Las Ramblas de Barcelona, el eje emblemático de la capital catalana
Considerado como el lugar más turístico de España, las Ramblas de Barcelona suponen la mejor excusa para dejarse caer por los encantos de la Ciudad Condal. Te contamos todo lo que puedes hacer y ver en las Ramblas de Barcelona, además de otros detalles que te serán de gran ayuda durante tu visita.
Historia de las Ramblas de Barcelona

Un escenario único cuyo origen cabe encontrarlo en la presencia de la riera d'en Malla, una arteria urbana que conectaba la calle Balmes con algún punto entre la Plaça del Duc de Medinacelli y la Plaça de la Mercè. Tras la construcción de la fortaleza del cercano barrio del Raval, se crearon varios conventos alrededor. Sin embargo, cuando estos desaparecieron quedó espacio libre para diferentes establecimientos.
Aunque no se tienen datos concretos de algunos aspectos, se sabe que en 1702 se plantaron los chopos (reemplazados por olmos) de las actuales Ramblas. En 1860 se inauguró la Fuente de Canaletas. Por último, los puestos de venta de flores surgieron a mediados del siglo XIX.
Tramos de las Ramblas de Barcelona

Si continúas, llegarás a la Rambla de las Flores, donde perfume y color se dan cita en los principales puestos de venta de flores. Además, en ese tramo se ubica el famoso Mercado de la Boquería. El siguiente corresponde a la Rambla de los Capuchinos, el tramo central. Aquí también se encuentra el Palacio Güell. Por último, la Rambla de Santa Mònica engloba los principales bares de tapas y restaurantes, además del Mirador de Colón.
Qué ver y hacer en las Ramblas de Barcelona

- Plaza Cataluña: Epicentro de Barcelona al que se asoman superficies como Fnac o El Corte Inglés. Ideal para hacer un alto en el camino.
- Fuente de Canaletas: Una de las fuentes más famosas de Barcelona. Es el lugar de celebración para celebrar los títulos del F.C. Barcelona.

- Mercado de la Boquería: Pescado fresco, chucherías o brochetas de fruta. Cualquier fantasía gastronómica existe en uno de los mejores mercados de España fundado en 1840.
- Real Academia de Ciencia y Artes de Barcelona: Aunque se trata de un edificio privado, su fachada no decepciona. Un icono modernista inaugurado en 1894 cuyo diseño estuvo a cargo del arquitecto Josep Domènech i Estapà.
- Palacio de la Virreina: A mano derecha mientras se desciende desde Plaza Cataluña se ubica este otro edificio icónico. Ordenado por Manuel de Amat, el antiguo Virrey de Perú, en 1776, se trata de un palacio de estilo barroco. Es visitable y alberga diferentes exposiciones de carácter temporal.
- Mosaico de Miró: Digno de la mejor foto de Instagram, este mosaico fue diseñado por el arquitecto Joan Miró. Representa el símbolo de la perfección y es uno de los lugares más emblemáticos de las Ramblas de Barcelona.
- Palacio Güell: Diseñado por Antonio Gaudí, se encuentra en la calle Nou. Una casa modernista icónica finalizada en 1890. Ideal para admirar la magia del genio catalán.

- Gran Teatre del Liceu: Situado junto al mencionado Mosaico de Miró. Epicentro de la cultura escénica de Barcelona (y quizás de España). Numerosas obras de ópera y teatro tienen lugar en este famoso teatro donde han cantado algunas de las mejores sopranos del mundo.
- Monumento a Colón: Supone el colofón a un paseo por Las Ramblas. De 57 metros de altura, este monumento a Cristóbal Colón fue erigido con motivo de las Exposiciones Universales de 1888. El arquitecto encargado de su construcción fue Gaietà Bruïgas.
Consejos para visitar las Ramblas de Barcelona
Aunque las Ramblas de Barcelona suponen uno de los rincones más famosos, conviene tener en cuenta algunos consejos. Por ejemplo, es recomendable visitar el paseo en horas de menor afluencia, ya que suelen formarse masificaciones en diferentes momentos. Puedes ir temprano, y de paso visitar el bullicio matutino de La Boquería.
Por último, se recomienda no establecer una ruta concreta y dejarse llevar. En las Ramblas de Barcelona, las sorpresas aguardan en el lugar más inesperado.
Cómo llegar a las Ramblas de Barcelona

Para alcanzar las Ramblas en metro, la línea 3 es la más apropiada. Entre las paradas que facilitan el acceso a través de esta línea se encuentran Liceu, Drassanes o Plaça Catalunya. Comenzar desde esta última parada es ideal para conocer todo el paseo desde el principio.
Además, al final es posible enlazar con otras zonas de interés de Barcelona como su puerto, o el recomendable barrio de La Barceloneta. Girar antes, supondrá adentrarse en el encanto del Barrio Gótico o en las sorpresas de El Raval, uno de los barrios más icónicos de la ciudad. Uno de los lugares que incluir durante tu visita a Barcelona.