Fernando Ezquerro (DOCa Rioja): «Rioja es uno de los buques insignia de la Marca España»
La Marca España se sostiene gracias a las personas que construyen, con trabajo y dedicación, la identidad del producto nacional. En la siguiente entrevista Fernando Ezquerro, el presidente del Consejo Regulador de la DOCa Rioja, nos habla de sus raíces y los valores que subyacen a un vino que se ha convertido en símbolo de la excelencia española.
La Denominación de Origen Calificada Rioja cumple 100 años. ¿Cuál dirías que ha sido su influencia en la cultura española?
Rioja ha aportado mucho a la cultura gastronómica española y a su despertar. El habernos convertido en los últimos años en una de las gastronomías más importantes del mundo (puede que la más) ha tenido mucho que ver también con que haya estado en compañía de una copa de Rioja. El vino español, y no solo en España sino también fuera, se asocia a Rioja. Es el nombre del vino español de calidad por excelencia. Y actualmente Rioja es uno de los buques insignia de la Marca España, tan reconocida fuera y que exportamos con orgullo.
En tu opinión, ¿qué valores clave caracterizan a la DOCa Rioja?
En pocas palabras, podríamos hablar de pionera, inquieta, dinámica, valiente y sostenible. La pasión con la que hacemos las cosas no sé si es un valor como tal, pero desde luego sí algo que nos identifica y nos distingue. Ese amor por lo que hacemos, por el producto y por su territorio, tan pequeño pero que, a la vez, vertebra social y económicamente a toda la denominación y sus gentes. Muchos de nuestros pueblos sobreviven gracias al sector vitivinícola de Rioja, a sus viñedos y bodegas, que generan empleo y riqueza: somos 13 000 viticultores y cerca de 600 bodegas.
¿Cómo habéis conseguido mantener la conexión con la tierra y la identidad local?
Precisamente, eso marca el nacimiento de nuestra denominación de origen como tal, el hecho de que haya un producto de una calidad reconocida ligado estrecha e indisolublemente a un territorio. Hace 100 años quisieron poner en valor y proteger precisamente eso, un producto, el ya famoso y aclamado por entonces vino de Rioja, en un territorio limitado, una tierra concreta que era la denominación de origen, los 144 municipios que forman Rioja.
No hay nada que más conecte con una tierra y con su identidad que una denominación de origen, y más una como la nuestra, con una andadura de un siglo, siendo la primera de España. En Rioja se vio y se reconoció el valor desde el principio, era un territorio que tenía un prestigio por sus vinos y lo que se decidió fue protegerlo y ponerlo en valor. Y desde entonces hasta hoy esa cultura, esa identidad, permea en la sociedad, es palpable. Una vez que uno viaja a Rioja puede darse cuenta de ello, de que aquí llevamos 100 años viviendo el vino.
Desde tu punto de vista, ¿qué rasgos diferencian al vino de Rioja del que se elabora en otras regiones y países?
Es un vino inconfundible. Por un lado, está su identidad: es muy fácil reconocer un Rioja por su elegancia, por su persistencia, por sus matices. Y, por otro lado, su calidad y su autenticidad. Rioja ha evolucionado a lo largo de los años, lo mismo que los gustos del consumidor, pero siempre con una calidad y autenticidad inmutables que han hecho que parte de ese prestigio que se ha labrado Rioja a lo largo de los años tenga que ver con mantener esa identidad clara.
¿Cuál es el mayor aprendizaje que has obtenido trabajando al frente del Consejo Regulador?
Por un lado, y desde un punto de vista más interno, como presidente de la mesa del Consejo he afianzado mi capacidad de escucha, que ya era amplia, pero tras estos años, más: todo el mundo tiene algo que contar, un punto de vista, y todo el mundo tiene algo que enseñarte y de lo que poder aprender. Cuando eres presidente de una denominación de origen tan compleja y que tiene intereses tan diferentes, un diálogo rico y sano es lo más importante.
Por otro lado, desde un punto de vista representativo, he podido comprobar de primera mano el gran respeto y admiración que despierta Rioja en cuanto uno sale de aquí, de la región, se mueva 10 kilómetros o 1000. A Rioja se le venera fuera de una manera increíble, se le escucha con atención. Te das cuenta del lugar que ocupas y de la responsabilidad que conlleva. No en valde es la denominación de origen líder y de referencia en España. Y es un orgullo, la verdad, ese respeto, cariño y admiración que infunde la palabra Rioja.
¿En qué lugares se encuentran tus raíces?
En un viñedo en la Sierra de Yerga, en Rioja Oriental, y en el mundo cooperativo, al trabajar en una cooperativa de la cual soy ahora presidente.
La primera misión que tuve en este sector fue representar a una cooperativa que agrupaba casi 300 familias. Este origen te obliga, afortunadamente, a tener los pies en el suelo siempre, a no volar muy alto, y a intentar generar un valor social y económico, como sucede en el caso de Rioja como denominación, de forma que todo el mundo pueda tener un beneficio compartido.