fbpx

Las 9 subidas más duras del Camino de Santiago: desniveles, dificultad y consejos

Un recorrido por los puertos, collados y variantes de montaña más exigentes de las principales rutas jacobeas.

Paisaje de alta montaña en los Picos de Europa, por donde avanza el Camino Vadiniense entre el valle del Deva, Espinama y Fuente Dé. | Dreamstime

Un recorrido por los puertos, collados y variantes de montaña más exigentes de las principales rutas jacobeas.

Aquello de «sin dolor no hay gloria» cobra pleno sentido al enfrentarse a las grandes subidas del Camino de Santiago. Los numerosos itinerarios jacobeos atraviesan cordilleras, puertos de montaña, bosques y valles, por lo que elaborar una clasificación definitiva resulta casi imposible.

La dificultad de una subida no depende únicamente del desnivel. También influyen la pendiente, el tipo de terreno, la meteorología, la falta de servicios, el peso de la mochila y el momento de la etapa en el que aparece. Un ascenso moderado puede convertirse en una auténtica prueba después de varios días de marcha.

Esta selección reúne algunas de las subidas más exigentes de los principales Caminos de Santiago. Las distancias y los desniveles son aproximados, pues pueden cambiar ligeramente según el trazado, el dispositivo GPS o el punto exacto desde el que se comience a medir.

Collado de Lepoeder, en el Camino Francés

La subida al collado de Lepoeder es, para muchos peregrinos, el primer gran desafío del Camino Francés . Forma parte de la llamada Ruta de Napoleón, el itinerario de montaña que comunica Saint-Jean-Pied-de-Port con Roncesvalles atravesando los puertos de Cize.

Poste señalizador del collado de Lepoeder, a 1.429 metros de altitud, en la Ruta de Napoleón del Camino Francés. | Dreamstime
Poste señalizador del collado de Lepoeder, en el Camino Francés. | Dreamstime

Desde los aproximadamente 170 metros de altitud de Saint-Jean-Pied-de-Port se asciende hasta los 1.430 metros de Lepoeder. En total, la jornada acumula alrededor de 1.250 metros de desnivel positivo antes de iniciar el pronunciado descenso hacia Roncesvalles. El esfuerzo se concentra en una etapa larga, sin apenas tregua y muy expuesta a los cambios meteorológicos del Pirineo.

El paisaje es extraordinario, pero la niebla, el viento y las tormentas pueden reducir rápidamente la visibilidad. Durante el periodo invernal se restringe habitualmente el paso por la ruta de Lepoeder y debe utilizarse la variante occidental por Luzaide-Valcarlos e Ibañeta. Incluso fuera de esas fechas conviene consultar la previsión meteorológica y las indicaciones oficiales antes de salir.

Puerto del Palo, en el Camino Primitivo

El puerto del Palo es uno de los grandes hitos montañeros del Camino Primitivo . Sin embargo, es importante distinguir las dos alternativas que confluyen en él: el trazado por Pola de Allande y la Ruta de los Hospitales.

Camino de montaña en la sierra del Palo, uno de los paisajes más duros y solitarios del Camino Primitivo. | Simon Burchell, Wikimedia
Camino de montaña en la sierra del Palo en el Camino Primitivo. | Simon Burchell, Wikimedia

Quienes pasan por Pola de Allande comienzan el ascenso principal a unos 525 metros de altitud y coronan el puerto a unos 1.147 metros. Son más de 600 metros de subida prolongada, generalmente progresiva, aunque el tramo final presenta una pendiente considerable. La humedad y el barro pueden aumentar notablemente la dificultad.

La Ruta de los Hospitales parte de Borres y avanza por zonas más elevadas y despobladas antes de alcanzar el mismo puerto. Es algo más corta que la alternativa por Pola de Allande, pero resulta más solitaria, expuesta y carente de servicios. No debería elegirse con niebla, tormentas, nieve o viento fuerte. Ambas rutas se reúnen antes de continuar hacia Montefurado, Lago y Berducedo.

Variante de San Juan de la Peña, en el Camino Aragonés

La variante que conduce desde Jaca hasta los monasterios de San Juan de la Peña es una de las alternativas más exigentes de todo el Camino Aragonés. No forma parte del recorrido directo hacia Santa Cilia y Arrés, pero el extraordinario conjunto monástico justifica el esfuerzo para muchos peregrinos.

Monasterio Viejo de San Juan de la Peña, construido bajo una gran pared rocosa y alcanzado mediante una exigente variante del Camino Aragonés. | Shutterstock
Monasterio Viejo de San Juan de la Peña, variante del Camino Aragonés. | Shutterstock

El itinerario por San Juan de la Peña incrementa considerablemente la distancia y acumula más de 1.000 metros de desnivel positivo. El terreno incluye caminos montañosos, tramos pedregosos, fuertes pendientes y zonas de firme descompuesto.

