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Pocos conocen este pueblo de cuento con 459 habitantes que esconde la 'Petra de Teruel'

Los soberbios paisajes de la comarca de Matarraña esconden un pequeño tesoro: un antiguo monasterio con una fachada espectacular.

Los soberbios paisajes de la comarca de Matarraña esconden un pequeño tesoro: un antiguo monasterio con una fachada espectacular.

Todos los pueblos, incluso aquellos que han pasado de puntillas por la historia, esos a los que apenas llegan viajeros, tienen algo de lo que presumir. Algunas veces, por pura casualidad, esconden lugares que parecen de otros países. Viajar por el mundo sin salir de España se convierte así en una magnífica excusa para descubrir rincones de fantasía, como la ‘Petra de Teruel’.

El encanto de la ‘Petra de Teruel’

Santuario de la Virgen de Gracia
Santuario de la Virgen de Gracia. | Shutterstock

En el corazón de la bellísima comarca de Matarraña, La Fresneda esconde una singular sorpresa. A unos kilómetros de su casco urbano, un bosque de pinos se abre para mostrar una majestuosa portada barroca. A sus pies no es difícil volar con la imaginación a ese gran tesoro que se alza en la ciudad nabatea de Jordania.

Esa ‘Petra de Teruel’ es mucho más modesta; sin embargo, no deja indiferente. Naturaleza, fe, historia y leyendas se dan la mano, envueltos en el mismo silencio y serenidad que hace siglos encontraron aquí frailes mínimos. Fueron ellos los que levantaron un imponente monasterio y una hospedería.

Los frailes no eligieron este rincón al azar. Esa gran fachada es antesala de una cueva donde se halló una talla de la Virgen de Gracia. Primero se construyó una sencilla ermita. Más adelante se levantó el magnífico conjunto monumental que, aun en ruinas, conserva la regia belleza de tiempos pasados.

La Fresneda, un pueblo con mucho encanto

Calles de La Fresneda
Calles de La Fresneda. | Dreamstime

De regreso a La Fresneda, pasear por sus calles empedradas es como retroceder en el tiempo. Los restos del viejo castillo despuntan aún con orgullo en lo más alto de un cerro. Es una atalaya privilegiada, antaño para controlar el territorio. Hoy lo es para admirar los soberbios paisajes que lo rodean.

A sus pies, una Calle Mayor de arcos pétreos dirige los pasos a una plaza de forma triangular y arquitectura señorial. La preside la figura elegante y armoniosa del ayuntamiento, un edificio magnífico que conserva elementos góticos y renacentistas. Justo enfrente se adivina el portal de Xifré, única puerta que se conserva de la vieja muralla.

La Fresneda esconde otras sorpresas maravillosas, como la renacentista Casa de la Encomienda, un edificio que guarda el recuerdo de la época en la que la orden de Calatrava controlaba estas tierras. Y aún quedará por descubrir la Iglesia de Santa María la Mayor o la Ermita de Santa Bárbara, que desde un peñasco mira cara a cara al castillo.

Qué ver en los alrededores de La Fresneda

Panorámica de La Fresneda
Panorámica de La Fresneda. | Dreamstime

La Fresneda puede presumir de alzarse en una ubicación privilegiada para descubrir algunos de los pueblos más bonitos de Aragón. Son joyas de sabor medieval y belleza tan portentosa como la que muestran Calaceite o Valderrobres.

A ello se unen los paisajes extraordinarios que dibujan la comarca de Matarraña. En la ‘Toscana española’ se suceden montañas, barrancos, valles, bosques y ríos que dan vida a postales difíciles de olvidar. Es, en definitiva, uno de esos rincones que invitan a disfrutar de esa otra forma de viajar que es el slow travel.