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El valle de Pineta: paredes de 800 metros y un origen glaciar

En pleno Pirineo aragonés, un valle glaciar de forma de U alberga escarpes de 800 metros, casquetes de hielo y rutas espectaculares prácticamente sin turismo.
Valle de Pineta. | Dreamstime
En pleno Pirineo aragonés, un valle glaciar de forma de U alberga escarpes de 800 metros, casquetes de hielo y rutas espectaculares prácticamente sin turismo.

Una carretera se estrecha entre bosques de pino, abeto y haya, mientras un río se abre paso por un fondo semicircular tallado por el hielo hace miles de años. En este entorno se dibuja una auténtica sorpresa del Pirineo Aragonés. Un lugar con poco turismo que, pese a su belleza y ser considerado una de sus principales vías de acceso a Ordesa y Monte Perdido, pasa desapercibido en la inmensidad del Parque Nacional.

UNA ESPECTACULAR «U» DE ORIGEN GLACIAR

El valle de Pineta se abre paso con sus verdes laderas, sus paredes de piedra y la lengua de agua del río Cinca ante la atenta mirada de los gigantes rocosos de Huesca.

Valle de Pineta. | Ted Moravec, Wikimedia
Valle de Pineta. | Ted Moravec, Wikimedia

Avanzar por el fondo de este impresionante valle glaciar en forma de herradura, especialmente en primavera con la llegada del deshielo, provoca una sensación de inmersión en la que el sonido del agua se amplifica, el aire se enfría y la mirada se ve arrastrada hacia arriba, siguiendo el trazado de cascadas hacia las cumbre protectoras de Aragón.

CAMINAR ENTRE INMENSAS PAREDES, LLANOS Y BALCONES

Valle de Pineta. | Dreamstime
Valle de Pineta. | Dreamstime

Al igual que en el valle de Benasque o en el Cañón de Añisclo, la primavera es el momento en el que Pineta aumenta su esplendor. Mientras el deshielo acrecienta el caudal del Cinca y se filtra por verdes parajes, el valle se abre desde el Parador Nacional hacia inmensos prados, un circo glaciar o un balcón natural a la cresta del Monte Perdido.

Las muros verticales que protegen Pineta, cincelados por sucesivos episodios glaciares, se acercan en algunos tramos a los 800 metros de desnivel y recuerdan más a un paisaje de alta montaña del Himalaya que a un clásico valle europeo.

RUTAS ESPECTACULARES PARA SENTIR EL PIRINEO

Los Llanos de La Larri es la opción más asequible y popular, ideal para familias. Una caminata de poco desnivel desde el parking de Pineta a través de un bosque húmedo hasta alcanzar unas abiertas praderas con bonitas vistas.

Valle de Pineta. | Dreamstime
Valle de Pineta. | Dreamstime

Más exigente por su trazado más vertical es la ruta que lleva al Balcón de Pineta, un mirador sobre el circo glaciar y con una panorámica de Monte Perdido cuyo camino se hace más ameno y refrescante gracias a las cascadas del río Cinca.

Desde allí se puede continuar hacia el lago de Marboré y el collado de Astazú. Un trayecto de mayor atractivo pero que exige nivel, exigencia y resistencia.

Otra propuesta muy montañera es la que recorre la Faja de Tormosa. Una repisa con potentes vistas de uno de los valles de cuento de España y a la que se llega tras pasar una diversidad de paisajes.

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