Tras una primera subida y el descenso hacia Atarés llega el ascenso más duro, que conduce hasta los monasterios. Después todavía queda una bajada pronunciada hacia Santa Cruz de la Serós. Debido a su longitud y dureza, puede ser recomendable dividir el recorrido en dos jornadas. La variante senderista tampoco resulta apropiada para bicicletas con alforjas.

O Cebreiro, en el Camino Francés

La subida a O Cebreiro es probablemente el ascenso más conocido del Camino de Santiago en España. Desde el valle del Valcarce, el Camino abandona progresivamente el entorno fluvial para internarse entre castaños, corredoiras y pastos de montaña.

Pallozas tradicionales de O Cebreiro, localidad que recibe a los peregrinos tras una de las subidas más emblemáticas del Camino Francés. | Shutterstock
Pallozas tradicionales de O Cebreiro, en el Camino Francés. | Shutterstock

Desde la zona de Las Herrerías hasta O Cebreiro se superan aproximadamente 660 metros de desnivel en unos 12 kilómetros. El tramo más exigente se encuentra entre Las Herrerías y Laguna de Castilla, donde se ganan cerca de 480 metros en menos de seis kilómetros.

El esfuerzo tiene como recompensa la llegada a la célebre aldea gallega, con sus pallozas, la iglesia de Santa María la Real y sus amplias vistas sobre las montañas de Os Ancares. En invierno y comienzos de primavera pueden aparecer nieve, hielo y niebla, mientras que en verano conviene evitar las horas centrales del día.

Puerto de Pajares, en el Camino del Salvador

El Camino del Salvador enlaza León con Oviedo cruzando la Cordillera Cantábrica. Su etapa reina suele plantearse entre Poladura de la Tercia y Pajares, un recorrido corto en kilómetros, pero muy exigente por el terreno y los desniveles.

Panorámica de la Cordillera Cantábrica desde el entorno del puerto de Pajares, uno de los tramos más exigentes del Camino del Salvador. | Dreamstime
Panorámica de la Cordillera Cantábrica desde el puerto de Pajares, Camino del Salvador. | Dreamstime

La etapa tiene aproximadamente 13,5 kilómetros, unos 570 metros de desnivel positivo y más de 800 metros de descenso. En el trayecto se superan dos collados situados alrededor de los 1.560 metros de altitud. No existen poblaciones intermedias, por lo que es necesario salir con agua, comida y equipamiento adecuado.

Más que una única subida al puerto, la dificultad reside en la sucesión de ascensos y descensos, la soledad del recorrido y la exposición a la meteorología. Una vez en la vertiente asturiana, la jornada siguiente continúa siendo rompepiernas, con fuertes bajadas y nuevos repechos en dirección a Campomanes y Pola de Lena.

Subida por el valle del Deva hacia Espinama y Fuente Dé

Antes de afrontar la Horcada de Valcavao, el Camino Vadiniense remonta el valle del Deva desde Potes hacia Espinama y Fuente Dé. No se trata de un puerto de pendiente constante, sino de una larga etapa de aproximación con numerosos ascensos y descensos.

Paisaje de alta montaña en los Picos de Europa, por donde avanza el Camino Vadiniense entre el valle del Deva, Espinama y Fuente Dé. | Dreamstime
Paisaje en los Picos de Europa entre el valle del Deva, Espinama y Fuente Dé. | Dreamstime

El recorrido habitual entre Potes y Espinama tiene unos 26 kilómetros. El trazado evita en buena medida la carretera CA-185 y utiliza caminos en ambas laderas del valle, pasando por las proximidades del monasterio de Santo Toribio de Liébana , Mogrovejo, Los Llanos, Areños y Cosgaya.

La subida resulta especialmente dura por su longitud y por la acumulación de desnivel. Es posible terminar la jornada en Espinama o prolongarla hasta Fuente Dé, según el alojamiento y la planificación elegida. No se recomienda seguir la carretera principal como atajo: además de perder interés paisajístico, el tráfico la convierte en una opción poco segura.

Alto de la Cruz y Alto del Infanzón, en el Camino del Norte

La etapa que conduce desde el entorno de Villaviciosa hasta Gijón no atraviesa grandes puertos de montaña, pero encadena dos ascensos que castigan especialmente las piernas.

