En la margen del río Oria: la pintoresca villa vasca que fue capital de Gipuzkoa
La localidad goza de un intensa actividad cultural, un importante tejido industrial, un rico patrimonio monumental y una reconocida gastronomía. A este respecto, sus alubias cultivadas en los alrededores del río Oria gozan de una extraordinaria fama. Capital de la comarca de Tolosaldea, lo fue también de la provincia de Gipuzkoa en el siglo XIX. Acompáñanos y descubre la historia y lo mejor que ver en Tolosa.
Resulta muy atractivo el paseo por palacios e iglesias, así como entrar al Centro Internacional del Títere. Asimismo, degustar sus txuletones y alubias es un gran aliciente. Para expandir la escapada, es apuesta segura conocer el entorno natural de la localidad, principalmente el Parque Natural de Aralar.
Tolosa, una de las villas históricas más importantes de Gipuzkoa
Antes de visitar Tolosa, conviene repasar su historia. En lo que era una isla del río Oria, Alfonso X el Sabio fundó en 1256 esta localidad. La dotó de fuero, muralla, molino, hospital, alhóndiga y matadero. Compartía con Segura el objetivo de proteger la frontera con Navarra. En 1282 sufrió un grave incendio y, para acelerar su reconstrucción, Sancho IV le concedió a cualquier nuevo poblador la exención de todo tributo a la Corona.
El 19 de septiembre de 1321, un pequeño contingente vecinal venció a un ejército franco-navarro en el paso de Beotibar. Cada fiesta patronal, en San Juan, los tolosarras conmemoran este momento con el baile de la Bordon Dantza.
Más tarde, llegaron las guerras de bandos (siglos XIV y XV), cuando Tolosa acogía bajo su protección a veinticinco poblaciones. Desde entonces, se convirtió en una de las «cuatro villas de tanda» junto a Azpeitia, Azkoitia y San Sebastián. Estas se rotaban dar cobijo al corregidor, al diputado general y la pequeña burocracia de las Juntas. Durante 1422, la concesión de un privilegio obligó a transitar por Tolosa a todas las mercancías de paso entre Navarra y Gipuzkoa. Así, la muralla se convirtió en aduana.
Jacob Gaon, famoso recaudador de impuestos judío, se presentó en Tolosa en 1463 proveniente de Vitoria. Su misión era recoger el gravamen, llamado «pedido», para el rey. Los tolosarras le contestaron que estaban exentos del mismo desde 1290. Al insistir, los tolosarras lo decapitaron, clavando su cabeza en la picota. Enrique IV se presentó en la localidad para prender a los culpables, que huyeron. A continuación, el monarca ordenó derribar la casa donde se cometió el crimen. Las Juntas Generales de Gipuzkoa argumentaron al rey sus derechos, consiguiendo el perdón real para los asesinos.
El incendio de 1501 motivó que Tolosa se reconstruyera en piedra. Extramuros se instaló una ferrería e intramuros se desarrolló la producción de armas blancas. Su calidad provocó que en el siglo XVII se instalase allí la armería real.
El 1 de diciembre de 1512, un ejército franco-navarro fue atacado en el puerto de Belate por unos tres mil guipuzcoanos. La mitad de ellos eran de la Compañía de Tolosa, comandada por el vecino de la villa Alberto Pérez de Rexil. Vencieron y capturaron doce cañones. Por ello, la reina Juana concedió a las Juntas Generales de Gipuzkoa el privilegio de incorporar estos cañones el escudo de la provincia. Ahí figuraron hasta que, en 1979, fueron eliminados por las propias juntas, al considerar que podían interferir en el hermanamiento con Navarra.
Tolosa fue ocupada por tropas francesas en dos ocasiones. En 1794, durante la Guerra de la Convención, y en 1808, en el trascurso de la Guerra de Independencia. Más tarde, entre 1844 y 1854, se instaló allí permanentemente la Diputación Provincial. Surgieron fuertes industrias papeleras y textiles y en 1864 llegó el ferrocarril.
Durante la tercera guerra carlista (1872-1876), el ejército y los voluntarios de la Milicia Nacional evacuaron la villa. A raíz de ello, el pretendiente Carlos VII se instaló allí con su Corte. Asimismo, en 1913 se celebraron en Tolosa unas históricas fiestas euskaras, que supusieron una revitalización del folclore y la cultura autóctona.
Qué ver en Tolosa, un lugar surcado por las aguas del Oria
La localidad se halla emplazada en una llanura donde confluyen los ríos Oria, Araxes y Berastegui. Aquello que ver en Tolosa se divide en dos zonas: el ensanche y el casco histórico. Sus calles estrechas se organizan de forma paralela, separadas por numerosas plazas en la margen oeste del meandro del Oria.
