El volcán que se hundió en el mar en Castellón: el paraíso mediterráneo de las Islas Columbretes
Las islas Columbretes consisten en un conjunto de cuatro grupos de islas volcánicas a 48 kilómetros de la provincia de costa del Mediterráneo dieron lugar a su origen.
Columbrete Grande o Mayor (Illa Grossa)
Los cuatro grupos de islas que se encuentran en la Reserva Natural de las Islas Columbretes están separados entre sí por varias millas en medio del mediterráneo, ofreciendo un espectáculo visual de lo más atractivo. Según la normativa del parque, es la única isla que se puede visitar. Las embarcaciones que llevan hasta la isla salen desde Castellón de la Plana, Oropesa del Mar y Peñíscola.

Columbrete Grande es conocida por contar con una considerable población de sargantana o lagartija Columbretes, siendo el único vertebrado endémico de la Comunidad Valenciana. Además, aquí también se pueden encontrar ejemplares de especies como la gaviota corsa o el halcón de Eleonor.
La Horadada (La Foradada)
El segundo grupo de islas está formado por tres, y la principal es la llamada La Horadada, denominación que se debe a la gran cavidad que presenta. Esta isla no alcanza ni la mitad de la superficie que Columbrete Mayor. Las otras dos islas que aquí se encuentran son la isla del Lobo y la Méndez Núñez, siendo esta última la más pequeña de las tres. De esta manera, Columbrete Grande quedaría al suroeste, La Ferrera al norte de La Horadada y al sur el Bergantín.
La Ferrera (La Ferrera)
El tercer grupo de islas está “comandado” por La Ferrera, también conocida como islote Malaspina. Un mini archipiélago formado por ocho islas, aunque algunos son solo grandes rocas. Las más destacadas son la Ferrera, Bauza, Espinosa, Navarrete y Valdés. En La Ferrera se conservan los últimos restos de vegetación original como el palmito, lentisco y zarzaparrilla.
El Bergantín (El Carallot)
Por último, los islotes cuya figura principal es la del Bergantín. Formado por unas diez islas, las otras más destacables son Churruca, Cerqueiro y Baleato. Pertenece, al igual que el resto del archipiélago de las islas Columbretes, a Castellón de la Plana. Sus 32 metros sobre el nivel del mar corresponden a los restos de la chimenea central de un volcán milenario.
Origen y actualidad

Las islas Columbretes son un ejemplo maestro de la alta actividad geológica que la zona vivió hace muchos años. De esta forma, en las islas abundan los cráteres y también pueden observarse los restos de la chimenea un volcán ya extinto.
La colonización real de las islas Columbretes tuvo lugar entre 1856 y 1860, cuando se construyó el faro con el objetivo de guiar a las embarcaciones que pasaban cerca de las islas durante la noche.
Así, en las profundidades se hallan algas laminaria, que son muy poco habituales en el Mediterráneo, y el coral rojo. Estos fondos son también Reserva Marina, ayudando a la regeneración de numerosas especies como la langosta.