363 752 hectáreas surcadas por un río: la sublime Reserva de la Biosfera donde el agua es más que un elemento
En el norte de Lugo, a lo largo de 363 752 hectáreas, se extiende Terras do Miño, la mayor Reserva de la Biosfera de Galicia y una de las cinco más grandes de España.
Un auténtico pulmón verde en el que el agua es el alma de un paisaje donde el río Miño y sus afluentes serpentean entre montañas, llanuras y valles en su camino hacia la Ribeira Sacra.
Terras do Miño, Reserva de la Biosfera y el mayor espacio protegido de Galicia
Un pulmón fluvial de la naturaleza
Terras do Miño es un santuario natural de humedales, lagunas y charcas, muchos de ellos con propiedades terapéuticas y rodeados de una biodiversidad asombrosa.
Los dominios de este vergel en la cuenca alta del Miño abarcan el 39 % de la superficie de la provincia de Lugo y 26 municipios, por lo que puede presumir de ser el mayor complejo de humedales del suroeste europeo.
Espacios como la Lagoa de Cospeito, la Charca de Alligal o las Insuas del Miño son el refugio ideal para aves, anfibios y plantas acuáticas. Además, fragas y bosques atlánticos envuelven el territorio con robles, castaños y abedules, creando paisajes de cuento, especialmente en otoño.
Senderos de agua y cultura
Recorrer la reserva de Terras do Miño es adentrarse en un territorio con más de 100 kilómetros de rutas fluviales, como el Camiño do Miño, la Ruta das Insuas o la que recorre los ríos Miño y Eo. Estos caminos permiten descubrir, por ejemplo, el nacimiento del río en el Pedregal de Irimia, además de preciosas islas fluviales, molinos o vetustos puentes.
En la ruta del agua de Guitiriz, por ejemplo, quienes la visitan pueden disfrutar de «Sete Muíños», un espacio etnográfico junto al río Forxa, ideal para un baño en verano o un picnic entre chopos y helechos.
Termalismo y bienestar en la naturaleza
El agua en Terras do Miño no solo es paisaje, es también salud. La reserva presume de dos balnearios históricos: el Balneario de Lugo, con sus termas romanas, y el Balneario de Guitiriz, ambos reconocidos por la calidad de sus aguas mineromedicinales.
Además, charcas como Alligal y Riocaldo son destinos para quienes buscan propiedades terapéuticas en un entorno natural y relajante.
Dos grandes aportaciones a la Red Natura 2000
La Reserva de la Biosfera más grande de Galicia cuenta, además, con dos Lugares de Interés Comunitario que son claves para su conservación dentro de la Red Natura 2000.
Parga-Ladra-Támoga es un espacio constituido principalmente por los denominados «paisajes del agua», integrados por ríos, lagunas o bosques de ribera. Es uno de los grandes corredores ecológicos de la reserva y compite en belleza con los humedales más espectaculares de España.
Por su parte, Serra do Xistral destaca por la presencia de turberas de cobertor, un tipo de hábitat húmedo típico en Galicia formado por la acumulación de turba, así como por su riqueza en especies vegetales y animales endémicas y amenazadas.

