fbpx

Enclavada en el Prepineo de Lleida: la ciudad catalana con un casco histórico medieval y una catedral de origen románico

A pesar de haber sido protagonista en importantes guerras, esta bonita ciudad leridana conserva diversos vestigios de su pasado medieval, y además está ubicada en un entorno natural privilegiado.
shutterstock_154106615
A pesar de haber sido protagonista en importantes guerras, esta bonita ciudad leridana conserva diversos vestigios de su pasado medieval, y además está ubicada en un entorno natural privilegiado.

La capital de la comarca del Solsonés es una ciudad monumental que ha sido un centro de religiosidad y tradicionalismo, lo que puede apreciarse en su casco histórico y sus fiestas. La visita a la catedral y su museo diocesano, así como a los lugares del casco histórico que se detallan más adelante, puede realizarse en medio día. La escapada puede continuar hacia el este para visitar la fortificada Cardona.

Historia de Solsona, en el corazón de guerras y batallas

Centro histórico de Solsona.
Centro histórico de Solsona. | Shutterstock

En las inmediaciones de Solsona se han encontrado sepulcros del año 3000 a. C., así como vestigios de un poblado íbero del siglo III a. C en la cercana Castellvell de Solsona. Los romanos edificaron una pequeña población que contó con termas y un templo, que llamaron Setelsis, nombre que derivó a Setelsona.

Los visigodos la ocuparon entre los siglos V y VIII, cuando fue tomada por los árabes durante unos setenta años. La presión de los caballeros dependientes del Imperio carolingio les haría evacuar el territorio.

Durante unos dos siglos de la historia, este lugar fue territorio fronterizo sujeto a periódicas incursiones de musulmanes y cristianos. En el siglo IX comienzan a aparecer rastros escritos sobre una población llamada Solsona, donde hay una iglesia dedicada a Santa María.

En el siglo X se consagra el mencionado templo. Los repobladores dependían de los señores del castillo y del obispado, que se radicó en el ya monasterio de Santa María. En 1217, la descendiente de la familia propietaria del castillo, doña Inés Torroja, contrajo matrimonio con el vizconde de Cardona, Ramon Folc IV.

En el siglo XIII la villa recibe el privilegio de celebrar un mercado semanal. Por consiguiente, esto atrajo a artesanos de otros contornos y el asentamiento permanente de mercaderes, entre ellos a una comunidad de judíos. En 1338 la población tenía suficiente entidad como para formar un consell que gobernara el municipio.

Diez años después se desató una epidemia de peste negra que hizo estragos en la comarca, dejándola casi despoblada. La llegada de nuevos pobladores permitiría la construcción de nuevas murallas, fuentes públicas y la edificación del hospital de Llobera.

Solsona después de la Edad Media

El rey Felipe II solicitó al papa Clemente VIII la constitución de un obispado en Solsona, y que la iglesia del monasterio se convirtiera en catedral. En 1594, el monarca le concede también el título de Ciudad.

En 1620 se crea la Universidad Literaria dirigida por los dominicos, pero veinte años después se produce la sublevación de Cataluña, comenzando una guerra que se alargará en Solsona hasta 1655. En 1714, tras la derrota de los austricistas catalanes en la guerra de Sucesión, Felipe V destierra a Francesc Dorda, obispo de Solsona, por haber sido partidario de su rival, el archiduque Carlos.

Tres años después, el rey decide unificar los estudios de las siete universidades catalanas en la nueva Universidad de Cervera para que se mejorara la calidad y se pudiera controlar más fácilmente al profesorado.

En 1810, durante la guerra de la Independencia, Solsona sufrió los efectos de los combates entre la guarnición francesa y las tropas españolas. Los invasores llegaron a incendiar la catedral. Al ser una sede episcopal y fuertemente clerical, era muy simpatizante de las ideas integristas del pretendiente carlista. El 14 de junio de 1834, entró solemnemente en la ciudad la Expedición Real comandada por el infante Carlos de Borbón, junto a catorce mil voluntarios.

Recuperada por los liberales, el mariscal de campo carlista mosén Benet Tristany, un clérigo natural de un pueblo cercano, la asedió y conquistó en abril de 1837. Será una base carlista hasta el fin de la guerra, tres años después. Tristany regresaría a su comarca natal seis años después, tomando Solsona con trescientos voluntarios. Así dio comienzo a la segunda guerra carlista (o «de los matiners»).

