Declarado Conjunto Histórico: el pueblo de Huelva escondido en el Parque Natural Sierra de Aracena y Picos de Aroche
Situada en un hermoso y agreste paraje natural, Alájar es célebre por haber sido lugar de retiro del gran erudito y teólogo Arias Montano. Este pueblo blanco de la Sierra de Aracena está rodeado de un imponente entorno, que atrae a multitud de amantes del senderismo.
No faltan lugares que ver en Alájar, aunque su declaración como conjunto histórico no llega porque posea muchos monumentos más allá de su típico casco urbano serrano. Lo hace por sus maravillosos contornos y su interacción con la figura de Arias Montano. En conclusión, se trata de un lugar para relajarse y dejar que transcurra el tiempo. Como principal excursión, es recomendable pasar un día en Aracena. El plan más habitual es hacer senderismo por el parque natural que rodea al municipio.
Historia de Alájar, un recóndito oasis en la Sierra de Aracena
La ocupación humana de este lugar está documentada arqueológicamente al menos desde la Edad del Bronce. Un hecho que atestigua el yacimiento de las Cuevas de la Peña. Durante el período romano, existieron diversas villas, como la del núcleo denominado Llanos de Orullos. La cristianización de la zona debió ser temprana, pues tradicionalmente se acepta que San Víctor habitó esta comarca en el siglo V. Por tal motivo, allí acudieron a instalarse eremitas y anacoretas. Se cree que la llamada «Bañera de la Reina» es un orificio que pudo emplearse como pila bautismal de época paleocristiana.
Fueron los árabes quienes le darían a este lugar el nombre de Alájar, como una clara referencia a la omnipresente piedra de su paisaje. Por aquel entonces, se configuró el casco urbano actual. Esta población se caracterizaría más adelante por ser un territorio fronterizo en disputa entre las Coronas de Castilla y Portugal. Para mantener vigilado tan codiciado lugar, se encargó su cuidado a la Orden Militar de Santiago.
El asentamiento es disperso y se reparte entre diversos núcleos de población. Por ejemplo, en Llanos de Orullos se edificó la Iglesia de San Bartolomé, para prestar el necesario servicio religioso. Sin embargo, paulatinamente el pueblo blanco de la Sierra de Aracena se convirtió en el núcleo principal. Por ello, allí se levantó el Santuario de la Reina de los Ángeles de la Peña, uno de los lugares que ver en Alájar.
En 1559, Fadrique Enrique de Rivera, duque de Alcalá, compró el lugar. Alájar se hizo célebre por esas fechas gracias a Benito Arias Montano, humanista y teólogo que decidió retirarse allí a la vida contemplativa, después de finalizar sus prolongados estudios en la Universidad de Alcalá de Henares. Se ha escrito que el rey Felipe II se desplazó a tan aislado lugar, proveniente de Portugal, para consultarle. Más tarde lo nombraría bibliotecario del Monasterio de El Escorial y, a partir de entonces, otros acudirían allí a meditar.
En 1640, pasó a ser un dominio del conde-duque de Olivares cuyo abusivo gobierno del lugar animará a buena parte de la población a trasladarse a otros lugares. Alájar reclamó su independencia administrativa de la localidad de Aracena, lográndola en 1702.
En 1857, los vecinos protagonizan los hechos de la llamada Rebelión de los mineros de la explotación de San Miguel, en Almonaster. Pasaron los años y, en 1982, Alájar fue declarado Conjunto Histórico, constituyendo actualmente es un atractivo centro de turismo rural.
Qué ver en Alájar, lugar de retiro de Benito Arias Montano
Para entender lo que hay que ver en Alájar, conviene ser consciente que su declaración como Bien de Interés Cultural (en la categoría de Conjunto Histórico) se debe a las panorámicas de la montaña próxima y al conjunto de su típico casco urbano de casas serranas. Su casco urbano carece de grandes monumentos, pero la localidad es muy propicia para practicar senderismo.
El lugar más emblemático que ver en Alájar es la Peña de Arias Montano, un hermoso paraje natural situado encima del pueblo, a un kilómetro del casco urbano. Por otro lado, es muy visitada su ecléctica Ermita de la Reina de los Ángeles. Fundada en el siglo XV, adquirió su aspecto definitivo a lo largo de la centuria siguiente, además de con reformas en el siglo XVIII y en 1908.
Se trata de un templo muy austero tanto en el interior como en su frente, donde sobresale su encalado campanario. Es un santuario mariano rodeado de manantiales, que incluso posee una Hermandad que cada mes de septiembre acude en peregrinación al lugar, con sus carros, desde los pueblos del entorno.
El encalado caserío de Alájar conserva la herencia andalusí que le proporcionó una traza casi laberíntica. En él, sobresale la hermosa silueta de la Iglesia Parroquial de San Marcos (siglo XVIII). El templo cuenta con una planta basilical de tres naves y una torre-campanario integrada en el cuerpo de fachada y rematada en punta.
Además, allí está el Centro de Interpretación Arias Montano. Como indica su nombre, en él se explica al personaje, su estancia en la zona y el ambiente de los importantes acontecimientos históricos en que participó.
En los Llanos de Orullos, a 7 km de Alájar, se encuentra la Ermita de San Bartolomé. El pequeño edificio se encuentra rodeado de típicas dehesas serranas. La imagen del titular del templo lleva el cuchillo en su mano izquierda, algo poco habitual en este tipo de representaciones. Es, posiblemente, la iglesia más antigua de la zona. Para terminar con lo que ver en Alájar, en la ecoaldea de El Calabacino está la Ermita de la Santísima Trinidad (1749), de planta cuadrada y con una sola nave.
Datos prácticos para visitar Alájar
Coordenadas
37° 52′ 28.61″ N, 6° 39′ 54.22″ W
Distancias
Huelva 103 km, Sevilla 101 km, Madrid 513 km
Altitud
574 m
Habitantes
844 (2024)
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