Playa de San Lorenzo e iglesia de San Pedro, en Gijón, destino de la etapa del Camino del Norte que supera el Alto de la Cruz y el Alto del Infanzón. | Shutterstock
Playa de San Lorenzo e iglesia de San Pedro en Gijón, en el Camino del Norte. | Shutterstock

El primero es el Alto de la Cruz, una subida prolongada que alcanza una altitud cercana a los 430 metros. Después de perder buena parte de la altura ganada, el Camino vuelve a ascender hacia el Alto del Infanzón, también conocido en algunas guías como Alto del Curviellu, situado en torno a los 270 metros.

La dificultad está en subir, bajar y volver a subir sin tiempo suficiente para recuperarse. Desde el Infanzón comienza el descenso hacia Deva y la entrada en el área urbana de Gijón. En esta zona existen diferentes alternativas de llegada a la ciudad, por lo que conviene seguir la señalización oficial y no confundir las marcas jacobeas con las de otros itinerarios.

Alto del Acebo, en el Camino Primitivo

La subida al Alto del Acebo marca la despedida de Asturias y la entrada del Camino Primitivo en Galicia. Parte del entorno de Grandas de Salime y avanza por un paisaje rural de pequeñas aldeas, bosques y explotaciones ganaderas.

Sendero de montaña entre vegetación y muros de piedra en el entorno del Alto del Acebo, punto de entrada en Galicia del Camino Primitivo.. | Dreamstime
Sendero de montaña en el entorno del Alto del Acebo, en el Camino Primitivo. | Dreamstime

El ascenso principal es largo, pero bastante progresivo: se ganan aproximadamente 390 metros en unos cinco kilómetros. Técnicamente no es una de las subidas más complicadas del Camino, aunque suele afrontarse después de varias etapas muy exigentes, entre ellas las de Hospitales, Puerto del Palo y el embalse de Salime.

La fatiga acumulada puede convertirla en un esfuerzo considerable. Tras coronar, el Camino continúa hacia A Fonsagrada , cuya entrada guarda un repecho final corto pero muy pronunciado.

Puerto de Padornelo, en el Camino Sanabrés

El puerto de Padornelo se encuentra en la etapa que comunica Puebla de Sanabria con Lubián. Desde Requejo se asciende hasta los aproximadamente 1.356 metros de altitud del puerto, superando unos 360 metros de desnivel en alrededor de nueve kilómetros.

Vista del valle de Lubián y la portela de Padornelo, uno de los pasos montañosos más destacados del Camino Sanabrés. | Estevoaei, Wikimedia
Vista del valle de Lubián y la portela de Padornelo, en el Camino Sanabrés. | Estevoaei, Wikimedia

Durante años, las obras de la línea ferroviaria de alta velocidad obligaron a modificar el recorrido y generaron confusión entre los peregrinos. Esa información ha quedado desactualizada. Tras la finalización de las obras, el trazado ha recuperado la senda próxima al río desde el cementerio de Requejo. También existe una alternativa junto a la carretera nacional.

La senda fluvial es más atractiva, pero debe evitarse cuando las lluvias son intensas o los cursos de agua bajan crecidos. La alternativa por la nacional exige extremar la precaución ante el tráfico. En todos los casos se debe respetar la señalización actual y evitar accesos improvisados a la A-52.

Quienes dispongan de tiempo pueden completar su paso por la comarca acercándose al Lago de Sanabria , uno de los grandes espacios naturales de la provincia de Zamora.

Consejos para afrontar las subidas más duras del Camino

La preparación física es importante, pero también lo es gestionar correctamente el esfuerzo. En las pendientes largas conviene avanzar a un ritmo constante, acortar la zancada y evitar aceleraciones innecesarias. Los bastones ayudan tanto en las subidas como en los descensos, especialmente cuando el terreno está mojado o es pedregoso.

Antes de comenzar una etapa de montaña se debe comprobar la previsión meteorológica, la disponibilidad de alojamientos y el estado del trazado, un cambio repentino de tiempo puede modificar por completo la dificultad.

También es recomendable llevar agua, comida, protección solar, ropa de abrigo y una batería suficiente para el teléfono. La señalización oficial debe prevalecer siempre sobre los atajos y sobre los recorridos GPS antiguos, ya que las obras, los desprendimientos, los incendios o las actuaciones forestales pueden provocar modificaciones temporales.

Para preparar la ruta con mayor seguridad, puede resultar útil consultar estos consejos para hacer el Camino de Santiago antes de elegir las etapas.

Las grandes subidas del Camino de Santiago exigen esfuerzo, paciencia y prudencia. Sin embargo, también conducen a algunos de los paisajes más memorables de las rutas jacobeas. Al alcanzar el alto, cada paso recorrido encuentra finalmente su recompensa.

Sigue nuestro canal de WhatsApp para descubrir lo más fascinante de España 😍​🎉