A 1505 metros sobre el nivel del mar: el pueblo de piedra con una cueva legendaria a un paso de la Sierra de Gredos
Se asoma a la inmensidad de la Sierra de Gredos desde lo más alto del valle del río Alberche. Es un pueblo diminuto, apenas un puñado de casas de piedra que se arremolinan cerca de donde nace el afluente del Tajo. El agua es protagonista del paisaje, como lo son las montañas, los prados, los cielos limpios y un silencio que lo envuelve todo como un manto.
Cepeda la Mora, un refugio de piedra
Cepeda la Mora es uno de los pueblos más altos de Ávila. Su esencia serrana se percibe a cada paso, materializada en casas de granito de gruesos muros y pequeñas ventanas para resistir la dureza de los inviernos.
Esa misma piedra gris da forma a la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, de apariencia austera, pero que sorprende por la serena belleza de su interior. El otro orgullo del pueblo es el rollo de justicia, Bien de Interés Cultural, que recuerda que Cepeda la Mora ostenta el título de villa desde hace más de dos siglos.
Un rincón de leyenda
No muy lejos, apenas visible entre los peñascos, se abre una oquedad donde se entrelazan misterio, historia y leyenda. Es la Cueva del Maragato, guarida de un temido bandolero que durante un tiempo sembró el terror en los caminos que atraviesan las sierras abulenses.
Su destino quedó sellado en un asalto cerca de Oropesa, cuando un fraile logró arrebatarle el arma y reducirlo. Murió el bandolero condenado a la horca, pero no su recuerdo, que aún pervive en la cueva donde se escondía y en una magnífica serie de tablas en las que Francisco de Goya inmortalizó su prendimiento.
Planes entre montañas
Los alrededores de Cepeda la Mora son un paraíso para los amantes del senderismo. En la Sierra de la Paramera y en la Serrota existen un sinfín de rutas. Algunas serpentean entre robles, otras discurren por terrenos áridos y pedregosos que en primavera se visten de amarillo con la floración del piorno.
El telón de fondo de esos caminos es la silueta de los picos más altos de la Sierra de Gredos. El Almanzor, el Morezón o la Galana desafían a los más osados. Si no hay fuerzas o experiencia para el ascenso, las vistas desde la Laguna Grande son suficiente recompensa.
Historia y buena gastronomía
Cepeda la Mora pertenece a la comarca de El Barco de Ávila-Piedrahíta. Esto significa abrir la puerta a otras aventuras, como subir al adarve del Castillo de Valdecorneja en El Barco de Ávila para admirar unas vistas fabulosas, imaginar a Francisco de Goya en el refinado Palacio de los Duques de Alba de Piedrahíta o probar una gastronomía tan deliciosa como contundente, protagonizada por las judías, las patatas revolconas y unas carnes excelentes.
Un rincón de belleza serena, alma de piedra y viejas leyendas; un lugar donde el tiempo se detiene y las noches regalan sugerentes cielos estrellados. Es Cepeda la Mora, un pequeño tesoro en el techo de Ávila.
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