Cómo distinguir un buen vino
Saber distinguir un buen vino no es tarea fácil. Entran muchos factores en juego y un error podría dejarte en evidencia. Si estás harto de ser el que no entiende nada y el que se queda callado en una conversación sobre el buen vino, estas pautas te ayudarán a pasar por un experto.
Tipos de vino
Saber distinguir un buen vino de otro es muy importante. En España existen muchos, pero los más conocidos son los vinos tintos, rosados y blancos. Los de mayor prestigio están amparados bajo el reconocimiento Denominación de Origen Protegida.
El vino tinto es aquel que proviene de uvas tintas. La fermentación se ejecuta con los hollejos para obtener todo su poder colorante. El tiempo de envejecimiento que se efectúe en la barrica y en la botella dará vinos jóvenes, crianzas, así como reservas o grandes reservas. Cuánto más tiempo, mejor será el vino. La maceración carbónica se utiliza para desarrollar vinos jóvenes.
El vino blanco se suele elaborar principalmente con uvas blancas, que le otorgan su tonalidad característica: amarillo pajizo, amarillo oro o amarillo verdoso. El vino blanco seco es el más conocido entre los distintos tipos que tenemos en la actualidad. Estos caldos resultan más o menos aromáticos y ácidos. Los vinos dulces son aquellos donde queda interrumpida la fermentación antes de que los azúcares de la uva se transformen en alcohol. Los vinos espumosos son, en su mayoría, vinos blancos. Según su grado de azúcar residual, nos encontramos con vinos blancos secos, semisecos, semidulces y dulces.
El vino rosado es un vino tinto con poca maceración. Suele tener un característico color rosa, que varía del claro hasta el fuerte casi violeta. Esto sucede según las uvas y las técnicas de producción que se hayan usado.
Cómo distinguir un buen vino de uno malo

Para reconocer un buen vino también debemos tener en cuenta su aroma y su color. El aroma nunca debe sugerir olores mohosos o rancios. En cuanto al color, tiene que corresponderse con el tipo de vino que se va a consumir. Un tinto que ha estado mucho tiempo en barrica sugerirá un color rojo teja, más apagado. Un vino blanco tendrá un amarillo pajizo o pálido.
Cómo catarlo como un experto
Si deseas conocer esos matices necesarios para diferenciar un buen vino de uno que no lo es, hay que seguir una serie de pautas.
Primero debemos mirar la copa (siempre transparente) con atención. Sobre un fondo blanco examinaremos la sombra o el matiz del vino. La intensidad del color del vino revelará la potencia del sabor que luego sentiremos al probarlo. Además, debemos coger la copa por la base para no acabar calentando el caldo.
El tercer paso es el mejor: sólo queda degustarlo. Probar un buen vino requiere cariño. El primer sorbo debes mantenerlo en la boca para que recubra la lengua y así captar todo su sabor. Estas son las pautas que debes seguir para ser un auténtico experto del buen vino.
Cómo maridarlo para potenciar el sabor

El vino tinto puede consumirse junto a los quesos curados y algún queso azul. La carne roja hecha a la brasa o al carbón también será otro de los platos con los que combina un buen tinto. Por ejemplo, el solomillo o el lechazo asado son unas buenas opciones.
El vino blanco suele tomarse acompañando los entrantes y aperitivos. También es un buen acompañante para el pescado y el marisco. El vino rosado es un buen vino para beber mientras se come una ensalada, pasta, arroz con marisco o incluso postres.
Actualmente, los avances y nuevas creaciones en el mundo de los vinos también permiten maridajes distintos según el tipo de caldo en particular.