A casi 1000 metros de altitud junto a un manantial turquesa: el desconocido pueblo con un castillo medieval en Aragón
Este pequeño pueblo de Zaragoza está marcado por la voluntad de hacer de él un importante centro de cultura, naturaleza y turismo. Tan recoleto y cuidado como tranquilo, tiene en sus alrededores varias de las más llamativas atracciones turísticas de Aragón, como el Aguallueve. No te pierdas la historia y lo mejor que ver en Anento.
La singular historia de Anento
Respecto al pasado remoto del lugar, poco se sabe. Sin embargo, hay evidencias arqueológicas que avalan una temprana ocupación celtíbera de estas tierras. Por ejemplo, el torreón de San Cristóbal, erigido en torno al 200 a. C.
En el 1248 se creó la Comunidad de Aldeas de Daroca, distrito jurisdiccional dependiente del reino de Aragón. Este permitió a 117 núcleos de población desvincularse de la villa señorial de Daroca a cambio de un pago anual de 10 000 sueldos. De esta manera, Anento quedó desligada de su antigua dependencia.
Dentro de la organización de esta nueva entidad, Anento formaba parte de la sesma de Gallocanta, una de las seis subdivisiones históricas de la comunidad. Esta forma de gobierno permitió a la localidad tomar decisiones casi autónomas. A pesar de ello, siempre estaría bajo la tutela del Reino de Aragón y, más tarde, de España. En 1833, la Comunidad de Aldeas de Daroca perdió su estatus jurídico. Se disolvió por completo solo un lustro después.
Volviendo al medievo, en el año 1357 tropas castellanas incendiaron la localidad en un intento de tomar su castillo. La acción se produjo en el marco de la guerra de los Dos Pedros. Pocos años después, la fortaleza sirvió de refugio ante nuevos ataques de Castilla.
En líneas generales, Anento caminó por la Historia sin hacer demasiado ruido. Económicamente siempre fue una pequeña comunidad volcada en la agricultura, la ganadería y el comercio. Entrado en siglo XX, comenzó a sufrir un progresivo despoblamiento como fruto de la migración urbana. De los 387 habitantes que reflejaba el censo en 1900, se pasó a 11 en 1981. Gracias al trabajo de sus vecinos, el pueblo está hoy totalmente rehabilitado. Así, el turismo ha pasado a ser una de las principales fuentes de riqueza.
Qué ver en Anento, uno de los pueblos medievales más bellos de Aragón
La localidad se asienta en el fondo de un valle de piedra caliza y margas de arcilla. Mientras tanto, el casco urbano presenta un claro trazado medieval, con calles estrechas y en cuesta. Abundan las casas típicas, de aspecto homogéneo y perfectamente conservado. En la parte más alta del pueblo pueden verse además varias viviendas-cueva.
El principal atractivo que ver en Anento es la Iglesia de San Blas, de estilo románico y original del siglo XIII. Se trata de un edificio de mampostería con una nave rectangular y nueve tramos separados por arcos apuntados.
En uno de sus extremos se alza una gran torre de tres cuerpos cuya altura superior, muestra cuatro vanos apuntados. Por otro lado, la parte sur presenta un interesante pórtico gótico del siglo XIV. Este se estructura alrededor de cuatro tramos cubiertos por bóveda de crucería.
Dentro de la Iglesia de San Blas se conservan pinturas murales de estilo gótico asociadas a artistas de la escuela de Daroca. Con todo, la mayor joya del edificio es su retablo mayor, del siglo XV. Se atribuye a Blasco de Grañén y se dedica al santo titular del templo, Santo Tomás Becket y la Virgen de la Misericordia. Tanto por su tamaño como por la calidad artística, es considerado uno de los principales retablos de Aragón. En las capillas laterales pueden contemplarse otros tres, menores, dedicados a San Juan Bautista, San Roque y San Antonio.
Otra construcción interesante que ver en Anento es la ermita de Santa Bárbara. Se trata de un pequeño edificio que guarda en su interior un retablo dedicado a la Virgen Nominal.
Continuando la visita toca dirigirse a la parte más elevada del pueblo. Sobre un tozal de tierra rojiza se alza el Castillo de Anento. Del edificio original solo queda en pie el trazado de su muro oriental y su foso. Aun así, esta notable sección de más de 30 metros de longitud conserva torres, almenas piramidales y saeteras.
Anento y el Aguallueve
Sin embargo, el elemento más característico del lugar es el Aguallueve. Se trata de un manantial permanente, de caudal variable según la época del año. Da forma a un relieve kárstico de paredes de piedra y musgo.
Existen varias grutas creadas por el efecto de la erosión. Sus aguas se almacenan en una balsa situada a sus pies que, a su vez, riega los huertos de la población. En invierno, el paisaje congelado que genera es de una enorme belleza.
El Aguallueve es el punto central de un pequeño valle de frondosa vegetación. Está marcado por la presencia de pinos, chopos y zarzamoras. Puede recorrerse con facilidad a través de una red de senderos señalizados. Algunos de estos caminos permiten acceder a la parte superior de los roquedos.
Desde allí pueden disfrutarse algunas de las mejores panorámicas que ver en Anento. Además, se pueden visitar los restos del Torreón de San Cristóbal, de origen celtíbero.
Datos prácticos para visitar Anento
Coordenadas
41° 04′ 12″ N, 1° 19′ 59″ W
Distancias
Zaragoza 83 km, Teruel 100 km, Huesca 161 km, madrid 274 km
Altitud
929 m
Habitantes
112 (2024)


