el sombrero de un mayoral y, según se extraen, se adjudican a los toreros por orden de antigüedad.

En 2026, el Apartado tiene lugar del 5 al 14 de julio a las 13:00 horas en el Patio de Caballos de la Plaza de Toros. Las puertas abren a las 12:15 y las entradas se venden cada día en taquilla a partir de las 10:00, sin venta anticipada.

En este acto suelen estar presentes toreros, políticos, artistas y aficionados de renombre. Y para quienes quieren probarlo todo, hay un detalle gastronómico asociado a esta tradición: en el bar de El Apartado se suele tomar un fino (vino fino de Jerez) y también se sirven las famosas criadillas, huevos de toro, una de esas rarezas culinarias que forman parte del imaginario sanferminero.

Vermut en el Caballo Blanco

Alrededor de las 14:00 horas llega la hora del vermut. Y hay un rincón especialmente recomendable para encontrar algo de calma en medio del bullicio: el entorno del Caballo Blanco. Pasando la catedral y atravesando la empedrada calle Redín aparece este lugar junto a las murallas, uno de los espacios más agradables del casco antiguo de Pamplona.

No es un acto oficial del programa, sino una costumbre, un plan oficioso para quienes buscan un San Fermín un poco más pausado. Allí se puede tomar algo en una terraza, descansar sobre la hierba y disfrutar de unas vistas privilegiadas de la fortaleza de la ciudad. Si quieres vivir los verdaderos Sanfermines, también hay que saber encontrar estos pequeños respiros entre acto y acto.

El Riau-Riau

El Riau-Riau es uno de los actos más singulares de San Fermín. Nació en 1914 y consiste en acompañar a la Corporación Municipal al son del Vals de Astráin, dificultando su avance hacia la iglesia de San Lorenzo para asistir a las vísperas religiosas en honor al santo.

Durante años fue una tradición multitudinaria, aunque quedó suspendida tras algunos incidentes en 1991. Con el tiempo, el Riau-Riau ha ido recuperando su lugar en el programa. En San Fermín 2026 se celebra el 6 de julio a las 18:00 horas, con salida desde la plaza Consistorial y recorrido por la calle Mayor hasta la iglesia de San Lorenzo. Participan la Charanga de la Peña Mutilzarra y La Pamplonesa.

Es un acto popular, musical y muy pamplonés, de esos que ayudan a entender que los Sanfermines no son solo correr delante de los toros, sino también caminar, cantar y celebrar juntos una tradición compartida.

Paseo de Mulillas

El Paseo de Mulillas es otra de las imágenes clásicas de los verdaderos Sanfermines. Poco antes de comenzar la corrida de la tarde, a las 17:30 horas, parte desde la plaza Consistorial el desfile de caballeros, mulillas y banda de música camino de la Plaza de Toros.

Pañuelos rojos en lo alto en la celebrción de San Fermín. | Shutterstock
Pañuelos rojos en lo alto en la celebración de San Fermín. | Shutterstock

El cortejo, vistoso y solemne, avanza por las calles del Casco Viejo con jinetes vestidos de alguaciles, mulillas engalanadas, mulilleros y música de pasodoble. Por el camino se suman las peñas con sus charangas, que aportan ruido, color y ese ambiente inconfundible de tarde sanferminera.

El toro de fuego

Los niños también tienen su particular encierro nocturno. Del 6 al 14 de julio, a las 21:45 horas, sale el toro de fuego, una estructura cargada de luz y pólvora que recorre la cuesta de Santo Domingo, la plaza Consistorial y la calle Nueva.

La chiquillería lo espera, lo provoca y corre delante de él entre chispas y risas. Es uno de los momentos más esperados por los pequeños y una de esas tradiciones que combinan emoción, juego y cierta dosis de valentía infantil. Una manera luminosa y festiva de cerrar el día antes de que la noche vuelva a llenar Pamplona.

El encierrillo

Frente al bullicio y las aglomeraciones del encierro de la mañana, el encierrillo es un espectáculo silencioso. Se trata del traslado de los seis toros que correrán el encierro del día siguiente desde los Corrales del Gas hasta los de Santo Domingo.

Gente corriendo junto a los toros en el encierro en San Fermín. | Shutterstock
Gente corriendo junto a los toros en el encierro en San Fermín. | Shutterstock

En 2026 tiene lugar del 6 al 13 de julio a las 22:00 horas. El recorrido es breve, de unos 440 metros, y no hay corredores. Los toros avanzan acompañados por los pastores, con el único sonido de sus pezuñas sobre el asfalto. La magia de este acto único es contemplar la fuerza de los toros en silencio, lejos del estruendo y de la multitud.

El Pobre de mí

El Pobre de mí es el acto que cierra las fiestas de San Fermín. El 14 de julio, a medianoche, la multitud se reúne frente al balcón de la Casa Consistorial. Tras el anuncio del final de las fiestas, los pañuelos rojos se alzan en la plaza iluminada por velas mientras se entona la canción popular: «Pobre de mí, pobre de mí, que se han acabado las fiestas de San Fermín».

Es un momento triste y alegre a la vez. Triste porque Pamplona despide nueve días intensos; alegre porque la ciudad sabe que la fiesta volverá. En cuanto se apaga el último canto, empieza ya la cuenta atrás para el siguiente 6 de julio.

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