Declarado Bien de Interés Cultural: el pueblo medieval de Soria con una impresionante catedral
En torno a la antigua Uxama, estratégico escenario de más de un siglo de feroces batallas entre moros y cristianos, creció un burgo muy bien gobernado por los obispos que en ella se sucedieron. Hoy en día, es un bello y bien preservado pueblo, con una gran oferta cultural y gastronómica: se trata de El Burgo de Osma.
Con una catedral, dos importantes recintos fortificados colindantes y numerosos edificios interesantes, hay que reservar un día completo para disfrutar de todo lo que hay que ver en El Burgo de Osma. A aquellos que sean un poco intrépidos les recomendamos que, después de recorrer el cauce del río hasta el antiguo recinto del castillo, suban al cerro donde están las ruinas de Osma e imaginen cómo fue primitivamente la alcazaba musulmana.
Para el día siguiente de la escapada hay múltiples buenas opciones. Una excelente excursión de día completo es visitar la fortificada Calatañazor y su bello sabinar y el Monumento natural de La Fuentona.
Una opción para senderistas de cualquier edad es recorrer el largo Parque natural del Cañón de Río Lobos. De regreso hacia Madrid o Valladolid se puede hacer una parada en la cercana localidad de San Esteban de Gormaz.
Una historia marcada por las batallas y la religión
En las cercanías del núcleo urbano, se encuentran los restos del que fue castro de los arévacos, Uxama Argaela. Desde comienzos del siglo I a. C. este se transformaría en la ciudad romana de Uxama, núcleo de comunicaciones entre Asturica Augusta (León) y Caesar Augusta (Zaragoza).
Fue uno de los apoyos en la guerra de Sertorio contra Roma. Así, Pompeyo la destruyó en el año 72 a. de C. Al reconstruirla, realizaron sofisticadas obras de infraestructura. Por ejemplo, la traída de aguas desde el nacimiento del río Ucero (20 kilómetros al norte) por una galería transitable por personas. Desde el siglo VI, los visigodos la llamaron Oxoma u Osoma. Era un sede episcopal sita en la muela del castillo, cuyo obispo Juan en el 597 asistió en Toledo al Concilio Doce.
En el siglo X, los árabes, que la llamaban Wasxima, edificaron una torre vigía sobre un baluarte de la primera muralla. Más tarde, en el 912, el caballero Gonzalo Téllez la reconquistó. De esta manera, trasladó el poblado al cerro vecino, en la margen izquierda del río Úcero, construyendo un castillo y amurallando la localidad de Osma.
En el 939, el rey Ramiro II de León y el conde castellano Fernán González derrotaron allí al califa Abderraman III. Sin embargo, años después sería retomada por los musulmanes, que la emplearon como base en las cabalgadas de Almanzor. A poca distancia, en Calatañazor, sería derrotado por primera vez Almanzor en el año 1000, marcando un punto de inflexión en la guerra. El conde Sancho García la recibiría como pago por sus servicios al caudillo Soleyman en el 1011. En el 1088, el rey Alfonso VI empieza a promover activamente su repoblación, restableciéndose la diócesis.
Alejado el peligro musulmán, una parte de la población de Osma se fue estableciendo a extramuros del tercer recinto fortificado, en la margen derecha del río Úcero, alrededor de donde estaban las ruinas de una iglesia visigótica dedicada a San Miguel. En 1101 también se instaló allí el nuevo obispo de origen francés Pedro de Bourges. Después, sería canonizado como San Pedro de Osma. Este aprovechó los cimientos de aquel templo para edificar una catedral románica.
A su abrigo se desarrolló el núcleo de artesanos y comerciantes dependiente del obispo, que conformó el nuevo Burgo de Osma. Hacia 1240 el obispo Juan Domínguez ordenó demoler la catedral románica y construir otra más grande en estilo gótico.
A mediados del siglo XV el belicoso obispo Pedro de Montoya se inmiscuyó en las luchas intestinas de Castilla. Trataba de asegurar su posición construyendo una muralla en el Burgo. De esta quedan restos cercanos a la puerta de San Miguel.
En 1469, al castillo de Osma, situado sobre el cerro, se acercó disfrazado de mercader Fernando el Católico, cuando se dirigía a Dueñas para luego casarse en Valladolid con Isabel. Un guardián le disparó un dardo con su ballesta, y de haberle acertado hubiera cambiado la historia de España. A finales del siglo XV, los reyes le concedieron el señorío de Osma al duque de Uceda.
No obstante, esta población fue perdiendo habitantes en beneficio del nuevo burgo gobernado directamente por la diócesis, situado en el llano, al otro lado del río. En 1541, la nueva población gana prestigio al inaugurar el obispo la Universidad de Santa Catalina, alargándose dos siglos más la estabilidad y prosperidad de El Burgo.
En mayo de 1808, se nombró una junta de defensa como respuesta a los sucesos de Madrid. Esto provocó que en el mes de noviembre fuera asaltada por los franceses comandados por el mariscal Ney. La saquearon durante nueve días, llegando a provocar una hambruna. En 1811, los franceses dejaron allí una guarnición estable, que el ejército español expulsó en septiembre de 1812.
