El único municipio con 3 embalses en España: tiene un castillo y 95 km² de extensión
En España hay muchos municipios conocidos por sus embalses, pero solo hay uno que cuenta con tres. Es un pueblo donde el agua dibuja paisajes evocadores.
En España hay muchos municipios conocidos por sus embalses, pero solo hay uno que cuenta con tres. Es un pueblo donde el agua dibuja paisajes evocadores.
En el interior de la provincia de Castellón existe un lugar único. Rodeado de montañas y profundos valles vestidos de verde, un pequeño pueblo se alza con el singular privilegio de mirar no a uno, sino a tres embalses. Es uno de esos rincones poco conocidos donde naturaleza y acción humana se han dado la mano para dibujar lienzos fascinantes.
Alcora, un paisaje de contrastes
El agua es parte de la esencia de la localidad de Alcora. Allí, los pantanos de Sitjar, La Foia y María Cristina marcan los vértices de un triángulo sorprendente. Es cierto que su construcción alteró para siempre el paisaje, pero no tardaron en integrarse en él hasta convertirse en mucho más que simples recursos hídricos.
Esas masas de agua reflejan los rayos de sol e iluminan un entorno natural de asombrosa riqueza. Una red de senderos atraviesa los bosques de pinos y sabinas que abrazan los embalses. A pie o en bici, invitan a explorar sin prisas escenarios formados por un mosaico de matices que cambian en cada estación.
Perderse por esos caminos, navegar por las aguas de las reservas de Sitjar y María Cristina o dejarse seducir por el silencio desde la orilla son formas relajadas de sumergirse en postales de ensueño. Sin embargo, ese terreno abrupto que propició la construcción de los pantanos ofrece también rincones ideales para actividades en las que descargar adrenalina, como rapel, barranquismo o espeleología.
Historia, arte y tradición
Alcora es el único municipio de España cuyo territorio está bañado por tres embalses, pero esta circunstancia es solo el reflejo más reciente de una larga historia. Testigos de un pasado muy lejano son las termas romanas de Santa, la fortaleza almohade de l’Alcalatén o la elegante y barroca iglesia de Nuestra Señora de la Asunción.
La localidad, además, guarda el secreto de una exquisita artesanía. Desde el siglo XVI, expertos alfareros han moldeado no solo piezas únicas, también la vida de este pueblo. Esto se puede apreciar, por ejemplo, en la Real Fábrica de Loza Fina y Porcelana y el Museo de la Cerámica. Este último alberga magníficas piezas que resumen la esencia de esa cerámica de Alcora que alcanzó renombre internacional.
Mucho más reciente y sonora es otra tradición: la Rompida de la Hora. El Viernes Santo, miles de tambores retumban como uno solo. El estruendo rompe de repente un denso silencio, sobrecoge a quien lo escucha incluso desde la lejanía y genera emociones difíciles de olvidar. A pesar de su juventud, puesto que nació en 1991, forma parte de las tamborradas declaradas Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la Unesco.

