José Manuel Seda: «La estupidez, la intolerancia y la ignorancia se curan viajando»
La casa de papel, Física o química, Amar es para siempre y Yo soy Bea son algunas de las series televisivas por las que se conoce al actor sevillano José Manuel Seda. No obstante, su prolífica carrera lo ha llevado a viajar a través de innumerables teatros, películas y escenarios naturales de España. Su interpretación de dichas experiencias aporta un prisma de lo más interesante a la búsqueda del sentido de viajar.
Nos vamos de viaje con José Manuel Seda
Si pudieras estar en cualquier rincón de España ahora mismo, ¿cuál elegirías?
No me importaría estar en alguna de las playas de Cádiz, o en Barbate, paseando, buceando o navegando.
Como persona que nació en Sevilla, ¿qué lugares de Andalucía crees que todo el mundo debería visitar al menos una vez en la vida?
En Andalucía, harían falta dos vidas para visitar todos los lugares bellos que hay. De mi Sevilla qué te voy a contar. Están los lugares más clásicos, más tópicos, la Giralda, la catedral, el alcázar… Sobre todo cuando te separas de la ciudad donde has nacido, al volver descubres rincones en los que antes no reparabas. Y la disfrutas como si redescubrieras tu propia ciudad.
Y si te vas a Granada, también es otro lugar maravilloso. Qué te voy a decir de la Alhambra, el Albaicín y todas las calles alrededor de la catedral.
Málaga cada día está más bonita también, con su alcazaba y todas las calles del centro, que están preciosas. ¡Más allá de su costa!
De verdad que Andalucía es un mundo inabarcable e interminable. Y si ya te vas a las sierras interiores, no solo al mar, que es lo que salta más a la vista, hay unos paisajes alucinantes. La Sierra Norte de Sevilla, Sierra Nevada, las Alpujarras en Granada, la Sierra de Cazorla, Segura y las Villas en Jaén…
Si te vas a Almería, el desierto tiene esa belleza árida que compensa luego con playas maravillosas. Y se me quedarán muchos sitios, seguramente.

¿Hay algún teatro en el que hayas actuado que tenga un significado especial para ti?
Por ser de mi tierra, y el teatro en el que debuté, mi teatro de referencia es el Teatro Lope de Vega de Sevilla. Se construyó para la Exposición Universal del año 29 y está rodeado por el Parque de María Luisa, en un entorno precioso, al lado del Casino de la Exposición.
Y de ahí al otro, que se hizo durante la Exposición Universal del año 92, que es el Teatro Central de Sevilla. Ahí se hace teatro contemporáneo, danza, música, flamenco… Es otro de mis teatros de referencia porque es un lugar muy cómodo donde trabajar, un teatro moderno y en el que también he disfrutado mucho.
¿Nos puedes hablar de un escenario natural que te haya maravillado, y cómo te hizo sentir?
Yo ahora estoy absolutamente fascinado con el lugar en el que estamos grabando los exteriores de la serie Valle salvaje. La Pinilla de Segovia me parece un lugar para quedarse embobado, porque la belleza de los alrededores es brutal. Ese pinar que nos rodea, esa riqueza botánica…
También recuerdo con mucho cariño Barbate, donde rodamos la serie Perdóname, señor. Barbate tiene una luz, un mar, una salina y unas marismas espectaculares.
¿En qué ciudades o pueblos de España has disfrutado más de la gastronomía local?
En todas partes. Muchas veces, en las giras de teatro, me iba apuntando los sitios donde comía y demás, por si uno vuelve. Siempre miraba antes los restaurantes casi que los monumentos a visitar, porque me encanta comer bien y la gastronomía es uno de los grandes placeres que nos hemos dado los seres humanos. No solo nos alimentamos, también degustamos lo que comemos.
Y cada región tiene su gastronomía. Si te vas a Galicia, vas a disfrutar de pescado y marisco. Igual que en el sur o en Castilla y León, donde destaca la carne.
¿Hay alguna persona que te llevarías siempre de viaje?
Ahora que acaba de nacer mi hija, que todavía es muy pequeña, tiene 9 meses, me encantaría viajar con mi hija y mi pareja. Un viaje de esos “no planeados”.
¿Alguna otra compañía para amenizar el trayecto? Un buen libro, tu playlist de confianza…
Antes llevaba 3 o 4 libros y eso hacía que el equipaje pesara más. También mi cuaderno de escribir y demás. Ahora veo que, para viajar, los iPads y las tabletas son maravillosos (aunque no renuncio al formato libro, ojo). Yo que siempre tengo empezados 3 o 4 libros, es la solución para llevarlos en poco espacio y con poco peso. Y tener la oportunidad de tener una biblioteca entera en la mano. En ese sentido, el libro es imprescindible.
También solía ir siempre con la cámara de fotos. Hace más de 30 años, en los tiempos en los que uno tenía que revelar su carrete y utilizar la ampliadora para positivar sus fotos. Era apasionante la magia de ver salir la fotografía que has hecho.
¿Cuál es, para ti, el sentido de viajar?
Yo creo que es conocerse a uno mismo. Uno no se conoce hasta que no sale de su lugar de origen, de su zona de confort, de conocer a otras personas. Porque uno empieza a ver el mundo desde el propio entorno y se cree que el mundo es y debe ser así.
Siempre se ha dicho lo de «eso se cura viajando». Y es verdad. La estupidez, la intolerancia y la ignorancia se curan viajando, conociendo a otros seres humanos de otras culturas, con otras costumbres.
Ocurre incluso dentro de la propia España, donde somos muy diferentes, por fortuna. Hay veinte mil maneras de ser españoles, y cada uno ha llegado a ser como es por su historia, por su clima, por su entorno… Y es enriquecedor y maravilloso.

