La frontera más larga de la Unión Europea (y la más antigua): ocupa 1234 km y está en España
La frontera que separa España de Portugal, conocida como La Raya, es la más larga de la Unión Europea con más de 1200 kilómetros de longitud. Se extiende desde la desembocadura del río Miño en A Guarda (Pontevedra) hasta la desembocadura del Guadiana en Ayamonte (Huelva).
En el lado portugués, abarca desde Caminha (Minho) hasta Castro Marim (Algarve). Los orígenes de La Raya se remontan a la creación del Reino de Portugal en el siglo XII, lo que hace que esta frontera también sea la más antigua de la Unión Europea.
Descubriendo una de las fronteras más importantes de Europa
Este espacio fronterizo moldeado por batallas y tratados, conflictos y alianzas, no es solamente una línea de separación marcada en un mapa. Su rica y compleja historia ha dado lugar a regiones de identidad mixta, tanto portuguesas como españolas. Pueblos a un lado y otro de La Raya comparten lenguas, ríos y tradiciones, conformando un relato apasionante de la historia y la cultura de los dos países que delimita.
Esta identidad propia se refleja inevitablemente en la rica y variada gastronomía de La Raya. Desde el bacalao portugués a los percebes, pasando por el arroz a la zamorana, el jabalí o las carrilleras de cerdo. Si todavía queda hueco en el estómago, nada mejor que completar este banquete rayano con delicias del sur como unas gambas blancas de Huelva o una corvina a la brasa del Algarve.
La Raya es un territorio de una fascinante diversidad cultural y gran riqueza natural. Desde Galicia hasta Huelva, los pueblos fronterizos y la naturaleza rayana ofrecen un abanico de paisajes y experiencias que merece la pena explorar (y saborear) en toda su extensión.
Una frontera fortificada
Los pueblos y ciudades de las regiones rayanas son un reflejo de la larga y convulsa historia de La Raya. Una infinidad de murallas, fortalezas y puentes romanos dan testimonio de las particularidades de la vida en la frontera y su historia militar.
En el tramo norte de La Raya, tanto la impresionante catedral-fortaleza de Tui (Pontevedra) como la fortaleza amurallada de Valença, al otro lado de la frontera, ofrecen espectaculares vistas del río Miño. Los castillos de Verín (Ourense) y Chaves, en el lado portugués, compiten en poder evocador con el magnífico castillo de Braganza.
En el tramo central de la Raya se encuentran la ciudad amurallada de Ciudad Rodrigo (Salamanca) y la no menos espectacular fortificación en forma de estrella de Almeida, en Portugal. Ya en tierras extremeñas, los pueblos de Valverde del Fresno, donde aún se habla el dialecto de la fala, y Olivenza, con su impresionante alcázar, libran un apasionado combate con el lado portugués, que presume del pintoresco pueblo medieval de Marvão y el casco histórico de Elvas, Patrimonio de la Humanidad.
Una frontera también natural
La Raya también es un destino ideal para amantes de la naturaleza, plagado de montañas, valles y ríos donde, de nuevo, la frontera entre países vecinos queda difuminada. Es imposible enumerar todos los maravillosos parques naturales que riegan los cauces del Duero, el Tajo, el Guadiana y sus numerosos afluentes.
Destacan el Parque Natural Arribes del Duero, con el conjunto de cañones más extensos de España, y el Parque Natural Tajo Internacional, declarado Reserva de la Biosfera por la Unesco, que cuenta con uno de los conjuntos megalíticos más importantes de Europa.


