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Parece el Himalaya, pero es España: el sorprendente pueblo aragonés con un templo budista

No hace falta viajar hasta la cordillera más alta para sentir la espiritualidad del budismo. Es posible apreciar toda su magia en un remoto lugar de Huesca.
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No hace falta viajar hasta la cordillera más alta para sentir la espiritualidad del budismo. Es posible apreciar toda su magia en un remoto lugar de Huesca.

En todas las comunidades autónomas de España hay preciosos monasterios desbordantes de arte e historia. En Castilla y León, por ejemplo, se puede visitar el de Santo Domingo de Silos, mientras que, viajando por Extremadura, aguarda el Monasterio de Yuste. Cualquier provincia del país aguarda una joya monumental de la religión cristiana.

En tierras oscenses hay maravillas como el Monasterio de San Juan de la Peña o la Catedral de San Pedro de Jaca, que es un tesoro del arte románico español. Sin embargo, hoy queremos viajar a un sitio bien diferente, a un lugar alejado de la tradición católica y del arte medieval. Ese es el caso del monasterio budista de Panillo.

Budismo tibetano en las montañas de Huesca

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Parte del templo budista de Panillo. | Shutterstock

La historia del templo budista de Panillo se remonta a 1984. Fue entonces cuando un grupo de seguidores del budismo tibetano se asentaron en este rincón de Huesca. El paraje era un terreno de bosque prácticamente abandonado, sin electricidad ni agua corriente. Sin embargo, ellos hallaron el lugar perfecto para practicar su religión lejos del mundanal ruido.

Además, algunos lamas exiliados del Tíbet dieron su conformidad a esta comunidad inicial y les guiaron para desarrollar el futuro monasterio. De hecho, a día de hoy, en Panillo sigue viviendo un grupo de budistas de España junto a lamas llegados desde el Himalaya hasta los Pirineos.

Visita al monasterio de Panillo

Templo Dag Shang Kagyu. | Dreamstime

El nombre real del templo de Panillo es Dag Shang Kagyu y es perfectamente visitable para todo el mundo. No hace falta ser seguidor del budismo para entrar en él. De hecho, se hacen visitas guiadas a su templo y a su gran estupa, se puede pasear ante los muros decorados con coloridos mantras y es posible hacer girar los molinillos de plegarias como manda la tradición.

Además, se puede asistir a seminarios de yoga, meditación o taichí. Una forma fabulosa de conocer algo más sobre la espiritualidad budista que es mucho más cercana a un modo de vida que a una fe. Y quien desee sumergirse más en este mundo de creencias orientales tiene la ocasión de realizar un retiro entre montañas para encontrar su camino y, sobre todo, a sí mismo.

En los alrededores de Panillo

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Basílica Virgen de la Peña, Graus. | Shutterstuck

La excursión a Panillo y la visita guiada a su monasterio budista se puede completar descubriendo otros atractivos muy cercanos, como el municipio de Graus, un pueblo de la comarca oscense de La Ribagorza que cuenta con una preciosa plaza mayor. Además, en la parte alta de la población se halla la basílica de la Virgen de la Peña.

Desde ahí arriba se ven los montes donde se oculta el templo budista de Panillo y también el vecino embalse de Barasona, en cuyas aguas se practican diversos deportes náuticos. Así, esta excursión por la provincia de Huesca propone un poco de todo: culturas lejanas, arte y actividades en la naturaleza.