Capturado por los Mossos d’Esquadra al servicio del Gobierno, Tristany fue llevado a Solsona, donde lo fusilaron en compañía de otros sacerdotes rebeldes el 17 de mayo de 1847. La recuperación de los monumentos locales la lideró el administrador apostólico Ramon Rui i Cabanes, a finales del siglo XIX, quien fundó el Museo Diocesano de Solsona.

Sin embargo, al final de la Guerra Civil, el 24 de enero de 1939, al retirarse el ejército de la República, sus mandos incendiaron la catedral y volaron el puente

Qué ver en Solsona, ciudad con un interesante patrimonio medieval

Después de las numerosas guerras, del núcleo urbano antiguo de Solsona nos quedan algunos restos esparcidos por la ciudad amurallada. Son relevantes tres de las puertas de la muralla. Primero, el Portal del Castell, la puerta de entrada al primer castillo. Segundo, el Portal de Llobera, abierto en el siglo XVII en época de peste. Tercero, el Portal del Pont, que pasó a ser la principal entrada de la ciudad al construirse su puente en el siglo XVIII. El sol que preside el arco de entrada hace referencia al escudo de Solsona.

En la Plaza Mayor de Solsona confluyen las principales calles y se celebran las fiestas más importantes. No obstante, la Plaza de Sant Joan de Solsona es la más emblemática, pues es el lugar donde se realizaban las ejecuciones de los reos de muerte (que solían reunir mucho público). Para santificar el lugar en el siglo XVIII, se levantó sobre la fuente pública del siglo XV un templete dedicado a San Juan Bautista.

La Catedral de Solsona conserva el ábside románico y el campanario del templo original del siglo XII, pero el resto del templo actual es gótico. Se inició en el siglo XIII, aunque fue terminado en el siglo XVIII, época en la que se construyó la puerta principal en la barroca fachada de poniente. 

En su lado norte se encuentra la capilla de la Mercé, ornamentada con un altar barroco que preside la Virgen. Al mediodía, se sitúa la capilla de la Mare de Déu del Claustre, obra neoclásica con planta de en forma de cruz y cimborrio y presidida por la extraordinaria imagen románica de la Virgen con el Niño

El Palacio Episcopal se construyó en el siglo XVIII sobre el antiguo monasterio. Su excepcional fachada neoclásica da entrada a la residencia del obispo, los servicios de la Curia Diocesana, el Archivo de la Diócesis y una sala para exposiciones, así como al interesante Museo Diocesano y Comarcal.

El ayuntamiento de Solsona, o Casa de la Ciutat, es una antigua casa de mercaderes construida en el siglo XVI en un estilo entre gótico y renacentista. También es interesante el Hotel Sant Roc, de estilo modernista. Otros edificios atractivos que ver en Solsona se encuentran a lo largo de la calle de Llobera y la Plaza del Camp, y cabe también mencionar la Torre de las Horas.

Solsona es una ciudad con famosas y tradicionales celebraciones. La Fiesta Mayor se celebra desde el siglo XVIII en las fechas del 7 al 11 de septiembre. Encontrarás gigantes, dracs, cavallets y todo el folclore tradicional de la comarca. Durante el carnaval de febrero, en Solsona se viven unas jornadas festivas populares en las que se han recuperado viejas tradiciones. Por ejemplo, la de colgar un asno de cartón de la llamada Torre de las Horas.

A unos trece kilómetros del pueblo, por la carretera LV-3005 (dirección Biosca) de la que se toma luego la desviación por la LV-3002 dirección Riner, se llega al importante Santuario del Miracle. Se erigió tras la supuesta aparición de la Virgen a unos pastorcillos el 3 de agosto de 1458.

En el complejo de edificios está la iglesia donde se custodia una imagen de la Mare de Déu del siglo XVI, albergada en un imponente retablo mayor de estilo barroco (siglo XVIII). También merece atención la capilla del Sacramento, construida en 1530 en estilos gótico y renacentista. A su lado hay un albergue de peregrinos y un monasterio benedictino.

Datos prácticos para visitar Solsona

Coordenadas

41° 59′ 52″, N 1° 31′ 15″ E

Distancias

Lleida 103 km, Barcelona 112 km, Zaragoza 258 km, Madrid 560

Altitud

670 m

Habitantes

9480 (2024)

Sigue nuestro canal de WhatsApp para descubrir lo más fascinante de España 😍🎉