El pueblo pirenaico a orillas de un río que da acceso al Valle de Tena y al Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido
Situada a la entrada del Valle de Tena, este bello pueblo conecta la Jacetania y el Alto Sobrarbe. Fue una histórica plaza fuerte y ahora se conserva como centro de un espectacular escenario natural. Exploramos Biescas, un bonito pueblo pirenaico que no hay que perderse.
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El conjunto patrimonial de Biescas se recorre en pocas horas. Sus alrededores, en cambio, son otro asunto. Dan forma a un atractivo paraje natural de transición entre el Prepirineo y las más altas cumbres de la cordillera. Conocer el ambiente cultural y natural, así como los hitos de la zona, como la ermita de Santa Elena y la ruta de las iglesias mozárabes del Serrablo, lleva varios días.
En el propio Valle de Tena quedan lugares de gran interés como el Ibon de Piedrafita y Sallent de Gállego. En invierno, la proximidad de las estaciones de Formigal y Panticosa lo convierte en una buena opción para los amantes del esquí.
Los secretos de Biescas
Antes de explorar Biescas, es importante saber su historia. Existen restos arqueológicos que evidencian una temprana habitación neolítica, así como vestigios del paso de los romanos por sus tierras.
Desde la Edad Media destacó como nudo de comunicaciones entre los valles de los ríos Ara y Aragón. Del mismo modo se erigió como punto de entrada al Valle de Tena. Debido a ello, su puente sobre el río Gállego era muy transitado. Los reyes de Aragón siempre la controlaron directamente, manteniéndola como villa de realengo. También la fortificaron para hacer frente a las incursiones, primero musulmanas y más tarde gasconas.
Durante los tiempos de Felipe II el estrecho de Santa Elena fue fortificado. Aun así, en febrero de 1592, 800 protestantes procedentes de Bearne conquistasen por sorpresa el Valle de Tena. Lo hicieron aprovechando los rigores del invierno.
Las tropas invasoras no pudieron mantenerse allí ni siquiera dos semanas. En su retirada fueron aniquilados por las tropas españolas en el lugar conocido desde entonces como barranco des Luterians.
Durante la Guerra de la Independencia, Biescas fue ocupada por los franceses y la zona volvió a tener una importante actividad militar.
Después, ya en la Guerra Civil, fue escenario de encarnizados combates entre las tropas nacionales y republicanas. Se produjeron tremendas destrucciones y posteriormente se aplicó un plan especial de reconstrucción.
Durante la segunda mitad del siglo XX, las tradicionales actividades ganaderas y agricultoras perdieron peso progresivamente. En cambio, el sector servicios y turístico viven un gran apogeo. La villa es uno de los grandes centros de turismo del Valle de Tena, tanto en invierno como en verano.
Qué ver en Biescas
El urbanismo de la villa discurre a ambas orillas del río Gállego formando los tres barrios históricos. San Pedro se expande en la margen derecha mientras que La Peña y el Barrio Bajo lo hacen en la izquierda. Ambas orillas se encuentran bien diferenciadas entre sí. De hecho, cada una de ellas está presidida por su respectiva iglesia parroquial.
Así, la iglesia de San Pedro domina el barrio homónimo. Es una construcción del siglo XIX edificada sobre otro templo anterior del que no queda resto alguno. También hay que ver la iglesia del Salvador, situada al borde del roquedal de La Peña, cuya posición hace que domine una gran extensión hacia el sur. Fue levantada a principios del siglo XIII, época de la que conserva el ábside, el presbiterio, la torre fortificada y el muro norte. Su torre tuvo que ser erigida de nuevo tras la batalla de 1938. Como anécdota, existe una leyenda sobre una galería subterránea que comunica ambas iglesias.
La Plaza Mayor de Biescas es el centro de la población y fue completamente remodelada a principios del siglo XX. Da lugar a un espacio más diáfano que continúa presidido por el Ayuntamiento. Este edificio, como buena parte del pueblo, fue construido tras finalizar la Guerra Civil por el departamento de Regiones Devastadas.
A pesar de las tremendas destrucciones de 1938, el casco urbano todavía conserva lugares asociados de antiguos infanzones y comerciantes. Algunos buenos ejemplos de esta arquitectura civil de Biescas son la Casa Pepe Estaún o Casa Sebastián.
Por su parte, la Torraza de Acín es una casa nobiliaria de 1580, una torre que representa a la perfección el modelo constructivo del siglo XVI. Presenta una fachada sobria sobre la que destacan sus ventanas y puerta. De su interior sobresalen los suelos, formados por cantos rodados ordenados de manera que dan forma a diversas figuras geométricas. Actualmente alberga el Museo de la Torraza, centro de interpretación de la vida pirenaica en el siglo XVI. La oferta expositiva se completa con el Centro Cultural Pablo Neruda.
Siguiendo con lo que ver en Biescas se alcanza el parque de Arratiecho, donde se encuentra el mayor parque de tirolinas y pasarelas de los Pirineos aragoneses. De los alrededores locales también destaca la ermita de Santa Elena, uno de los mayores atractivos patrimoniales del lugar.
Lo cierto es que la actual ermita de Santa Elena se erigió en 1221 como capilla en torno a dicha cueva. Todavía hoy en día permanece visitable y oculta tras una sección del retablo. Este importante templo es destino de tradicionales peregrinaciones durante las fiestas patronales de la localidad. Para visitar el interior de la ermita hay que solicitar la llave de la misma en un bar del pueblo.
Uno de los grandes hitos que ver en Biescas y alrededores son las iglesias mozárabes del Serrablo. Forman en conjunto un estilo diferenciado dentro del arte religioso medieval y se reparten entre algunos municipios cercanos. Pueden visitarse siguiendo el recorrido de la Ruta de Serrablo. Destacan por ejemplo San Pedro de Lárrede, San Juan de Busa, San Martín de Oliván o San Bartolomé de Gavín.
Por su privilegiado entorno y su posición entre valles, Biescas resulta perfecta para la realización de todo tipo de actividades de montaña. Además, se encuentra a escasos kilómetros de las estaciones de esquí de Formigal y Panticosa. De ella parten numerosas rutas aptas para senderistas y bicicletas de montaña. También resulta un buen punto de asentamiento para visitar las cumbres más elevadas del Valle de Tena.
Datos prácticos
Coordenadas
42°37′42″N 0°19′16″O
Huesca 69 km, Zaragoza 137 km, Barcelona 440 km, Madrid 460 km.
Hay disponibles varios parkings.
875 m.
1609 (2024, INE).



