San Nicolás de Bari, la Capilla Sixtina de Valencia
La Iglesia de San Nicolás de Bari es una de las joyas más fascinantes de la Comunidad Valenciana. Tanto es así, que popularmente se la conoce como la Capilla Sixtina de Valencia, al igual que la ermita de la Virgen del Ara en Extremadura. Esta denominación tan singular proviene de su restauración en el año 2016, aunque es Monumento Histórico Artístico Nacional desde 1981. Situada en pleno centro histórico, se trata de una muestra ejemplar de coexistencia de un edificio de arquitectura gótica del siglo XV con una llamativa decoración barroca que data del siglo XVII. 
Una obra pictórica majestuosa
Las pinturas al fresco de la Iglesia de San Nicolás de Bari y San Pedro Mártir en Valencia lucen inmaculadas tras su última restauración. Es difícil no quedarse atónito contemplando las capillas, altares y bóvedas de la iglesia, cuidadas hasta en el más mínimo detalle. A lo largo de su historia ha vivido varias restauraciones. Como la recibida a petición de la familia Borja entre 1419 y 1455. Durante este periodo se lleva a cabo la bóveda gótica de crucería que se encuentra en la nave central.



Las Caminatas a San Nicolás son un ritual realizado para que el santo te conceda un deseo. La persona encargada de rogarle algo al santo debe acudir caminando durante tres lunes consecutivos a la iglesia. Durante el trayecto se debe guardar silencio.
Templo romano, mezquita e iglesia
La iglesia de San Nicolás de Bari está situada en el centro histórico de Valencia, concretamente en la calle Caballeros. Antiguamente era una calle con orientación este-oeste que pertenecía a la Valentia Edetanorum, ciudad fundada en el año 138 a. C. por los romanos. En los alrededores de la plaza de San Nicolás se han hallado restos funerarios que correspondían a un templo romano. Tras esto, durante un breve periodo de tiempo fue un templo paleocristiano visigodo. Con la llegada de los musulmanes ya en el siglo VIII en su lugar se construyó una mezquita.
En 1238, cuando el rey Jaime I de aragón conquista Valencia, la mezquita vuelve a modificarse hasta consagrarse como parroquia cristiana. Fue uno de los primeros 12 templos cristianos de la ciudad tras la reconquista. Así, la Orden de Dominicos, también llamada de Predicadores, la recibe como donación. Ellos son los que bautizan a la iglesia haciendo honor a San Nicolás de Bari. Unos años más tarde, la orden añade otro santo a la denominación de la parroquia, el primer mártir de la dominica, San Pedro Mártir.