Pepe Nufrio: «Antonio Banderas es el claro referente actual del teatro musical en nuestro país»
El actor y cantante Pepe Nufrio domina de sobra los escenarios, especialmente en lo que respecta al mundo de los musicales. Ha participado en producciones de renombre internacional como Jesus Christ Superstar, Into the Woods y Tick, Tick... Boom!, además de pasar por series de televisión como La Moderna. Al explorar los mapas de Nufrio, descubrimos perspectivas interesantes acerca del teatro, la naturaleza, sus experiencias de viaje y su filosofía de vida.
Un viaje por los planos de Pepe Nufrio
¿Cuáles son tus lugares de la infancia?
Bueno, mientras que yo nací y me crié en Majadahonda, mis lugares de la infancia siempre estuvieron relacionados con la naturaleza. Mis padres nunca paraban quietos y los fines de semana casi siempre íbamos al campo. Al principio eran pícnics después de bonitas caminatas por El Escorial o Navacerrada. Más adelante, mis padres se aficionaron a las rutas con amigos en coches 4x4. Esto era realmente especial; éramos varias familias, nos íbamos fines de semanas enteros y dormíamos en lugares habilitados para acampar. Tanto mi hermana como yo tuvimos mucha suerte de experimentar esto.
Como madrileño, ¿dónde dirías que se aprecian las mejores vistas de la capital?
Pues yo elegiría el puerto de montaña del Alto del León. A un lado tienes todo Madrid y al otro Castilla y León. Es una maravilla.
En el plano del teatro musical de España, ¿cuáles son tus mayores referentes?
Antonio Banderas es el claro referente actual en nuestro país. Además de ser un monstruo en el escenario, como nos demostró a todos en Company, es un valiente productor que se atreve a traer títulos por los que nadie daría dos duros en nuestro país, pero que sin embargo enseñan al público qué es el verdadero teatro musical.
Hizo esto con A Chorus Line, Company, Godspell (el cual yo tuve el honor de protagonizar) y ahora con Gypsy. Por supuesto, como Antonio hay muchos productores, directores y directoras españoles y españolas con hambre de hacer producciones revolucionarias y títulos inesperados en nuestro país. Estos cada vez van tomando más protagonismo gracias a un público que va estando listo para el verdadero teatro musical.
¿Cuáles crees que son las coordenadas de una buena actuación?
La verdad y espontaneidad, sin duda. Ambas son muy difíciles de conseguir en un escenario o ante una cámara, pero cuando se consiguen, y además las dos, el resultado es exquisito. De repente, el espectador no puede apartar la mirada y siente que lo está viviendo en persona.
¿Tienes algún viaje por España pendiente, marcado en el mapa con una chincheta?
Sin duda me muero de ganas de hacer el Camino de Santiago. Yo viví muchos años en Nueva York y me alucinaba cuánta gente me decía: «¡Eres de España! Nosotros hemos hecho el Camino y estamos enamorados». Estoy en un momento de mi vida en el que agradezco la introspección y el cuerpo me pide, cuando lleguen mejores temperaturas, por fin hacer el Camino.
¿Cómo describirías la brújula que te guía a la hora de tomar decisiones?
La voz de tu interior que está debajo de las otras voces. Creo que hay una diferencia muy clara entre lo que queremos y lo que necesitamos y es muy difícil reconocer esa diferencia. Para esto hay que parar en un mundo donde nunca paramos y respirar un poco, ser honesto con uno mismo y enfrentarse a la realidad.
Me voy un poco por las ramas porque me encanta este tema pero, resumiendo, a la hora de tomar decisiones siempre intento escucharme: qué necesito, qué me hace ilusión y qué me viene bien. Esto no es fácil, pero si consigues ser sincero contigo mismo y valiente a la hora de decidir, siempre hay recompensa. Aprovecho para mandar un saludo a mi psicóloga Paula, que sin ella no habría llegado a estas conclusiones.
Hay personas que son hogares, lugares seguros. ¿Cuáles son las tuyas?
En primer lugar, la familia que me tocó: mis padres y mi hermana. He tenido muchísima suerte en esta vida pudiendo contar con ellos como familia. No es fácil ser artista y ellos nunca han dejado de apoyarme. Y, en segundo lugar, la familia que voy creando en esta vida, que no deja de ser un manojo de personas que he ido conociendo a lo largo de los años por todos los rincones del mundo, por las cuales, sin duda mataría. ¡Ojito!
Si fueras un paisaje, ¿cómo crees que serías?
Como buen piscis (lo siento si no te gusta la astrología), creo que tendría que tener algo de agua. A eso le añadiría montes y mucho verde. Sin duda, elegiría los Lagos de Covadonga. He visitado este tesoro de la naturaleza en un par de ocasiones y cada una de ellas ha sido más especial que la anterior. De pensarlo me entra la calma en el cuerpo. Qué maravilla.
¿Nos recomiendas un lugar de España poco conocido, que no suela figurar en los mapas, pero que a ti te encante?
Pues me atrevería a recomendar los Pirineos. Obviamente son muy conocidos, pero no creo que sean tan frecuentados. Yo vivo en Lavapiés, en el centro de Madrid, y veo tantísimos turistas cada día... Les animo a todos a que se vayan a las montañas, que cojan cierta altitud y que respiren aire de verdad, aire del bueno. Desde luego eso estoy deseando hacer yo, quizá por eso me salga recomendar los Pirineos.