A pesar de que los señoríos eclesiásticos fueron derogados en las Cortes de Cádiz, hasta la desamortización de 1836 duró el predominio del obispado sobre la comarca. Entonces, fueron despojados de sus bienes.
Desde inicios del siglo XIII, los responsables de la Colegiata de San Pedro Apóstol, en Soria, venían tratando de persuadir a los Papas que merecían ser sede episcopal. Pero el éxito en la gestión y la influencia del clero de El Burgo lo impidió, incluso después de la reorganización provincial de 1833, en la que Soria se declaró capital provincial. Tuvo que transcurrir hasta el año 1959 en que se declaran concatedrales los dos templos de la diócesis de Osma–Soria.
Qué ver en el Burgo de Osma, la espectacular villa medieval con un patrimonio de altura
Al acceder por carretera, el primer edificio importante que se encuentra es la antigua Universidad de Santa Catalina (actualmente un hotel balneario que ver en Burgo de Osma). En 1549, la finaliza el obispo Acosta, cuyo escudo está en la fachada junto al del emperador Carlos V. Ambos flanquean la estatua de la santa patrona de la universidad.
Estuvo en funcionamiento hasta 1778 y, desde 1811, hasta su supresión definitiva en 1841. En el interior hay un gran patio. Como curiosidad, en una de sus columnas de la derecha se pueden apreciar los restos de una pintada estudiantil del siglo XIX.
Al llegar al casco urbano, se toma en primer lugar la Calle Mayor. Está flanqueada por típicas casas castellanas de ladrillo con soportales sobre columnas de piedra y madera, que resguardan del frío y la lluvia en los duros inviernos. Si se continúa se desemboca en la Plaza Mayor, barroca y porticada.
En ella se encuentra el ayuntamiento. Se trata de un edificio de 1768 desde el que el poder civil podía asistir a las corridas de toros que en esa plaza se celebraron hasta el siglo XX. En frente está el Hospital de San Agustín, reedificado en el siglo XVIII. Cuenta con dos torres con chapiteles a ambos lados de la fachada, presidida por una imagen del santo entre blasones. Ambos son dos edificios característicos que ver en Burgo de Osma.
El edificio es Oficina de Turismo, centro de exposiciones temporales y Aula Arqueológica Antiqua Osma. Esta ofrece un excelente recorrido desde la Uxama prehistórica hasta la ciudad cristiana.
En la calle Palafox también hay un importante edificio que ver en Burgo de Osma, el Palacio del Obispo. Se construyó en 1515, tiene una curiosa portada de arco doble de influencia musulmanas. Merece la pena acercarse para ver los relieves de animales fantásticos en el alfiz que rodea el escudo del obispo.
Más allá está el edificio de la catedral gótica, iniciada en 1232. Tiene planta de cruz latina con tres naves de cinco tramos cada una. Se cubre con bóveda de ojivas salvo el ábside con bóveda nervada. En 1512 se le añadió el claustro gótico. Después, en 1767, la torre barroca de 72 metros de altura, que es el símbolo de la localidad. La catedral fue declarada Monumento Nacional en 1931.
En el interior destaca el retablo mayor (1554) debido a Juan de Juni y Juan Picard. Además, llama la atención la reja plateresca que cierra la capilla central debida a Juan Francés (siglo XVI). Juan de Villanueva construyó en el siglo XVIII la sacristía y la capilla Palafox de la cabecera.
Alberga el Museo Catedralicio y Diocesano instalado en diversas dependencias en torno al claustro. También el sepulcro en piedra policromada de Pedro de Osma (1251). Se le atribuyen muchos milagros y alguna leyenda en la que abandonaba el sepulcro, un púlpito de mármol, vidrieras renacentistas, un arquería doble con arquivoltas y capiteles magníficamente esculpidos. En la sacristía se puede contemplar el Beato de Osma (1806). Es un códice que reproduce el Comentario al Apocalipsis de San Juan, de Beato de Liébana, ilustrado con miniaturas mozárabes.
En la ribera del Úcero hay un paseo que conduce hacia el sur hasta el puente medieval y la Torre del Agua. Es uno de los pocos restos visibles del tercer recinto amurallado del castillo, donde estaba la antigua Osma medieval. Si no se es un atleta, para acceder a las ruinas del castillo situado en lo alto del cerro es mejor subir en coche.
Se conservan parte de sus muros construidos con mampostería y sillarejos, así como muchas piedras labradas de origen romano. También son interesantes su torre del homenaje y el arco de herradura del acceso oeste. Desde allí, se pueden distinguir a duras penas los tres recintos amurallados y los edificios de la antigua Osma, situada en la ladera, frente al río.
Datos prácticos para visitar Burgo de Osma
Coordenadas
41° 35′ 12″ N, 3° 4′ 2″ W
Distancias
Soria 58 km, Madrid 185 km
Aparcamiento
Sin dificultad.
Altitud
903 m
Habitantes
5204 (2024)
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