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El Camino de Santiago Francés de Portomarín a Palas de Rei: un bello recorrido entre bosques y aldeas

Alrededor de 25 kilómetros cubren la etapa 30 del Camino de Santiago Francés, entre Portomarín y Palas de Rei. Un trayecto de senderos boscosos, aldeas discretas e historia gallega.
Palas de Rei. | Shutterstock
Imagen: Shutterstock
Alrededor de 25 kilómetros cubren la etapa 30 del Camino de Santiago Francés, entre Portomarín y Palas de Rei. Un trayecto de senderos boscosos, aldeas discretas e historia gallega.

El encuentro del peregrino con el apóstol se acerca. La etapa 30 del Camino de Santiago Francés es un tramo de transición de aproximadamente 25 km con marcado acento rural que deja casi a las puertas de Santiago de Compostela.

Este recorrido con constantes subidas y bajadas por asfalto y tierra va acompañado de verdes colinas, bosques de eucaliptos y campos de cereal de Lugo. Pero también de iglesias románicas, cruceros y antiguos hospitales de peregrinos que recuerdan el carácter espiritual de la ruta.

Inicio desde Portomarín entre bosques

Portomarín. | Dreamstime
Portomarín. | Dreamstime

Tras la etapa del día anterior desde Sarria, Portomarín es punto de partida de una jornada que se pone cuesta arriba bajo los pinos del monte de san Antonio, pasando por algunas granjas y por el bonito hórreo de Toixibó.

La primera escala es Gonzar, una pequeña parroquia cuya Iglesia de santa María invita a realizar un alto para descansar y percibir la quietud de su vida.

Ascensos a Castromaior y Ligonde

Castro de Castromaior. | Shutterstock
Castro de Castromaior. | Shutterstock

Desde aquí parte un moderado repecho en el que merece la pena desviarse ligeramente para visitar el castro de Castromaior, un yacimiento celta ocupado por diferentes comunidades hasta el siglo I.

El trayecto continúa en línea ascendente por Hospital da Cruz y Ventas de Narón hasta coronar la Sierra de Ligonde. Es un buen sitio para contemplar las cuencas de los ríos Miño y Ulla, así como campos de cultivo, pequeños bosques o aldeas típicas gallegas.

Pueblos intermedios y cruceros singulares

Uno de esos pequeños núcleos rurales es Ligonde, con el crucero de Lameiros y su calavera como guardián de la ruta jacobea y uno de los mejores albergues del Camino Francés. Al llegar a Airexe destacan la Iglesia de Santiago y su sepulcro medieval, mientras que en Portos dan la bienvenida unas grandes hormigas en forma de escultura.

Un desvío en el camino enseña lo que fue el monasterio románico de Vilar de Donas, de la Orden de Santiago. Más adelante Lestedo muestra su rectoral convertida en casa rural, y el Alto del Rosario permite avistar el pico Sacro en días claros.

Llegada a una antigua residencia real

Iglesia de San Tirso en Palas de Rei. | Dreamstime
Iglesia de san Tirso en Palas de Rei. | Dreamstime

La etapa termina en Palas de Rei, lugar de residencia del rey Witiza en el siglo VIII. El buen ambiente de sus calles llenas de caminantes se entremezcla con la mística de la Iglesia de san Tirso y el crucero erigido en el Campo dos Romeiros.

Una gastronomía reconfortante

Queso de la D.O. Arzúa-Ulloa. | Shutterstock
Queso de la D.O. Arzúa-Ulloa. | Shutterstock

Los sabores gallegos auténticos no faltan a lo largo de la etapa, ya que en sus ventas, posadas o restaurantes sirven platos tradicionales como el pulpo a la gallega, las empanadas o el lacón con grelos en medio de un ambiente acogedor y familiar.

Además, existe una rica variedad de quesos artesanales (siendo el de la D.O. Arzúa-Ulloa la gran estrella), vinos de la región y repostería típica como las filloas y melindres.

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