Los mejores embutidos españoles de cada comunidad
Hoy nos vamos de ruta por los mejores embutidos españoles de cada comunidad autónoma. Sin duda, este manjar que a menudo tomamos como aperitivo es uno de los más apreciados dentro de nuestras fronteras. Tanto es así que los embutidos españoles son uno de los productos que enamoran también a los turistas. En esta ruta por algunos de los mejores embutidos españoles ponemos en valor lo nuestro y la elaboración propia... hasta relamernos del gusto.
Embutidos españoles que no te puedes perder

Seguimos hasta Asturias en búsqueda de los embutidos españoles más sabrosos. Aquí destacamos el característico Chosco de Tineo (con I.G.P.), que se elabora con lengua de porcino y cabecera de lomo para después adobarse y embutirse en el ciego ahumado y crudo-curado del cerdo.
Nuestros vecinos cántabros nos traen muchos quesos, pero también productos derivados de la matanza. Concretamente, en la Comarca de Liébana nos encontramos con el chorizo de Potes, conocido por su característico sabor ahumado. Algunos de sus ingredientes son el pimentón, el orégano, la pimienta y el tomillo; y se prepara mediante un proceso de ahumado con leña de encina que dura 25 días. Ideal para servir en el plato característico de la región, el cocido lebaniego.
La morcilla del País Vasco es uno de los embutidos españoles más conocidos de esta comunidad. En Vizcaya degustamos la morcilla odoloste, elaborada a base de sangre de cerdo, cebolla, arroz, manteca en rama y, en ocasiones, puerros. Por su parte, en Guipúzcoa es típica la buskantza, una morcilla de sangre de oveja.
En esta ruta de embutidos españoles llegamos a Navarra con hueco para saborear unas ricas chistorras. De un color rojo intenso, solemos ver este embutido frito o asado, comúnmente servido como pincho o acompañando algunos platos. Aunque se prepara también en otras localidades, el origen de la chistorra es navarro. En La Rioja es imprescindible probar el Chorizo Riojano con I.G.P., de sabor ligeramente picante.
Saltamos hasta Cataluña para probar sus embutidos, productos indispensables de la gastronomía catalana. El salchichón de Vic es uno de los más apreciados, de color blanquecino en su exterior y sabor delicioso. La butifarra es otro de los embutidos españoles que podemos probar en esta comunidad.
En la Comunidad Valenciana probamos la Longaniza de Pascua, que aunque es típica de esta festividad puede consumirse durante todo el año. Se elabora con magro de cerdo y tiene una longitud de unos 30 centímetros.
A su vez, en Castilla y León nos ponemos las botas probando embutidos españoles. La Cecina de León (con I.G.P.) es uno de los embutidos españoles más consumidos y mejor valorados. Aunque se asemeja al jamón, se hace mediante el curado de carne de vacuno, incluso de buey o equino.
En tierras leonesas también se elabora el botillo del Bierzo, un producto cárnico que se prepara con partes del cerdo, que suelen ser el rabo y la costilla. Se adoba con sal, ajo, pimentón y otras especias, y también es típico en provincias gallegas como Ourense o Lugo.
Terminamos en esta comunidad con el Jamón de Guijuelo, una D.O. cuya producción se concentra principalmente en la provincia de Salamanca. Diferenciamos dos tipos de jamones: el Jamón Ibérico de Bellota y el Jamón Ibérico, ambos sublimes.
Bajamos hasta Extremadura, tierra de embutidos españoles, para degustar el Jamón Dehesa de Extremadura con D.O. Procede de cerdos de raza ibérica puros y también cruzados. Su contenido de grasa infiltrada se ve en el corte, muy aromático y de color blanco amarillento, lo que le da un sabor característico. Otro de los embutidos españoles típicos de esta comunidad es la morcilla patatera, llamada así por porque lleva patata cocida entre sus ingredientes. También lleva el famoso Pimentón de la Vera.
Cómo nos estamos poniendo... ¡Hasta arriba de embutidos españoles! Seguimos en Andalucía con el jamón de Los Pedroches, que procede de cerdos de raza ibérica, centrándose en la categoría bellota. Otro jamón con I.G.P. es el Jamón de Trevélez, jamón curado de buena calidad. Conservan la corteza y la pata; su aspecto al corte es rojo brillante.
En Murcia hacemos parada para probar la morcilla de cebolla murciana, la longaniza de Lorca, el morcón y la butifarra negra de Cartagena.
Seguimos con ganas de sol y nos vamos hasta las Islas Baleares, donde comeremos la sobrasada de Mallorca (con I.G.P.). Existen dos tipos de sobrasada según la carne usada: la sobrasada de Mallorca de cerdo negro, que se elabora con carne de la raza autóctona de la isla; y la sobrasada de Mallorca, que se prepara con cualquier raza de cerdo.
Acabamos en la capital. En Madrid son populares las carnes de caza, por lo que podremos encontrar salchichón de ciervo y jabalí. Al tener cerca algunas de las regiones con más producción, aquí se pueden degustar muchos de los embutidos españoles. Nosotros nos hemos quedado empachados, ¿y tú?
Texto: María Jesús Colombo