En todo caso, el principal edificio religioso que ver en Tolosa es la iglesia parroquial de Santa María (siglo XVI). Templo gótico de planta de salón, presenta tres naves de gran altura, bóvedas de crucería y fachada barroca. Hasta 1520, fue también sede del Archivo General de Gipuzkoa. Hoy día esta institución permanece en un majestuoso edificio de hormigón de 1904, situado en el paseo de San Francisco. Junto a Santa María se alza el ayuntamiento de Tolosa (siglo XVII), de estilo barroco, con planta baja porticada y balcones forjados.
Por otro lado, la iglesia de San Francisco está cerca de la plaza del Triángulo. Es de estilo renacentista, con severa fachada y distribución en una única nave cubierta con bóveda de cañón. Ya en su interior, destacan las pinturas de la cúpula, obra del pintor Pablo Uranga. También el retablo renacentista de Ambrosio de Bengoetxea (1615).
A orillas del río se encuentra el singular Mercado del Tinglado/Zerkausia (1900). Se trata de una estructura metálica de distribución longitudinal que se apoya sobre pilotes. Está abierto por tres de sus lados a través de arcos de medio punto y en él se pueden adquirir deliciosos productos autóctonos.
Otro ejemplo de arquitectura civil que ver en Tolosa es el Palacio de Aramburu (siglo XVII). Es un prototipo del barroco vasco con tejado a cuatro aguas, sobria fachada y rica decoración de su puerta. En la Calle Mayor está el renacentista Palacio de Atodo (siglo XVI), de hermosos balcones forjados en el siglo XVI. Mientras tanto, el Palacio Idiáquez (siglo XVIII) acogió al fabulista Samaniego y Zabala, natural de Laguardia y alcalde de Tolosa. Hoy es sede del Casino.
Encima del antiguo trazado de la muralla del pueblo, se halla la Casa de Cultura radicada en un palacio de estilo neoclásico isabelino. Entre 1844 y 1854, fue sede de la Diputación de Gipuzkoa. Por otro lado, en 1903, se inauguró la plaza de toros, donde además de festejos taurinos se celebran varios de los principales actos del carnaval y competiciones deportivas tradicionales vascas.
Uno de los planes que hacer en Tolosa es pasear por su museo al aire libre de escultura contemporánea. No en vano, ostenta obras de artistas vascos como Jorge Oteiza, Eduardo Chillida, Ricardo Ugarte, Néstor Basterretxea y Tomás Hernández Mendizábal.
A 12 kilómetros de Tolosa queda el barrio de Aldaba, con su iglesia de San Miguel Arcángel, una antigua ermita muy reformada en 1962. Tras el altar mayor, hay una enorme cristalera desde donde se pueden ver unas vistas preciosas de la Sierra de Aralar.
La gastronomía de Tolosa y otras curiosidades
Asimismo, el lugar destaca por su gastronomía. Al respecto, las alubias de Tolosa son punta de lanza del orgullo popular. Es una legumbre de la que se tiene constancia desde el siglo XVIII, aunque no empezó a ser reconocida hasta finales del XIX. Negra, de carne firme y textura suave, no requiere hidratación como suele ser habitual en este tipo de productos. Existe una Cofradía de la Alubia encargada de posicionar este alimento en el lugar que merece.
La repostería también es importante, destacando sus tejas, cigarrillos y xaxus. Estos últimos son unos dulces amazapanados rellenos de yema y almendra. En el Museo de la Repostería, interesante hito que ver en Tolosa, se puede investigar la larga tradición confitera tolosana.
Otro espacio notable, también muy vinculado a la vida cultural de la villa, es el TOPIC o Centro Internacional del Títere de Tolosa. Es el único centro de Europa dedicado íntegramente a las marionetas. Un evento local muy relacionado es el Festival Internacional Titirijai tolosano.
En Tolosa también brillan sus carnavales. Tienen fama en toda Gipuzkoa por su calidad y tradición. Esta fiesta sobrevivió incluso a la prohibición que durante el franquismo se impuso, rebautizándose como Fiesta de la Primavera. Como curiosidad, las txapelas de mayor calidad de todo el País Vasco se fabrican aquí, en la casa Elosegui.
Datos prácticos para visitar Tolosa
Coordenadas
43° 8′ 0″ N, 2° 5′ 0″ W
Distancias
Donostia-San Sebastián 25 km, Bilbao 112 km, Madrid 441 km
Altitud
75 m
Habitantes
20 109 (2024)
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